Bible Query sobre los Evangelios
P: ¿Quién fue el primero en escribir un libro que respondiera preguntas sobre los evangelios?
R: El más antiguo que he encontrado es Eusebio de Cesarea (313-339/340 d.C.), quien escribió dos obras. La primera se titula Cuestiones evangélicas dirigidas a Esteban, que también lleva por título Cuestiones y soluciones sobre la genealogía de nuestro Salvador, y la segunda es Cuestiones evangélicas dirigidas a Marino. Las dos obras reunidas se conocen como Cuestiones y soluciones evangélicas. Además, Eusebio escribió una refutación de las supuestas contradicciones planteadas por Hierocles, filósofo neoplatónico y gobernador romano de Bitinia y después de Egipto, que persiguió duramente a los cristianos bajo Domiciano. Antes de eso, muchos escritores cristianos primitivos también respondieron preguntas concretas.
Después de eso, Ambrosiáster escribió Cuestiones sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento (en latín) hacia el año 384 d.C.
Véase Nicene and Post-Nicene Fathers Second Series vol.1 p.32,38-39 para más información.
P: Los grandes maestros de la historia suelen tener discípulos, y luego elaboran un curso de enseñanza o un libro que recoge sus ideas, pensamientos e instrucciones. ¿Por qué no encontramos un libro así relacionado con Jesucristo, sino que encontramos varios evangelios o libros escritos por dos de sus discípulos y otras dos personas?
R: Cuatro puntos que considerar en la respuesta.
1) En primer lugar, Jesús no es meramente un “gran maestro” como supuestamente lo fueron un Aristóteles, un Confucio o un Buda. Jesús es Dios.
2) Otros tuvieron escribas. Jeremías tuvo un escriba llamado Baruc. Es probable que fuera un escriba de Moisés quien escribió sobre la muerte y sepultura de Moisés en Deuteronomio 34:5-6. Todos los musulmanes coinciden en que Mahoma tampoco escribió nada de su puño y letra.
3) Jesús dio a la iglesia apóstoles, que tuvieron el importante papel de transmitir a la iglesia lo que Jesús enseñó e hizo. Recordemos que los primerísimos cristianos no tenían el Nuevo Testamento; en su lugar tenían a los apóstoles mismos.
4) Jesús parecía estar más preocupado por su ministerio, demostrando con sus poderosos milagros que era el Hijo de Dios, que por apartar tiempo de su ministerio para ser su propio secretario.
Los cuatro evangelistas fueron Mateo y Juan, discípulos de Jesús; Marcos, compañero e intérprete de Pedro; y Lucas, el historiador y compañero de viaje de Pablo.
P: Si los Evangelios hubieran bastado para las necesidades de la iglesia o de los creyentes, el Espíritu Santo no habría tenido necesidad de inspirar a Pablo para escribir esas epístolas que tratan cuestiones doctrinales y también problemas de las iglesias locales. Así pues, no podemos decir que el Espíritu haya dejado de inspirar a hombres piadosos para explicar o mostrar el parecer o la actitud divina sobre distintos asuntos de actualidad a lo largo del tiempo. Por eso podemos decir que la inspiración divina no se detuvo ni se detendrá hasta la segunda venida de Jesús y el fin de los tiempos. ¿Qué opina usted de eso?
R: No estoy de acuerdo. Recuerde que los cristianos más antiguos no tenían ni los evangelios escritos, ni los escritos de Pablo, ni ninguno de los escritos del Nuevo Testamento. En lugar de eso, tenían a los apóstoles mismos. Pero conforme los apóstoles fueron muriendo, dejaron por escrito su enseñanza en el Nuevo Testamento. La iglesia está edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, según Efesios 2:20; 3:5. Aunque ellos tuvieron profetas del Nuevo Testamento, como Ágabo y las hijas de Felipe, hoy no tenemos profetas del Antiguo Testamento que escriban Escritura. De igual manera, tampoco tenemos otros apóstoles del Nuevo Testamento presentes físicamente en esta tierra.
P: ¿Cuál de los evangelios conocidos (Mateo, Marcos, Lucas, Juan) u otros es el más antiguo? ¿Se apoyaron los demás evangelios en él o se basaron en él? ¿Y en qué medida lo citaron o tomaron de él?
R: No lo sabemos con certeza, pero muchos eruditos piensan que Marcos fue el más antiguo. Lucas menciona en Lucas 1:1-3 que consultó relatos anteriores, lo cual puede incluir tanto los escritos como los orales. En general se piensa que Juan fue el último en escribirse.
Juan tuvo un discípulo llamado Papías, y esto es lo que dijo: “Marcos, que fue intérprete de Pedro, puso por escrito con exactitud todo cuanto recordaba, ya fueran dichos o hechos de Cristo, pero no en orden. Porque él no fue oyente ni compañero del Señor; pero después, como he dicho, acompañó a Pedro, quien acomodaba su enseñanza según lo requería la necesidad, y no como quien compone una recopilación de los oráculos del Señor. Así pues, Marcos no cometió ningún error al escribir de ese modo algunas cosas tal como las recordaba; porque puso su empeño en una sola cosa: no omitir nada de lo que había oído ni incluir entre ello ninguna afirmación falsa” (tomado de The New Bible Dictionary 1962 p.782); Historia eclesiástica de Eusebio, libro 3 cap.39 p.170-173. En particular, en Mateo 10:32 la expresión “me confesare” resulta extraña en griego y solo es natural en arameo, según The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.256.
P: Algunos eruditos bíblicos dicen que los milagros del evangelio se parecen a los milagros de sanidad que se encuentran en las tradiciones helenísticas, y que esos milagros no los hizo Jesús, sino que fueron creados por la primera comunidad cristiana. Por eso los rechazan. ¿Qué opina usted?
R: Ningún erudito que crea en la Biblia dice eso; los escritores escépticos, por supuesto, son otra historia. Sin embargo, aun entre ellos, no creo que la mayoría afirme siquiera que los milagros se tomaran prestados de las tradiciones helenísticas (griegas). Así que no creo que la mayoría de ellos rechace los milagros porque provengan de tradiciones helenísticas, sino más bien porque no creen que sea posible ningún milagro sobrenatural.
Sin embargo, algunos lo han afirmado, así que retrocedamos en la historia y veamos dónde parece haber empezado esto. El emperador romano Alejandro Severo (205-235 d.C.) persiguió duramente a la iglesia cristiana. Su madre Julia entregó al orador profesional Flavio Filóstrato una copia de las Memorias de Damis y le pidió que escribiera una biografía de Apolonio de Tiana. En esa biografía se dice que Apolonio de Tiana resucitó a alguien de entre los muertos y ascendió al cielo. Puede leer más sobre esto en www.biblequery.org/History/Legends/ApolloniusofTyana.html.
Como nota al margen, los manuscritos más antiguos que mencionan milagros de Jesús son:
p66 papiro Bodmer II - 817 versículos (92%) de Juan (125-175 d.C.); p4 + p64 + p67 -95 versículos (c.150-175 d.C.); p45 Chester Beatty I – 833 versículos (4 evangelios más Hechos) (200-225 d.C.); p75 (c.175-225 d.C.); 0162 (Juan 2:11-22) (ca.300 d.C.); p28 – Juan 6:8-12, 17-22 (siglo III d.C.); siriaco sinaítico (SyrS) (siglos III/IV)
Algunos de los escritores cristianos más antiguos que mencionan milagros de Jesús son Cuadrato de Atenas (126 d.C.); Justino Mártir (c.150 d.C.); Melitón de Sardes (170-177/180 d.C.); Ireneo de Lyon (182-188 d.C.); Tertuliano (207/208 d.C.) y otros posteriores.
P: ¿Cómo podía Jesús ser de la tribu de Judá, si la pertenencia tribal
se transmite únicamente por el padre (Números 34:14,
Números 1:18-24, Levítico 24:10)? La pertenencia tribal de la madre se
consideraba irrelevante para determinar la de sus hijos, y la pertenencia
tribal o la genealogía no podían heredarse a través de un padrastro; solo los
bienes podían heredarse. Como los cristianos creen que Jesús no tuvo padre
humano, no habría tenido pertenencia tribal alguna y, por tanto, no puede
contarse como descendiente de Judá ni de David, y quedaría así excluido de toda
consideración mesiánica. El sitio web http://www.jewsforjudaism.org/faq-primary-211/birth-of-jesus-primary-360/59-whos-genealogy-is-given-by-luke hace las
siguientes afirmaciones respecto a la genealogía de Cristo: “Suponer que María
era de linaje davídico plantea el problema de que María no podía transmitir lo
que no poseía: (1) El vínculo materno no entra en consideración para la
sucesión al trono de David, la cual se transmite únicamente por línea masculina
continua: ‘No faltará a David varón que se siente sobre
el trono de la casa de Israel’ (Jeremías
33:17); (2) Bíblicamente, el derecho de privilegio por linaje, es decir, la
realeza y el sacerdocio, se transmiten exclusivamente por línea masculina. El
caso relativo a la herencia de las hijas de Zelofehad (Números, capítulos 27 y
36) no se aplica aquí, puesto que se refiere a la transferencia de bienes
materiales y no a privilegios de linaje.”
R: Primero la respuesta de cinco segundos y luego una respuesta detallada. La mayoría de los judíos considera que la condición de judío se transmite por la madre, pero sigamos adelante y respondamos esto pasando eso por alto. En el fondo, aunque la pertenencia tribal se daba normalmente por el padre, la pertenencia tribal judía se dio por la madre, NO por el padre, en el caso de la familia de Jarha (1 Crónicas 2:34-41) y en el de los hijos de un sacerdote (Esdras 2:61; Nehemías 7:63). ¡Cuánto más habría de darse la pertenencia tribal por la madre en el caso de un nacimiento virginal!
En cuanto a una respuesta detallada, ¿quién dijo que la pertenencia tribal o de clan se daba únicamente por el padre? Nadie en la Biblia. Números 34:14 no muestra nada de eso. Números 1:18-24 muestra que al hijo de padre egipcio y madre israelita no se le llamaba israelita. La gente lo habría tenido por egipcio o por medio israelita. Levítico 24:10 (y muchos otros pasajes) solo indican que, para los israelitas comunes, la pertenencia tribal se daba de hecho por el padre. Pero esto NO ES NINGUNA RESTRICCIÓN PARA DIOS. Los casos con dos padres biológicos no tienen relación alguna con el caso de un solo padre biológico. Y aun así, incluso con dos padres biológicos, hay de hecho ejemplos en el Antiguo Testamento de linaje tribal transmitido efectivamente por la madre.
Tres ejemplos de pertenencia tribal por vía materna.
En la tribu de Judá, Sesán no tuvo hijos varones, solo hijas. Así que dio su hija en matrimonio a su siervo egipcio Jarha, y tuvieron un hijo llamado Atai. La genealogía de Atai aparece junto con la de los demás israelitas en 1 Crónicas 2:34-41. No solo se consideraba israelitas a los hijos, sino que además figuraban bajo Judá.
Un segundo ejemplo es Jair, cuyo abuelo era Hezrón, de la tribu de Judá, y cuya abuela era la hija de Maquir, un manasita. En 1 Crónicas 2:21-23 Jair dominaba 23 poblaciones en Galaad (en el territorio de Manasés). Sin embargo, aunque el abuelo de Jair era de Judá, a Jair se le sigue llamando manasita, igual que a su madre, en Números 32:41 y Deuteronomio 3:14.
Un tercer ejemplo son Esdras 2:61 y Nehemías 7:63, donde a los hijos de un sacerdote que se casó con una hija de Barzilai se les llamó hijos de Barzilai.
Otro ejemplo que muestra que la filiación ancestral no se daba únicamente por el padre biológico es el matrimonio por levirato. Cuando un marido moría sin haber tenido hijos, el hermano del marido se casaba con la viuda, y el primer hijo que naciera se consideraba hijo del primer marido difunto, aunque biológicamente no fuera así.
De todos modos, la pregunta parece rebuscada. ¿Qué origen étnico tenía el ADN humano de Jesús? 100% judío. Solo había 12 tribus judías (en realidad 11 tribus más 2 medias tribus). ¿Provenía el ADN humano de Jesús de alguna tribu en particular? Sí, de Judá. Si el no tener padre judío lo excluyera de las 12 tribus, ¿cuál sería entonces el origen étnico de Jesús?
Esta pregunta parece una manera de eludir una pregunta mayor. Si Jesús nació de una virgen, enviado por Dios para enseñarnos, ¿lo seguiría usted o no? Si hubiera que elegir entre permanecer en la cultura judía de quien pregunta o seguir al único Dios verdadero, ¿qué elegiría? Si la persona no está dispuesta a decir que seguiría al único Dios verdadero pasara lo que pasara, entonces la cuestión no es el ADN de Jesús, sino que la mayoría de los judíos no están dispuestos a seguir al único Dios verdadero.
Una segunda cuestión es la sucesión al trono. Quien pregunta se equivocaba al decir que María no era de linaje davídico; su genealogía en Lucas, así como Lucas 2, Romanos 1:3 y 2 Timoteo 2:8, muestran que Jesús (y ella) descendían biológicamente de David. Sin embargo, quien pregunta tiene razón al señalar que la genealogía de María no tendría relación alguna con la sucesión al trono. Para eso era importante que Jesús fuera además el hijo adoptivo de José, quien, como varón de la línea davídica, sí tendría derecho al trono.
P: En los evangelios, ¿cuál es la fuente de que el padre biológico de Jesús fuera un soldado romano llamado Pantera?
R: Hasta donde sabemos, esta falsa acusación la formuló por primera vez un adversario romano del cristianismo llamado Celso, en el siglo III d.C. Esta palabra, que por lo demás no se conoce como nombre propio, se parece a la palabra griega para virgen: parthenos. Más tarde el Talmud judío la retomó, igual que los nazis del siglo XX. Véase The Gospel of Matthew and Its Readers, de Howard Clarke. Indiana University Press 2003 p.5.
P: Juan Crisóstomo dice que, si los cuatro evangelistas hubieran coincidido en todos los detalles, se les habría acusado de haberse puesto de acuerdo para hacer sus relatos iguales. Por tanto, podemos considerar que las variaciones entre sus evangelios son prueba de que cada uno trabajó de forma independiente respecto de los demás, y de que sus relatos son auténticos y verdaderos. ¿Qué opina usted? Pero yo personalmente pienso que los evangelistas debieron haber escrito sobre los mismos hechos con palabras, lenguaje y estilo distintos. ¿Qué opina usted de eso también?
R: Creo que en su mayor parte está en lo cierto. Coincido en que suma credibilidad el que haya variación en las expresiones, en los hechos que cada uno incluyó e incluso en el énfasis. Desde luego, los sinópticos pudieron conocerse entre sí, y Juan probablemente los conocía. Pero, por otro lado, aun con cuatro relatos distintos, los escépticos de todas las épocas los han acusado igualmente de toda clase de cosas.
No solo hay variaciones en las expresiones, sino también en el énfasis y en qué episodios se cuentan. Por ejemplo, Mateo trae mucho más que los demás sobre el cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento en Jesús. Marcos trae menos. (Por cierto, Marcos es un nombre romano, no hebreo.) El evangelio de Marcos subraya más las acciones que Jesús realizó. Ireneo de Lyon (182-188 d.C.) escribió mucho sobre esto en Contra las herejías, libro 3 cap.11.8 p.428.
P: El relato del bautismo de Jesús a manos de Juan el Bautista y de su tentación por Satanás está escrito en los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas, pero no está en el evangelio de Juan. Lo mismo ocurre con la transfiguración. ¿Por qué?
R: Juan no dice por qué, de entre todas las cosas que Jesús hizo, no incluyó esto en lugar de otra cosa. Pero podemos aventurar una respuesta. Obsérvese que había muchas otras cosas escritas en los tres evangelios sinópticos que tampoco están en Juan. En general se piensa que Juan se escribió el último, y se cree que Juan quiso poner cosas que no se mencionaban, o solo se mencionaban de pasada, en los otros evangelios, para ofrecer un cuadro más completo.
P: Solo Mt 2:1 incluye a los magos (sabios) en el relato del nacimiento de Jesús. ¿Por qué no hablan de ellos los otros evangelios? ¿Se trata de un relato alegórico para indicar la predicación de la primera comunidad cristiana, la cual, al ver que los judíos rechazaban a Jesús, se ocupó de las naciones en lugar de ellos, y por eso hizo que los magos fueran los primeros en adorar a Cristo, en contraste con los dirigentes de los judíos, Herodes y otros, que intentaron matar al niño Jesús?
R: De entre todos los sucesos de la vida de Jesús, los demás evangelistas optaron por no incluir estos. También podría deberse a que no tuvieran noticia de la visita de los magos. Aunque puede haber aquí un simbolismo, nada indica que fuera únicamente alegórico.
Sobre tomar los pasajes alegóricamente en general: si Dios comunicó algo a su pueblo mediante alguna alegoría en las Escrituras, y ningún cristiano en toda la historia lo advirtió jamás, ¿realmente lo comunicó Dios… con éxito? Nadie entendió este sentido como solamente alegórico y no literal, al menos hasta el comienzo de la era del escepticismo en el siglo XIX.
P: En los evangelios, ¿por qué hace falta una armonía de los evangelios?
R: La armonización de los evangelios no sería un problema si Dios hubiera preservado un solo evangelio, o si Dios mismo hubiera dado una armonía completa de los evangelios. En cambio, tenemos cuatro relatos, en los que cada escritor humano consignó lo que creía más importante de aquello que Dios providencialmente le hizo recordar. Véase la pregunta siguiente a la próxima para saber por qué tenemos cuatro evangelios.
P: ¿Quiénes fueron los primeros escritores de la historia en hacer una armonía de los evangelios?
R: Taciano (c.172 d.C.) hizo una armonía de los evangelios, llamada el Diatésaron, que significa “por medio de [los] cuatro”. Esto atestigua que solo se aceptaban cuatro evangelios, y cita con exactitud, palabra por palabra, el 79% de los versículos de los evangelios. Sin embargo, Taciano era un gnóstico encratita, y dejó fuera selectivamente todos los versículos que subrayan la humanidad de Jesús, como las genealogías. Pero incluso este hereje incluyó todos los versículos que muestran que Jesús es Dios.
Teófilo de Antioquía (168-181/188 d.C.) escribió una armonía o comentario de los evangelios, según Jerónimo, pero se ha perdido. (ANF vol.2 p.87-88)
Dionisio de Alejandría (246-265 d.C.) (parcial) mostró que los evangelistas no “discrepan ni se contradicen entre sí” y ofreció una armonía buena y bastante completa de los evangelios posteriores a la resurrección en su Carta 5, al obispo Basílides, canon 1, Ante-Nicene Fathers vol.6 p.94-95.
Amonio de Alejandría hizo una armonía de los evangelios a comienzos del siglo III. Tomó a Mateo como referencia y mostró cómo se comparaban con él los demás evangelios. Véase Nicene and Post-Nicene Fathers Second Series vol.1 p.38-39 y vol.6 p.69.
Juvenco (329 d.C.) compuso un poema épico de los evangelios, armonizando buena parte de ellos.
Eusebio de Cesarea (313-339/340 d.C.) hizo una armonía más fácil de leer, porque dispuso las columnas una junto a otra. Sin embargo, Nicene and Post-Nicene Fathers Second Series vol.6 p.69 dice que tenía el defecto de que a menudo establecía un paralelismo donde no hacía falta ninguno. Véase Nicene and Post-Nicene Fathers Second Series vol.1 p.38-39.
Agustín de Hipona (354-430 d.C.) escribió también una obra titulada Concordancia de los evangelistas. Está en Nicene and Post-Nicene Fathers Second Series vol.6 p.77-236.
En la Reforma hicieron armonías de los evangelios los siguientes: Osiander, Jansenio, Robert Estienne, Juan Calvino, Du Moulin y Chemnitz, según Nicene and Post-Nicene Fathers Second Series vol.6 p.69.
En época moderna, hay una armonía de los evangelios en The New Unger’s Bible Dictionary p.495-498.
P: Si el evangelio de Marcos se escribió primero, los cristianos lo conocían con seguridad. Entonces, ¿por qué no se limitaron a copiarlo, sino que aparecieron quienes escribieron un segundo, un tercero y un cuarto evangelio?
R: Sí copiaron a Marcos, así como los otros tres evangelios, de modo que creo que la pregunta es en realidad por qué hay otros tres evangelios. Tenemos la riqueza no de uno solo, sino de cuatro puntos de vista sobre Jesús. Dios movió no a un solo escritor, sino a cuatro, y les dio perspectivas y personalidades distintas.
P: En los evangelios, ¿por qué hay cuatro evangelios?
R: Los cuatro evangelios tienen propósitos distintos y destinatarios en cierta medida distintos.
Mateo: se escribió primero en la lengua de los hebreos (¿arameo?), según Papías. Subraya el reino de Dios, en contraste con Juan, que subraya cómo ser salvo. Mateo enumera muchas profecías del Antiguo Testamento, y muestra cómo la vida de Cristo fue paralela a la vida de Israel en el Antiguo Testamento. Muchos piensan en el evangelio de Mateo como un “león”, que subraya a Cristo como Rey. Ireneo de Lyon (182-188 d.C.), en el fragmento 28, dice que el evangelio de Mateo se escribió para los judíos, insistiendo en que Cristo descendía de David.
Marcos: subraya las acciones de Cristo. Muchos piensan en el evangelio de Marcos como un “buey”, que subraya a Cristo como siervo.
Lucas: el evangelio más extenso, fue escrito por un médico y compañero de viaje de Pablo. A Lucas se le ha llamado el mayor historiador del mundo antiguo. Muchos piensan en el evangelio de Lucas como un “hombre”, que subraya la humanidad de Cristo.
Juan: quizá el evangelio más profundo, subraya menos la vida de Cristo y más sus afirmaciones y su enseñanza. Muchos piensan en el evangelio de Juan como un “águila”, que subraya la divinidad de Cristo.
El Believer’s Bible Commentary p.1198 menciona que en el Antiguo Testamento al Mesías se le llama el Renuevo en cuatro contextos: “…a David renuevo … Rey” (Jeremías 23:5,6), “mi siervo el Renuevo” (Zacarías 3:8), “el varón … el Renuevo” (Zacarías 6:12) y “el renuevo de Jehová” (Isaías 4:2).
No hubo más evangelios que los cristianos aceptaran de manera general. Ireneo, que escribió hacia 182-188 d.C., dijo que había exactamente cuatro evangelios (Contra las herejías, libro 3 capítulo 11.8 p.428).
P: ¿Está cada evangelio en orden cronológico?
R: No. Esto es lo que dicen cuatro fuentes conservadoras.
The NIV Study Bible p.1437 dice: “(No parece, sin embargo, que se haya seguido rigurosamente el orden cronológico en ninguno de los Evangelios.)”
The New Geneva Study Bible p.1504 dice: “Sin embargo, Mateo y Lucas no siguen a Marcos en todos los puntos en cuanto al orden de los sucesos de la vida de Jesús, ni en cuanto al orden de sus enseñanzas”. En la p.1698 dice: “Aunque surgen algunas dificultades en la correlación de los detalles, los elementos principales están en completa armonía”.
F.F. Bruce, en Hard Sayings of the Bible p.454-455, dice: “…ninguno de los evangelistas pretende ofrecer una cronología cuidadosa. … Para el historiador antiguo era mucho más importante que captáramos el sentido de la historia que el que dejáramos clara la cronología. Así, Mateo agrupa los dichos de Jesús en cinco grandes ‘libros’ por temas… Lucas tiene otra manera de agrupar su material. … En ambos casos obtenemos agrupaciones temáticas, que nos dan un relato ordenado en el sentido de que ordenan el material para que podamos entenderlo mejor. En ninguno de los dos casos obtenemos necesariamente el marco exacto en el que Jesús dijo todo ese material”.
En la iglesia primitiva, la Historia eclesiástica de Eusebio (318 d.C.), libro 3 cap.39 p.170-173, recoge que Papías, discípulo del apóstol Juan, dijo: “Marcos, que fue intérprete de Pedro, puso por escrito con exactitud todo cuanto recordaba, ya fueran dichos o hechos de Cristo, pero no en orden. Porque él no fue oyente ni compañero del Señor; pero después, como he dicho, acompañó a Pedro, quien acomodaba su enseñanza según lo requería la necesidad, y no como quien compone una recopilación de los oráculos del Señor. Así pues, Marcos no cometió ningún error al escribir de ese modo algunas cosas tal como las recordaba; porque puso su empeño en una sola cosa: no omitir nada de lo que había oído ni incluir entre ello ninguna afirmación falsa” (tomado de The New Bible Dictionary 1962 p.782)
Los escritores daban por supuesto que la gente leería el libro entero varias veces. Por ejemplo, Juan 11:2 menciona que fue esa María la que ungió a Jesús con aceite perfumado. Pero no relata el episodio de María ungiendo a Jesús con aceite perfumado hasta Juan 12:1-3. En Mateo 10:4 se menciona a “Judas Iscariote, el que le entregó”, y Judas todavía no había entregado a Jesús.
P: ¿Qué son los “Evangelios sinópticos”? ¿Cuáles son las semejanzas y diferencias entre ellos? ¿Hay alguna prueba de que se citaran unos a otros?
R: “Evangelios sinópticos” es sencillamente el nombre que se da a Mateo, Marcos y Lucas (no a Juan). Si Marcos fue el más antiguo, entonces él no habría citado a los demás. Es posible que Mateo y Lucas citaran a Marcos, y uno al otro, pero por otro lado pudo tratarse de lo que ellos mismos recordaban o de conversaciones con otros. Juan, escrito muy probablemente el último, parece centrarse en lo que los demás no mencionaron.
Muchos eruditos piensan que Mateo usó conscientemente el evangelio de Marcos al escribir; el 93% de Marcos se encuentra en Mateo y Lucas. Hay 200 versículos que están en Mateo y Lucas pero no en Marcos. Muchos han conjeturado un documento hipotético, llamado Q, para esos 200 versículos. Sin embargo, no hay ninguna prueba de que Q haya existido jamás, al menos en forma escrita. Lo que algunos ven como Q podría ser la enseñanza oral común de la iglesia, y conversaciones con Mateo y con Lucas, compañero de Pablo. También hay algunas semejanzas de énfasis entre Mateo y los escritos del importante fariseo judío Johanán ben Zakai, que vivió del año 30 a.C. al 90 d.C. Johanán subrayaba la misericordia y la ayuda al prójimo más que los sacrificios y la pureza. Ambos veían que los gentiles tenían un lugar en el reino de Dios y escribieron sobre el juicio venidero.
P: ¿Por qué son los tres Evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) tan parecidos entre sí?
R: Hay cuatro posturas, y las tres primeras pueden ser complementarias.
1. Semejanza de propósito: Los tres primeros evangelios discurren muy en paralelo y se escribieron para ofrecer una “sinopsis” de la vida de Cristo. Juan, escrito después, quizá dio por supuesto que los lectores ya conocían los otros evangelios. De Juan se afirma que se escribió para que la gente creyera en Jesús y tuviera vida en su nombre, como dice Juan 20:30-31.
2. Vínculo oral: Marcos fue compañero de Pedro, y Lucas viajó con Pablo. Marcos estaba en Roma en 1 Pedro 5:13. Lucas y Marcos probablemente estuvieron en Roma al mismo tiempo y, como alguien lo expresó, “probablemente no pasaron todo el tiempo hablando del clima”. Aunque no sabemos por dónde viajó Mateo, esta postura sostiene que las semejanzas se deben a la comunicación oral entre los escritores. Hard Sayings of the Bible p.454 también trata de un vínculo común entre Mateo y Lucas, y dice que ese vínculo probablemente fue oral.
3. Vínculo escrito con Marcos: La New Geneva Study Bible (p.1504) dice: “Los Evangelios no presentan simplemente un calendario de las actividades de Jesús. Tampoco son biografías modernas y técnicas que sigan métodos desconocidos en su época”.
4. “Q”: Una cuarta postura, que sostienen muchos eruditos liberales, es que hubo un libro hoy perdido, al que llaman “Q”, que contenía el material común a Mateo y Lucas pero ausente en Marcos.
P: ¿Qué es la fuente “Q”? ¿Dónde está ahora? ¿En qué lengua existe?
R: “Q” es el nombre que se da a los versículos comunes a Mateo y Lucas pero que no están en Marcos ni en Juan. No tenemos ninguna prueba de que haya existido jamás. Por otro lado, uno puede concebir esa “Q” no como un único escrito, sino como varias fuentes. Y esas fuentes no estaban necesariamente todas puestas por escrito. Dicho de otro modo, lo que algunos llaman el “documento Q” (en singular) podrían ser en realidad enseñanzas, incluidas las orales, de los apóstoles y de otros seguidores.
P: ¿Contienen los evangelios exacta y realmente lo que el Señor Jesús dijo o hizo?
R: Resumieron y parafrasearon. Por ejemplo, en el Sermón del Monte, en Mateo 5-7, Jesús probablemente dispuso de un buen rato para predicar. Y sin embargo uno puede leerlo en menos de quince minutos. Desde luego, Jesús probablemente repitió cosas en sermones posteriores, pero un evangelista no las repetía todas las veces. Pero para los cristianos lo importante es el mensaje y el sentido que Jesús enseñó, no las sílabas y palabras exactas.
P: ¿Cuál es ese “conjunto de dichos de Jesús” del que se dice que dependieron los evangelistas al escribir sus evangelios?
R: El Nuevo Testamento no menciona ningún “conjunto de dichos”. Quizá esté usted pensando en lo que escribió Lucas. Juan escribió también dos cosas que podrían considerarse marginalmente pertinentes.
Lucas 1:1-4 “Habiendo muchos tentado a poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra; me ha parecido también a mí, después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh muy buen Teófilo, para que conozcas la verdad de las cosas en las cuales has sido enseñado.”
Juan 20:30-31 “Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro. Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.”
1 Juan 1:1-4 “Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos mirado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida; (porque la vida fue manifestada, y vimos, y testificamos, y os anunciamos aquella vida eterna, la cual estaba con el Padre, y nos ha aparecido;) lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros: y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Y estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.”
P: Mi profesor me permite hacer una presentación de 75 minutos sobre el “Jesús histórico”. En mi investigación me he topado con un par de argumentos que no sé bien cómo abordar, y me preguntaba si usted tendría alguna idea al respecto.
1) No sabemos que los manuscritos originales se escribieran en griego, ya que los documentos más antiguos son [supuestamente] de un par de siglos después de Cristo. Podrían haberse traducido de alguna otra lengua, y de ahí podrían haber resultado errores.
2) Puede que Jesús no hablara en griego. Eso significaría que los autores (o traductores) del Nuevo Testamento tuvieron que interpretar sus palabras a su manera y luego traducirlas (no necesariamente de forma correcta).
¿Existe alguna información sobre la helenización de Palestina en
tiempos de Jesús que pudiera indicar que los autores del Nuevo Testamento sí
escribieron en griego? Lo más probable es que Jesús hablara arameo, así que,
¿cómo explicaría usted la inerrancia de lo que se dice que él dijo? Si los
autores escribieron en arameo, o en alguna otra lengua, ¿cómo podemos probar (o
al menos demostrar más allá de toda duda razonable) que se ha transmitido
con exactitud a lo largo de los siglos?
Si conoce alguna fuente a la que pudiera remitirme, sería estupendo. O si ya ha reflexionado sobre esto, me encantaría conocer sus conclusiones. Creo en la soberanía de Dios y en su capacidad para proteger su Palabra, pero cualquier explicación sobre cómo lo ha hecho me ayudaría muchísimo.
R:
Parece que aquí hay cuatro cuestiones básicas:
1. Qué lengua hablaba Jesús
2. En qué lengua se escribieron los Evangelios
3. Testimonio de la fiabilidad de los evangelios
4. Registro inerrante de la enseñanza de Jesús
1. Qué lengua hablaba Jesús
Sabemos que Jesús hablaba arameo, porque pronunció algunas frases en arameo. (Mateo 5:22, etc.) Cuando Jesús habló en la cruz, “Eloi, Eloi, lama sabachthani”, algunos pensaron que llamaba a Elías porque no sabían arameo, aunque todos los romanos habrían sabido griego y latín. En la zona donde Jesús creció, mucha gente hablaba hebreo, arameo y griego. Por ejemplo, justo al norte y en todo el este del mar de Galilea se hablaba griego. Por eso Pilato mandó escribir en tres lenguas el letrero sobre la cabeza de Jesús.
Además, en esta época bastantes judíos tenían nombre judío y a la vez griego o romano. Aparte de Simón Pedro, estaban José Barsabás y Judas Barsabás en Hechos 15:22; Jesús llamado Justo en Colosenses 4:11, José llamado Bernabé en Hechos 4:36, y Juan Marcos en Hechos 12:12.
2. En qué lengua se escribieron los Evangelios
En cuanto a los evangelios, tenemos el testimonio de Papías, discípulo del apóstol Juan. Según lo que ha conservado el historiador de la iglesia Eusebio, Papías dijo que el evangelio de Mateo se escribió originalmente en la lengua de los hebreos (hebreo o arameo). Los primeros cristianos hablaban predominantemente griego, aunque los convertidos del judaísmo hablaban también hebreo y arameo.
3. Testimonio de la fiabilidad de los evangelios
He oído a varias personas decir que el Nuevo Testamento completo (o casi completo) más antiguo que tenemos es de alrededor del año 350 d.C. Sin embargo, eso pasa por alto lo esencial. Tenemos preservada mucho antes la inmensa mayoría de todos los versículos de los evangelios. Por ejemplo, hasta el año 200 d.C. tenemos manuscritos conservados que contienen el 71% de los versículos de Lucas (818 de 1151 versículos). Son: Lucas 1:58-59; 1:52-2:1; 2:6-7; 3:8-4:2; 4:29-32; 4:34-5:10; 5:30-7:32; 7:35-39,41-43; 7:46-9:2; 9:4-17:15; 17:19-18:18; 22:4-24:53.
En cuanto al evangelio de Juan, el manuscrito más antiguo que tenemos hoy es el p52, que data de entre los años 100 y 150 d.C. Otros manuscritos tempranos llegan hasta el año 200 d.C. (p45, p66, p75, p90). Estos manuscritos, junto con el p52, contienen 855 de los 878 versículos de Juan (97%). Incluyen los versículos 1:1-14:30; 15:2-26; 16:2-4, 6-7, 10-33; 17:1-20:20; 20:22,23,25-31; 21:1-9,12,17.
No olvidemos los escritos de la iglesia primitiva y otros. Los escritos cristianos no bíblicos más antiguos que tenemos son la Primera Carta de Clemente (a los corintios), del 96-98 d.C., que cita extensamente de Hebreos además de otros libros, y El Pastor de Hermas, de c.115-155 d.C. El Diatésaron es una armonía palabra por palabra de cerca del 79% de los versículos de los evangelios, escrita por el gnóstico encratita Taciano hacia el año 172 d.C.
4. Registro inerrante de la enseñanza de Jesús
Los
originales eran solo paráfrasis de la enseñanza de Jesús. Cuando Jesús enseñaba
a la multitud durante horas y podemos leer sus palabras en cinco párrafos, es
evidente que no fue palabra por palabra. La doctrina cristiana de la inerrancia
consta de cinco partes básicas:
1. La Biblia, en los manuscritos originales, es correcta en todo aquello de lo
que habla.
2.
Hay que entender el contexto: la poesía es poesía, la narración es narración,
sabemos reconocer metáforas y figuras del lenguaje, etc.
3. Dios fue libre de “usar sus propias plumas” al escribir la Biblia, y las
plumas eran las personas que escribían las palabras. Por eso libros distintos
de autores humanos distintos tienen estilos distintos, y eso está bien; la
verdad de Dios resplandece a través de todos ellos.
4. Es el sentido lo que se escribió sin error, no necesariamente cada palabra.
5.
Los manuscritos bíblicos que hoy se conservan sí presentan algunas variantes y
errores, pero la palabra de Dios se preservó sin ningún error significativo que
altere la doctrina, la fe o la práctica cristianas.
Para más información, véase http://www.biblequery.org/NewTestamentManuscripts.html.
P: ¿Había mucha gente judía en Galilea?
R: La región de Galilea mide unos 70 por 40 millas, es decir, 113 por 64 kilómetros. En tiempos de los Macabeos, en el año 164 a.C., la población de Galilea era tan escasa que se pudo trasladar a toda la población a Judea para protegerla. Para la época de Jesús la población era mucho mayor; Josefo, en la Vida 235 y 45, y en Wars of the Jews libro 3, secciones 41-43, dijo que Galilea tenía 204 ciudades y aldeas, con al menos 15.000 habitantes cada una. Sin embargo, la población incluía a muchos no judíos que los seléucidas reasentaron en Galilea y a no judíos de habla griega que decidieron mudarse allí.
P: El escéptico Bart Ehrman escribe: “Tenemos alguna información sobre lo que significaba ser un campesino de clase baja en las zonas rurales de Palestina en el siglo I. Una de las cosas que significaba es que casi con toda seguridad eras analfabeto. El propio Jesús fue muy excepcional, en cuanto que evidentemente sabía leer (Lucas 4:16-20), pero nada indica que supiera escribir…. ¿Cuántos sabían leer? El analfabetismo estaba muy extendido por todo el Imperio romano. En el mejor de los casos, quizá un 10 por ciento de la población era medianamente alfabeta. Y ese 10 por ciento serían las clases ociosas … Nada en los Evangelios ni en Hechos indica que los seguidores de Jesús supieran leer, mucho menos escribir. De hecho, hay un pasaje en Hechos en el que se dice que Pedro y Juan eran ‘hombres sin letras’ (Hechos 4:13), la palabra antigua para analfabeto”. (Jesus, Interrupted p.105-106). Esto se parece también a lo que dice Ehrman en Lost Christianities p.203.
R: El porcentaje de personas del Imperio romano (España, Britania, Germania, etc.) que no sabían leer es irrelevante; lo que importa es el porcentaje de personas instruidas entre los judíos de Judea y Galilea. Los judíos tenían un nivel de instrucción mucho más alto que la mayoría de los demás pueblos del Imperio romano. A nadie le pareció raro que Zacarías, el padre de Juan el Bautista, supiera escribir. El hecho de que el Sanedrín acusara a Pedro y a Juan de ser hombres sin letras no significa que así fuera, ni que no supieran escribir en absoluto.
Deuteronomio 6:9 manda a los israelitas escribir las leyes en los postes de sus casas y en sus puertas. ¿Piensan los escépticos que casi ningún judío obedecía su propia ley?
Como nota al margen, en Deir Alla, en el valle del Jordán, los arqueólogos encontraron el ejercicio de escritura de un escolar que menciona tres veces a Balaam hijo de Beor. Se dató por radiocarbono en el 800/760 a.C.
P: ¿Qué significa la palabra inglesa “synoptic” (sinóptico)?
R: El Wycliffe Bible Dictionary p.723 dice que “sinóptico viene del griego syn (junto con) y opsis (vista, mirada)”, igual que The NIV Study Bible p.1437. Asimismo, The New International Dictionary of the Bible p.399 dice que la palabra griega synoptikos significa “ver el conjunto a la vez, tener una visión de conjunto”.
En contraste con esto, la escéptica Asimov’s Guide to the Bible p.770 dice que la palabra “sinóptico” viene de la palabra griega que significa “un ojo”, porque cada uno de los tres Evangelios sinópticos cuenta la historia de Jesús desde su punto de vista. Quizá confundió “syn/sun” con “mono”, que significa “uno”.
Strong’s Concordance para “sun” (4862) dice: “prep. prim. que denota unión; con o junto con (pero mucho más estrechamente que 3326 o 3844), es decir, por asociación, compañía, proceso, semejanza, posesión, instrumentalidad, adición, etc.”, al lado de, con. En composición tiene aplicaciones semejantes, incluida la de plenitud.
P: ¿Cuál de los cuatro evangelios se escribió primero?
R: La postura más común entre los cristianos es que fue Marcos, aunque hay eruditos bíblicos de prestigio que creen que fue Mateo o Lucas. The Bible Knowledge Commentary: New Testament p.98 dice: “Alguna dependencia literaria parece ser la única manera de explicar adecuadamente la estrecha relación entre los Evangelios sinópticos. La teoría de la prioridad de Marcos, aunque no está exenta de problemas, es la que mejor explica el esquema básico de los sucesos y las semejanzas de detalle entre los Evangelios sinópticos. Las diferencias se deben probablemente a una combinación de tradiciones orales y escritas que Mateo y Lucas usaron de forma independiente además de Marcos”.
La escéptica Asimov’s Guide to the Bible p.770 dice que Mateo se puso en primer lugar porque se pensaba que era el primero, pero que hoy en general se piensa que fue Marcos. (p.770, p.903) Sin embargo, Asimov, en la p.771, menciona también que Papías escribió que Mateo se redactó originalmente en hebreo [¿arameo?]. Es posible que Mateo se escribiera primero en arameo, que Marcos lo usara como fuente principal al componer su evangelio, y que después el evangelio de Mateo se tradujera palabra por palabra.
Como nota al margen, de los 661 versículos de Marcos (final corto), 600 son semejantes a versículos de Mateo, 350 son semejantes a versículos de Lucas, y solo 31 no se encuentran en ningún otro lugar.
P: ¿Qué son los Evangelios apócrifos? ¿Por qué no se aceptan, si sabemos que los padres de la iglesia y las tradiciones eclesiásticas se apoyaron en ellos y los citaron, especialmente en las fiestas y las prácticas rituales de la iglesia?
R: La última parte de la pregunta es, de hecho, incorrecta. Los padres de la iglesia y las tradiciones eclesiásticas no se apoyaron en ellos, ni los usaron en las fiestas ni en las prácticas rituales de la iglesia, a menos que la pregunta se refiera a las religiones gnósticas y no al cristianismo.
Las únicas citas favorables son que 2 Clemente y Clemente de Alejandría mencionan el Evangelio de los Egipcios, y que Clemente de Alejandría menciona el Evangelio de los Hebreos. No hay ninguna otra cita cristiana prenicena de ningún otro evangelio en sentido favorable. En cambio, los padres de la iglesia mencionaron y citaron los siguientes diciendo que eran falsos. Ireneo habla en contra del falso Evangelio de la Verdad. Hipólito habla en contra del Evangelio de los Egipcios y del Evangelio de Tomás (y de otras obras). Así que no sería justo afirmar que los primeros padres de la iglesia “se apoyaron en ellos” cuando muchos de ellos aún no se habían escrito, y ellos hablaron en contra de otros escritos heréticos.
Por último, muchos de los evangelios apócrifos no fueron ni aprobados ni rechazados por los primeros cristianos, porque esos evangelios apócrifos no se escribieron hasta siglos después. Por ejemplo, el Evangelio de Nicodemo se escribió hacia el 405-439 d.C., y el Evangelio de la Natividad de María se escribió después del 625 d.C.
P: ¿Qué son el “Evangelio de la Infancia”, el “Evangelio de la Verdad”, el “Evangelio de los Hebreos”, el “Evangelio de los Ebionitas”, el “Evangelio de Tomás” y el “Evangelio de Pedro”?
R: Son evangelios apócrifos que diversas personas escribieron mucho después de que ocurrieran los hechos.
Estos son algunos de los evangelios y las fechas en que se escribieron.
Evangelio de María (siglo II o VI)
Evangelio de Pedro (180-190 d.C.)
Evangelio de Tomás. Este libro falso, obra de herejes gnósticos, se escribió probablemente entre el 188 y el 235 d.C. Ireneo de Lyon (182-188 d.C.), al describir exhaustivamente todos los libros y herejías conocidos, no sabe nada de él, pero su discípulo Hipólito, que escribió entre el 222 y el 235/236 d.C., sí lo menciona.
Evangelio de Nicodemo (405-439 d.C.)
Evangelio de la Natividad de María (después del 625 d.C.)
En el mundo musulmán había más de 200.000 hadices sobre Mahoma. La inmensa mayoría de ellos los consideran falsos, o en el mejor de los casos poco fiables, los eruditos musulmanes. Bujari los cribó y escogió solamente 7.275 como fiables.
Igual que los drusos, los yazidíes, los alauitas y otros tienen sus propios libros, los gnósticos tenían también sus propias escrituras. Hubo al menos treinta grupos de gnósticos, de modo que tenían muchos libros que consideraban Escritura. El Evangelio de la Verdad, el Evangelio de Tomás y el Evangelio de Pedro fueron algunos de ellos.
No hubo ningún libro llamado “El Evangelio de los Ebionitas”. Los ebionitas heréticos, que decían que Jesús era Hijo de Dios solo por título y por respeto, tenían las Homilías clementinas, las Recogniciones de Clemente y algunos otros libros.
P: En los Evangelios, ¿cuáles son las profecías mesiánicas?
R: Son profecías que Dios dio para que su pueblo pudiera reconocer claramente al Mesías. Estas son muchas de ellas.
¿Quién será el Mesías?
De la tribu de Judá (Génesis 49:10; Mateo 1:2; Lucas 3:23,33; Hebreos 7:14).
De Isaí (Isaías 11:1; Mateo 1:6; Lucas 3:23,32).
De David (Jeremías 23:5; Lucas 3:31; Mateo 1:1; 9:27; Marcos 10:47-48; Juan 7:42; Hechos 13:22-23; Apocalipsis 22:16). Muchos Talmuds judíos dicen que el Mesías vendrá del linaje de David.
Sacerdote según el orden de Melquisedec (Salmo 110:4; Hebreos 5:6).
Hijo de Dios (Salmo 2:7; Mateo 3:17; 16:16-17; 27:54; Marcos 9:7; Lucas 9:35; Juan 1:34; Hechos 13:33; Hebreos 5:5).
Jehová dijo a mi Señor (Salmo 110:1; Mateo 22:43-45; Mr 12:36-37; Lucas 2:11; 20:42-44). Midrash Tehillim, Comentario sobre los Salmos, (200-500 d.C.) reconoce el Salmo 110 como mesiánico
Llamado ‘Dios con nosotros’ (Isaías 7:14; Mateo 1:23; Lucas 7:16; ~Juan 20:28).
Un niño llamado Dios fuerte, Príncipe de paz, etc. (Isaías 9:6). Esto es mesiánico según el Midrash yemení 349-350 y el Pereq Shalom p.101
La simiente de la mujer herirá en la cabeza a Satanás (Génesis 3:15). Esto es mesiánico según el Targum Pseudo-Jonatán
Nacido de una virgen (doble cumplimiento) (Isaías 7:14; Mateo 1:18,25; Lucas 1:26-35). Virgen según la Septuaginta
¿Dónde estará el Mesías?
Nacido en Belén de Judá (Miqueas 5:2; Mateo 2:1,5-8; Juan 7:42; Lucas 2:4-7). El Targum de Isaías dice que esto es mesiánico.
Ministrará en Galilea (Isaías 9:1-2; Mateo 4:12-16; Marcos 1:14; Lucas 4:31; Juan 4:43).
Entrará en el templo de Jerusalén (Malaquías 3:1; Mateo 21:12; Marcos 11:15)
¿Cuándo vendrá el Mesías?
No será quitado el cetro (Génesis 49:10; Lucas 3:23,33). Esto es mesiánico según los Talmud de Babilonia y de Jerusalén, el Targum de Jonatán, el Targum Pseudo-Jonatán, el Targum de Onkelos, el Comentario de los Rollos del Mar Muerto y el Targum arameo. Los judíos perdieron el derecho a ejecutar personas en el año 11 d.C., según el Talmud de Babilonia, Sanedrín capítulo 4.
Israel abandonado hasta que venga el Mesías (Miqueas 5:3).
Antes de que el templo sea destruido (70 d.C.) (Malaquías 3:1).
Después de un precursor (Isaías 40:3; Mateo 3:1-3; 11:10; Lucas 1:17; Juan 1:23).
Muerto en el 32/33 d.C. (Daniel 9:20-27 + Nehemías 2:1-10 (445/444 a.C.)). Esto es mesiánico según Maimónides en Igeret Teimán y el rabino Moses Abraham Levi en The Messiah of the Targums, Talmuds and Rabbinical Writers
¿Qué hará el Mesías?
Ministerio de milagros (Isaías 35:5,6a; Mateo 9:6-7,22,32-35; 11:4-6; 12:13; Juan 5:5-9; 9:6-11, etc.)
Llevó nuestras enfermedades (Isaías 53:4; Mateo 8:17; Marcos 2:10-12; Lucas 5:13; Juan 5:5-9).
Enseñará en parábolas (Salmo 78:2; Mateo 13:34).
Entrará como rey sobre un asno (Zacarías 9:9; Marcos 11:2-10; Lucas 19:35-37; Mateo 21:5-9; Juan 12:15).
De piedra de tropiezo a cabeza del ángulo (Salmo 118:22-23; Isaías 8:14-15; 28:16; Mateo 21:42; Marcos 12:10-11; 1 Pedro 2:6-8; Hechos 4:11).
No abandonado a la muerte (Salmo 16:8-11; 30:3; Hechos 2:31; 13:33; Marcos 16:6; Mateo 28:6; Lucas 24:46).
El celo por la casa de su Padre (Salmo 69:9; Juan 2:17).
El Espíritu de Jehová reposará sobre él (Isaías 11:2; Mateo 3:16; Marcos 1:10-11; Lucas 4:15-21,32; Juan 1:32). Esto es mesiánico según el Targum de Isaías y el Talmud de Babilonia
Mt muestra que la vida de Cristo es paralela a la del pueblo israelita (Jeremías 31:15 y Mateo 2:18; Oseas 11:1 y Mateo 2:15; Isaías 9:1,2 y Mateo 4:15-16; etc.).
Reacciones de la gente
Aborrecido sin causa (Salmo 35:19; 69:4; Isaías 49:7; Juan 15:25).
Algunos tramaron la ruina de Jesús (Salmo 38:12; Marcos 11:18).
Entregado por un amigo (Salmo 41:9; Mateo 10:4; 26:48-50; Marcos 14:43-44; Lucas 22:47-48; Juan 18:3,5).
Rechazado por los suyos (Isaías 53:3-4; Salmo 69:8; Juan 1:11; 7:5; Mateo 21:42-44).
Le dieron hiel por bebida (Salmo 69:21; Mateo 27:48).
Aun los amigos se pusieron lejos (Salmo 38:11; Mateo 27:55; Marcos 15:40; Lucas 23:49).
Herido el pastor, se derraman las ovejas (Zacarías 13:7; Marcos 14:27,50; Mateo 26:31).
Rechazado por las autoridades (Salmo 2:1-2; Hechos 4:25-28).
¿Cómo morirá el Mesías?
Vendido por treinta piezas de plata (Zacarías 11:12-13; Mateo 26:15).
Arrojó, no depositó, las monedas en el templo (Zacarías 11:13b; Mateo 27:5a).
Dinero para un alfarero (Zacarías 11:13; Mateo 27:7).
Quitado injustamente (Isaías 53:7-8; Mateo 26:60; Marcos 14:55; Lucas 23:4).
Testigos falsos (Salmo 35:11; Mateo 26:60).
Callado ante sus acusadores (Salmo 38:13-14; Isaías 53:7; Mateo 27:12).
Preguntó por qué Dios lo había desamparado (Salmo 22:1; Mateo 27:46; Marcos 15:34).
Escarnecido (Salmo 22:7,8; Mateo 27:31,39; Marcos 15:31-32).
Corazón como cera (Salmo 22:14b; Juan 19:34).
Traspasado por nosotros (Salmo 22:16; Isaías 53:5; Zacarías 12:10; Mateo 27:26; Juan 19:34).
La gente lo miraba fijamente (Salmo 22:17; Lucas 23:35).
Echaron suertes sobre su ropa (Salmo 22:18; Marcos 15:24; Lucas 23:34; Juan 19:23,24).
Ningún hueso quebrantado (Salmo 22:17; Salmo 34:20; Juan 19:33).
Golpeado y escupido (Isaías 50:6; Miqueas 5:1; Mateo 26:67; Lucas 22:63).
Muerto entre los transgresores (Isaías 53:12; Mateo 27:38; Marcos 15:27).
Oró por los transgresores (Isaías 53:12b; Lucas 23:34).
Sepultado en el sepulcro de un rico (Isaías 53:9; Mateo 27:57-60).
Llevó nuestros pecados como expiación por la culpa (Isaías 53:5,6,10-12; Juan 1:29; 1 Corintios 15:3; 1 Juan 2:2; 4:10).
Jesús murió con un Salmo en los labios (Salmo 31:5; Lucas 23:46).
P: En Mt 2:1,5-8; Lc 2:4-7; Jn 7:42, ¿qué significa el nombre “Belén”?
R: Belén significa “casa de pan”, según el Wycliffe Bible Dictionary p.225.
Belén de Judea es una población muy antigua, anterior a los israelitas. Génesis 35:19 dice: “Así murió Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, la cual es Belén.” Génesis 48:7 dice algo semejante. Así pues, Belén se llamaba originalmente Efrata, y por eso en Miqueas 5:2 se llama a la población “Belén Efrata”.
Las cartas de Amarna, escritas por cananeos a Egipto poco después del 1400 a.C., en tiempos de Josué, mencionan que “Bit-Lahmi” se había pasado al pueblo ‘apiru, según el Wycliffe Dictionary of Biblical Archaeology p.142 y el Wycliffe Bible Dictionary p.225, que remite a ANET p.489.
Por cierto, hay también una segunda población, al norte, llamada Belén, en el territorio de Zabulón, en Josué 19:15.
P: Un escéptico, Bart Ehrman, afirma: “En Mateo y Lucas no hay ningún indicio de que Jesús existiera antes de su nacimiento”. (Jesus, Interrupted p.75; también en Jesus, Interrupted p.103)
R: Miqueas 5:2, que Mateo cita en 2:6, dice que los orígenes del Mesías “son desde el principio, desde los días del siglo” en el texto masorético, o “desde el principio, aun desde la eternidad” en la traducción griega de la Septuaginta. En Mateo, los escribas se saltan algunas partes, incluida esa sobre el origen antiguo, pero casi cualquier rabino judío reconocería el resto de este versículo.
En Mateo 23:37 y Lucas 13:34 Jesús dice: “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que son enviados a ti! ¡Cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!” Esto se dijo apenas unos días después de la entrada triunfal, cuando Jerusalén salió a recibir a Jesús. Entonces, ¿en qué momento del ministerio terrenal de Jesús, antes de este momento, se le dio a Jerusalén la posibilidad de ser reunida bajo Jesús? Por supuesto, la respuesta es que nunca. Mateo y Lucas (y Jesús) tuvieron por fuerza que estar pensando en el tiempo en que Jesús existía antes de nacer, cuando eran muertos los profetas que Jesús tuvo parte en enviar a Jerusalén.
P: El escéptico Bart Ehrman dice: “Sin embargo, llama la atención que, en el Evangelio de Marcos, Jesús nunca se refiera a sí mismo como un ser divino, como alguien que preexistía, como alguien que fuera en algún sentido igual a Dios. En Marcos no es Dios ni pretende serlo”. Jesus, Interrupted p.79
R: Marcos 2:5-12 (así como Mateo 9:2-6 y Lucas 5:20-23) afirma que solo Dios puede perdonar pecados, y sin embargo Jesús perdonó los pecados del paralítico. Cuando se acusó a Jesús de hacer lo que solo Dios puede hacer, Jesús ni dijo que se limitaba a declarar el perdón de Dios ni negó lo que ellos daban por supuesto. Al contrario, dijo y demostró que él mismo tenía el poder de perdonar pecados.
P: Sobre Mt 12:30 y Mr 9:40, el escéptico Bart Ehrman escribe: “En Mateo, Jesús declara: ‘El que no es conmigo, contra mí es’. En Marcos dice: ‘El que no es contra nosotros, por nosotros es’. ¿Dijo ambas cosas? ¿Podía querer decir ambas cosas? ¿Cómo pueden ser ambas verdaderas a la vez? ¿O es posible que uno de los evangelistas invirtiera las cosas?” Jesus, Interrupted p.41
R: Francamente, no alcanzo a entender cómo Ehrman puede ver aquí una contradicción. Por supuesto que ambas pueden ser verdaderas. Por supuesto que Jesús puede decir cosas distintas pero complementarias en situaciones distintas y en días distintos sin contradecirse. En Mateo 12:22-37 (que corresponde a Marcos 3:20-29), esto ocurre cuando le traen a Jesús un endemoniado. Mucho después, en una ocasión totalmente distinta, en Marcos 9:38-41 le cuentan a Jesús que otra persona estaba echando fuera demonios. Quizá Ehrman pensó de algún modo que era contradictorio que, si alguien estaba contra Jesús, pudiera estar también contra sus seguidores, o al revés. Pero Jesús predijo que sus seguidores serían perseguidos y muertos porque los perseguidores no conocen al Padre ni a Jesús, en Juan 16:3. Jesús declaró en Juan 15:18-21: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me aborreció antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; mas porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: ‘No es el siervo mayor que su señor.’ Si a mí me han perseguido, también a vosotros perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Mas todo esto os harán por causa de mi nombre.” (RV 1909) Jesús se identificó estrechamente con sus seguidores en Mateo 25:34-46, en la parábola de las ovejas y los cabritos. En Juan 15:1-8 Jesús dice que estamos en él como los pámpanos están unidos a la vid.
P: En Jn 2:19, ¿por qué dijo Jesús en Juan: “Destruid este templo, y en tres días lo levantaré”, cuando según Mt 26:61b y Mr 14:58 era [supuestamente] falso que Jesús hubiera dicho eso, como afirma la escéptica Asimov’s Guide to the Bible p.976?
R: Jesús sí lo dijo en Juan 2:19, y Mateo 26:61b y Marcos 14:58 NO dicen que fuera falso que Jesús lo dijera. Lo que registran es que los acusadores de Jesús lo recordaron y lo usaron para acusarlo. Pero Asimov simplemente se inventa que ellos dijeran que era falso.
P: En Mt 17:1-9 y Mr 9:2-9 tenemos la impresión de que Jesús subió al monte alto con el propósito de ser transfigurado, mientras que en Lucas encontramos que Jesús subió al monte para orar, y la transfiguración ocurre mientras oraba (Lc 9:28-36). ¿Cuál es la explicación de esto?
R: Dos puntos que considerar en la respuesta.
a) En realidad, no solo Lucas: tampoco Mateo ni Marcos dijeron que Jesús subiera al monte para ser transfigurado. Los tres callan incluso sobre si Jesús sabía de antemano que sería transfigurado.
b) En segundo lugar, ¡la oración no es un rito! La oración es comunicación con Dios en el cielo. Jesús oraba a Dios el Padre, y no me imagino a Jesús siendo transfigurado sin decirle nada a Dios el Padre.
P: En Mt 17:12 y Mr 9:11-13, ¿cómo cumplió Juan el Bautista la profecía de Elías? ¿Era Elías reencarnado?
R: No. En la primera venida de Jesús, Juan tuvo el propósito y la misión de Elías. Por supuesto, Elías (no Juan) apareció él mismo brevemente en la transfiguración. Muchos piensan que Elías será uno de los dos testigos justo antes de la séptima trompeta en Apocalipsis 11:3-12.
El primer escritor del que se sabe que abordó este versículo es Justino Mártir (c.138-165 d.C.), quien observó que el concepto de que alguien tenga el espíritu de otro no es exclusivo de Elías y Juan el Bautista. Dios prometió que Josué tendría el espíritu de Moisés. (Diálogo con Trifón el judío cap.49 p.220) También Eliseo tuvo una doble porción del espíritu de Elías, en 2 Reyes 2:9-10.
P: En Jn 7:1, ¿por qué [supuestamente] temía Jesús la muerte, si Jesús dijo a los discípulos que no temieran la muerte en Lc 12?
R: Jesús dijo a los discípulos que no temieran la muerte física, sino más bien la muerte espiritual. Juan 7:1 NO dice que Jesús temiera la muerte. Pero uno puede tomar precauciones sin temer la muerte. Jesús evitaba ir a Judea porque los judíos de allí querían matarlo. Fue una precaución para su ministerio, no algo hecho por temor, porque después Jesús sí fue a Jerusalén, cuando le llegó su hora, allí donde los judíos buscaban matarlo, y hasta lo lograron.
P: En Lc 13:23, ¿procuran algunos entrar y no pueden, y buscan y no hallan en Jn 7:34, o los que buscan hallan, como muestran Mt 7:7; 1 Cr 28:9; Is 55:6; Hch 10:35?
R: Algunos que buscan a Dios NO necesariamente lo hallan. Dios no dice nada de los que no lo buscan con diligencia, o que lo buscan solo a medias, en sus propios términos y no en los términos de él.
P: En Mt 17:12 y Mr 9:11-13, ¿indica [de algún modo] el hecho de que Jesús hablara con Moisés y Elías que debamos orar a los muertos, como han afirmado algunos católicos romanos?
R: No. Nadie habló con Moisés y Elías en la transfiguración salvo Jesús. Ellos tampoco hablaron con nadie, salvo con Jesús y entre sí. Solo Dios debe ser el objeto de nuestra adoración. Los católicos estarían de acuerdo, pero dirían que, así como podemos pedir ayuda y oraciones a los cristianos que viven en la tierra, podemos pedir lo mismo a los cristianos que viven en el cielo. 2 Corintios 11:3 dice que no hemos de estar consagrados a nadie sino a Cristo. Aunque orar a alguien no significaría necesariamente estar consagrado a esa persona, muchas oraciones católicas son oraciones de devoción a María o a otros santos. No hay en la Escritura ningún ejemplo de creyente alguno que ore a nadie que no sea Dios.
P: En Mr 15:25, ¿fue Jesús crucificado a la hora tercera, o estaba todavía ante Pilato a la hora tercera según Juan 19:14?
R: Primero lo que no es la respuesta, y después la respuesta.
Un dato que no forma parte de la respuesta: la manera griega de escribir el tres y el seis se diferenciaba en un solo trazo, de modo que una conjetura es que se tratara de un error de copista. Sin embargo, hay una explicación más sencilla.
La respuesta: Ambas cosas son ciertas, porque los judíos y los romanos contaban las horas de manera distinta. Juan 19:14 dice que salió de ante Pilato a la hora sexta, lo que serían las 6:00 de la mañana, porque el día romano empezaba a medianoche. Marcos 15:22,25 dice que fue crucificado a la hora tercera, lo que serían las 9:00 de la mañana, porque el día judío se contaba desde la salida del sol (hacia las 6:00 a.m.), y la noche judía empezaba a la puesta del sol (hacia las 6:00 p.m.). Juan usa también la manera romana o griega de contar el tiempo en Juan 20:19, donde las primeras horas de la noche se consideraban parte del día anterior, mientras que los judíos considerarían que después de la puesta del sol era ya el día siguiente.
¿Cómo sabemos que los romanos contaban el día de medianoche a medianoche? Los escritores romanos Plutarco (Moralia: Cuestiones romanas 84), Plinio el Viejo (Historia natural ii.77 (188)), Aulo Gelio (iii.2) y Macrobio (Saturnales, i.3) dicen todos que el día romano iba de medianoche a medianoche, según A.T. Robertson en Harmony of the Gospels p.285-286 y William Arndt en Bible Difficulties & Seeming Contradictions p.197-199. Plinio el Viejo señaló también que otras culturas eran distintas, y que los babilonios contaban el día de la salida a la puesta del sol.
P: En Mt 19:16-30, Mr 10:17-31 y Lc 18:18-30, ¿cómo se armonizan estos pasajes?
R: Se armonizan muy bien una vez que se entiende que los evangelistas parafraseaban y no daban necesariamente citas exactas. Por ejemplo, Mateo dice: “Maestro … alcanzar la vida eterna … ¿por qué me preguntas acerca de lo bueno? … Uno solo es el bueno”, mientras que Marcos y Lucas dicen: “Maestro bueno … heredar la vida eterna … ¿Por qué me llamas bueno? … Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios”, y así sucesivamente. Véase Encyclopedia of Bible Difficulties p.329-332 para una discusión extensa.
P: En Mt 19:28 y Lc 22:28-30, el escéptico Bart Ehrman afirma falsamente que Jesús dijo que los doce discípulos tendrían doce tronos. ¿Y qué hay del discípulo Judas Iscariote? (Jesus, Interrupted p.159)
R: No, no hay trono para Judas. En primer lugar, Lucas 22:28-30 no menciona doce tronos, sino solo doce tribus. En realidad, Mateo 19:28 NO dice que los doce discípulos se sentarán sobre doce tronos. Más bien dice: “… vosotros que me habéis seguido, os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.” (RV 1909) Así que dice que habrá doce tronos, pero no dice que los doce discípulos se sentarán en ellos. Más bien, Jesús prometió esto solamente a “vosotros que me habéis seguido”. Judas no siguió a Jesús hasta el final y abandonó su lugar como discípulo después de entregar a Jesús, como dice Hechos 1:20.
P: En Mt 26:14, un escéptico, Bart Ehrman, escribe que Judas entregó a Jesús por el dinero, mientras que en Lucas 22:3 Judas lo hizo porque Satanás entró en él. En Juan se llama a Judas diablo, así que al parecer tenía una veta malvada. (Jesus, Interrupted p.45-46)
R: Así como ningún fuego se enciende por una sola causa, sino por tres (aire, combustible, chispa), también muchas acciones tienen varias causas simultáneas. Muchas cosas tienen tres causas: una causa potencial, como el agua retenida tras una presa; una causa inmediata, como una grieta en la presa; y una causa preventiva que se quitó de en medio, como suspender las inspecciones de seguridad de la presa. ¿Cuál de ellas hizo que la presa se rompiera? Las tres intervinieron. Del mismo modo, Judas ya era ladrón antes de esto, de manera que era diabólico. A Judas se le dio un motivo egoísta adicional: el soborno de los sacerdotes. Por último, vio la oportunidad después de la Última Cena. Entonces, ¿cuál fue la razón por la que Judas entregó a Jesús? Las tres razones intervinieron.
P: En Mt 26:26-28, Mr 14:22 y Lc 22:19, ¿por qué el pan y el vino no son el cuerpo físico de Cristo?
R:
Podemos ver que Jesús quiso decir que el pan y el
vino eran su cuerpo simbólicamente, por dos razones.
En primer lugar, no hay ni el menor indicio de que la gente se postrara ante el
pan y el vino, ni en la Biblia ni en la iglesia primitiva. No hemos de adorar a
nada ni a nadie fuera de Dios. Adoramos a Jesús, pero si el pan y el vino no
son Jesús, no hemos de adorar el pan y el vino.
En segundo lugar, si una persona entendiera esta metáfora como que el pan y
el vino eran Jesús o se convertían en Jesús, entonces, para ser coherentes,
tendríamos que entender también como Jesús otras metáforas del cuerpo de Jesús,
como la de 1 Corintios 12:27. Nosotros (la iglesia) somos el cuerpo de Cristo.
¿Cree usted que la gente debería adorarlo a usted, o adorar a la congregación a
la que asiste? Si a ninguno de los dos, ¿por qué no habría de adorar a un
cristiano, hecho a imagen de Dios, más que al pan y el vino, que no están
hechos a imagen de Dios?
Ahora bien, por supuesto que jamás hemos de adorar a otros cristianos. Pero
¿sería adorar a otras personas, y justificarlo con la metáfora de Cristo, peor
que adorar el pan y el vino y justificarlo con la metáfora de Cristo?
P: En Mt 26:49-50, ¿por qué Judas entrega a Jesús con un beso y luego prenden a Jesús, mientras que en Juan 18:2-9 Jesús se adelanta voluntariamente a identificarse y Judas no da ningún beso?
R: Que Juan 18:2-9 calle sobre el detalle del beso no prueba que no hubiera beso. Judas pudo besar a Jesús, según Mateo 26:49; después los soldados retrocedieron, en Juan 18:2-9, y finalmente lo prendieron, en Mateo 26:50. Lo único de lo que se dice que ocurrió “luego” fue el beso de Judas, al principio.
P: El escéptico Bart Ehrman afirma que en Marcos Jesús tuvo un juicio rápido en el que no dijo casi nada, pero un juicio largo y dilatado en Juan, en el que Jesús mantuvo conversaciones prolongadas (Jesus, Interrupted p.43).
R: Esto es más bien absurdo, porque ni Marcos ni Juan dicen expresamente cuánto duró el diálogo, y Jesús probablemente dijo más cosas de las que registra cualquiera de los dos. No hubo uno, sino dos juicios (el judío y el romano). Marcos registró dos frases que Jesús pronunció en el juicio judío y una frase en el juicio romano. Juan registró 5 frases de Jesús hablando en el juicio judío y 9 en el juicio romano. Pero, una vez más, ninguno de los dos evangelistas pretende registrar todo lo que Jesús dijo.
P: En Mt 27:11-14, ¿por qué no responde Jesús a una sola acusación en su comparecencia ante Pilato el gobernador, si Jn 18:33-37 [supuestamente] nos dice que Jesús respondió a todas las acusaciones en su comparecencia ante Pilato?
R: Mateo 27:11 y Mateo 27:12 corresponden a momentos distintos; 27:11 es ante Pilato. En Mateo 27:11-14, cuando los principales sacerdotes y los ancianos estaban con él (en el versículo 12), Jesús no les respondió nada. Juan 18:28 dice que los judíos no querían entrar en el pretorio, así que en Juan 18:29 Pilato (llevando consigo a Jesús, cabe suponer) salió a ellos. Juan 18:33 dice que después de eso Pilato entró en el pretorio y llamó a Jesús. Entonces, en Juan 18:34-37, Jesús respondió a las preguntas de Pilato.
Por cierto, Juan 18:33-37 NO dice que Jesús respondiera a todas las preguntas o acusaciones de Pilato; solo afirma que Pilato dijo: “Yo no hallo en él ningún crimen.” Es posible que Pilato le hiciera muchas preguntas, y Juan 18:33-38 recoge solamente cuatro, de las cuales Jesús respondió a tres. Mateo 27:14 dice que Jesús no respondió palabra en el momento en que los sacerdotes y los ancianos lo acusaron, ni cuando Pilato le hizo una pregunta que no aparece en Juan 18:33-37. Así que Jesús no respondió nada a lo que decían los sacerdotes y los ancianos, ni siquiera cuando Pilato le preguntó si oía esas acusaciones. Después, Jesús respondió [al menos] a tres preguntas que le hizo Pilato.
P: En Mt 28:1-8, ¿por qué habrían de probar las profecías que Jesús era Dios, si Jesús fuera un extraterrestre? (De hecho, esto se lo oí a un universitario aficionado a Star Trek y a la Iglesia de la Cienciología.)
R: Si Jesús fuera un extraterrestre, tendría que ser un ser sumamente inteligente para lograr que se cumplieran todas estas profecías. De hecho, comparado con nosotros, parecería omnisciente. Jesús tendría que ser además un extraterrestre extremadamente poderoso para hacer todos los milagros que hizo, incluido el resucitar de entre los muertos. Lo veríamos como omnipotente. Para enseñar al hombre lo que Jesús enseñó, tendría que ser moralmente muy bueno, casi perfecto. Así que, si usted piensa que Jesús podría ser un ser omnisciente, omnipotente y moralmente perfecto, que no es de este mundo y que vino a mostrarnos la verdad, ¡estoy de acuerdo!
P: En Mt 28:2, Mr 16:4 y Lc 24:2, ¿la piedra simplemente fue “removida”?
R: No. La palabra griega se traduce mejor por “arrojada” que por removida. Si la piedra pesaba unas cuantas toneladas, haría falta un ángel para arrojarla a un lado.
P: En los evangelios, además de Jesús, ¿quién más ha afirmado ser el Mesías o Dios?
R: Las siguientes personas o bien hicieron las afirmaciones que se indican, o bien otros las hicieron acerca de ellas.
…Cristo que ha vuelto |
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Grigori Rasputín (al menos algunos otros lo afirmaron) |
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El reverendo Jim Jones, de Jonestown (murió el 16/11/1978) |
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El reverendo Moon, de la Iglesia de la Unificación |
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Jacob Katzan (1977-) |
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El gurú Maharah Ji, de la Misión de la Luz Divina |
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muchos gurús hindúes y de la Nueva Era |
…Un Mesías judío venido por primera vez |
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Sabbatai Sebi/Zvi, en septiembre de 1666 d.C.; fue obligado a hacerse musulmán |
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El rabino Schneerson, de Nueva York (ya fallecido) |
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probablemente Teudas, en Hechos 5:36. Afirmaba ser alguien grande |
…El Mahdi en las religiones chiíes |
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El primer califa fatimí ‘Obaidallah/‘Ubaydullah (909-933/934 d.C.) |
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El imán al-Husayn bin al-Kasim al-‘Iyani (1010-1013 d.C.) (secta zaidí husayniyya) |
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Mirza Ghulam Ahmad (1879 d.C., movimiento ahmadía) |
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El Baha’ullah (los bahaíes) (1817-1892) |
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Husayn ‘Ali Nuri Baha’, hermanastro del Baha’ullah |
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Sliman Murshad, de Siria (1900-1949) |
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El movimiento mahdista en Sudán |
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muchos otros |
…Mesías zoroástricos, o saoshyants |
…Dios visible |
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Mahoma fue adorado como Dios visible por los muhammidiyya |
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‘Ali es divino según los ‘ulyaniyya/‘alaya’iyya |
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‘Ali bin Abi Talib y Saliman al-Farisi. Ellos no afirmaron ser Dios, pero mucho después de su muerte algunas sectas alauitas los adoraron como una especie de triteísmo musulmán. |
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El señor Hakim (los drusos) (996-1021 d.C.) |
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Dios existió en la forma de todos los profetas, según la secta chií rizamiyya / muslimiyya |
P: Además de Jesús, ¿hay alguien más que haya hecho grandes milagros en Palestina?
R: No. Sin embargo, algunos afirman que Onías el trazador de círculos, del siglo I a.C., hizo un milagro. Se le llama el trazador de círculos porque trazó un círculo y dijo a Dios que no saldría de él hasta que lloviera, y entonces llovió. Esta es la cita de Taanit 3.8 en The New Testament Background p.170. “Una vez le dijeron a Onías el Trazador de Círculos: ‘Ora para que caiga la lluvia’. Él respondió: ‘Salid y meted los hornos de la Pascua, para que no se ablanden [es decir, por la lluvia]’. Oró, pero la lluvia no cayó. ¿Qué hizo entonces? Trazó un círculo, se puso dentro de él y dijo ante Dios: ‘Oh Señor del mundo, tus hijos han vuelto su rostro hacia mí, porque soy ante ti como un hijo de la casa. Juro por tu gran nombre que no me moveré de aquí hasta que tengas compasión de tus hijos’. La lluvia empezó a caer gota a gota. Él dijo: ‘No he orado por una lluvia así, sino por una lluvia que llene las cisternas, los pozos y las cavernas’. Empezó a llover con violencia. Él dijo: ‘No he orado por una lluvia así, sino por una lluvia de buena voluntad, bendición y gracia’. Entonces llovió moderadamente [y siguió así] hasta que los israelitas subieron de Jerusalén al monte del Templo a causa de la lluvia.” Al final llovió tanto que le pidieron que orara para que la lluvia cesara. Josefo (c.90 d.C.) menciona también brevemente que Onías oró para que cesara la lluvia, en Antiquities of the Jews libro 14 cap.2.1 p.290.
P: En los evangelios, ¿cuáles son las referencias extrabíblicas a Jesús anteriores al año 200 d.C.?
R: Cabría esperar que la vida de Jesús y el cristianismo no pasaran inadvertidos, ni siquiera fuera de la Biblia. Uno de los propósitos de aducir estas citas es dejar zanjadas las dudas de unos pocos críticos escépticos, como Bertrand Russell, sobre si Jesús existió alguna vez.
Cornelio Tácito (c.55-c.117 d.C.) fue un historiador romano que escribió sobre los sucesos de Roma y Gran Bretaña entre los años 15 y 70 d.C. Por su tono despectivo, desde luego no era amigo del cristianismo. En Anales 15:44 escribió: “…Pero ni todos los esfuerzos humanos, ni las generosas dádivas del emperador, ni las propiciaciones de los dioses lograron desterrar la siniestra creencia de que el incendio [el fuego de Roma] había sido resultado de una orden [del emperador]. En consecuencia, para acabar con ese rumor, Nerón achacó la culpa e infligió los más exquisitos tormentos a una clase de gente odiada por sus abominaciones, a la que el vulgo llamaba cristianos. Cristo, de quien procedía el nombre, había sufrido la pena extrema durante el reinado de Tiberio a manos de uno de nuestros procuradores, Poncio Pilato, y una superstición sumamente perniciosa, así reprimida por el momento, volvió a brotar no solo en Judea, primera fuente del mal, sino incluso en Roma, donde todo lo horrendo y vergonzoso de todas partes del mundo halla su centro y se hace popular. Así pues, primero se arrestó a todos los que se confesaban culpables; luego, por delación de estos, se condenó a una inmensa multitud, no tanto por el crimen de haber incendiado la ciudad como por su odio al género humano. A sus muertes se añadió toda clase de escarnios. Cubiertos con pieles de fieras, perecían despedazados por los perros, o eran clavados en cruces, o destinados a las llamas y quemados para servir de iluminación nocturna cuando el día se había apagado….”
Tácito, en Historias libro 5, expone también en detalle cómo diversas legiones romanas —la 5.ª, la 10.ª, la 15.ª, la 12.ª y algunos hombres de la 18.ª y la 3.ª— sofocaron la revuelta de Judea y destruyeron Jerusalén.
Las citas de Tácito están tomadas de The Annals and The Histories, de P. Cornelio Tácito, Encyclopedia Britannica, Inc. 1952.
Mara Bar-Serapión era un sirio corriente que escribió una carta a su hijo, Serapión, en algún momento posterior al año 73 d.C. Lo anima a imitar a los sabios de la historia que murieron por aquello en lo que creían, como Sócrates, Pitágoras y el sabio Rey al que ejecutaron los judíos. Este documento se encuentra en el Museo Británico, y F.F. Bruce lo menciona en The New Testament Documents: Are They Reliable?
Josefo fue un erudito judío, nacido en el 37/38 d.C., que escribió favorablemente sobre Cristo. Hay dos versiones de este pasaje: la árabe, más breve, del siglo X, y la latina, más extensa. En general se considera que la versión árabe, más breve, es la más correcta. Pero sea cual sea la versión correcta, este es un testimonio de la existencia y la crucifixión de Cristo. Véase la pregunta siguiente para una discusión más amplia sobre esto.
Luciano de Samósata, (llamado también Luciano el Griego), satírico del siglo II, escribió sobre Cristo: “…el hombre que fue crucificado en Palestina porque introdujo este nuevo culto en el mundo…. Además, su primer legislador los convenció de que todos eran hermanos unos de otros, después de haber transgredido de una vez por todas al negar a los dioses griegos y al adorar a aquel sofista crucificado y vivir bajo sus leyes.” (The Passing Peregrinus —llamado también The Death of Peregrine 11-13) (citado de Evidence That Demands a Verdict vol. 1 p.82.)
Clemente de Roma fue un obispo cristiano que escribió a la iglesia de Corinto preguntándoles, en el fondo, por qué no obedecían lo que Pablo había escrito cincuenta años antes. La carta de Clemente se escribió en el 96-98 d.C.
Plinio el Joven fue un gobernador de Bitinia que mató a muchos cristianos por su fe. Escribió al emperador Trajano en el 112 d.C. preguntándole si debía seguir matando a hombres, mujeres y niños simplemente por no adorar una estatua del emperador. Plinio dice de los cristianos: “afirmaban, sin embargo, que toda su culpa, o su error, consistía en que tenían por costumbre reunirse cierto día fijo antes de amanecer, cuando cantaban a coros alternos un himno a Cristo como a un dios, y se obligaban con juramento solemne, no a cometer maldad alguna, sino a no cometer jamás fraude, robo ni adulterio, a no faltar nunca a su palabra y a no negar un depósito cuando se les reclamara devolverlo”. Epístolas 10.96. (citado de Evidence that Demands a Verdict vol. 1 p.83.) Además de esto, Plinio nos da también información sobre los esenios.
Papías fue otro obispo, discípulo del apóstol Juan. Escribió muchos volúmenes, en algún momento entre el 95 y el 110 d.C. Por desgracia, sus escritos se han perdido, salvo una breve descripción de Eusebio de Cesarea (318 d.C.). Eusebio nos dice que, entre otras cosas, Papías afirma que el evangelio de Mateo se escribió primero en hebreo, que Marcos fue el intérprete de Pedro y que Papías enseñaba el premilenarismo. (Eusebio era amilenarista.)
Ignacio fue discípulo del apóstol Juan. Escribió cartas a muchas iglesias y murió en el 107 o el 116 d.C., bajo el emperador Trajano.
Policarpo, obispo de Esmirna, fue un mártir cristiano y discípulo de Ignacio que habló de Cristo. Murió hacia el 163 d.C.
Ireneo, obispo de Lyon (en Francia), fue discípulo de Policarpo y mártir, y vivió del 120/140 al 202 d.C. Escribió una extensa obra contra las herejías de su tiempo entre el 182 y el 188 d.C.
La Didaché (o Doctrina de los doce apóstoles) fue un manual eclesiástico anónimo, de c.60-120 d.C.
Justino Mártir fue un filósofo griego nacido en el 110 o el 114 d.C. Se convirtió hacia el 138 y, según él mismo, su Primera Apología se escribió 150 años después del nacimiento de Cristo. En su primera y segunda apologías, y en su Diálogo con Trifón el judío, Justino habla de Jesús como Dios. El Chronicon Paschale nos dice que fue martirizado por su fe en el 165 d.C.
Suetonio, el historiador romano y funcionario de la corte que escribió hacia el 120 d.C., dice: “Como los judíos provocaban constantes disturbios por instigación de Cresto (otra grafía de Christus, es decir, Cristo), los expulsó de Roma”. Vida de Claudio 25.4 (citado de Evidence that Demands a Verdict volumen 1 p.83.) (El intercambio de la i y la e no era raro al pasar del griego al latín, según The Expositor’s Bible Commentary vol.10 p.3.)
Teófilo, obispo de Antioquía, fue el primer escritor que sepamos que usó un término griego para designar la Trinidad (Tríada), en A Autólico libro 2 cap.15 p.101. Escribió entre el 168 y el 181/188 d.C.
Clemente de Alejandría, que no debe confundirse con el anterior Clemente de Roma, vivió del 193 al 217/220 d.C. Escribió mucho, incluido un himno a Cristo y una obra importante titulada Stromata.
Hipólito escribió entre el 225 y el 235/236 d.C., y compuso la Refutación de todas las herejías. Hipólito fue discípulo de Ireneo.
Taciano vivió del 110 al 172 d.C. y escribió una armonía de los evangelios que contiene cerca del 79% de los versículos de los evangelios. Por desgracia, más tarde abandonó la fe y se unió a los encratitas, una herejía gnóstica.
Los Talmuds judíos se refieren a Jesús en varios lugares. Véase Evidence That Demands a Verdict volumen 1 p.85-87 para citas del Talmud de Babilonia, el Tol’doth Yeshu, el Barailu, el amora ‘Ulla’, Yeb. IV 3 y la Baraita. Véase también el tratado Sanedrín.
Flegón fue un escritor griego de Caria y liberto del emperador Adriano. Escribió poco después del 137 d.C. que en el cuarto año de la Olimpiada 202 [33 d.C.] hubo “el mayor eclipse de sol” y que “se hizo de noche a la hora sexta del día [las 12:00 del mediodía], de modo que incluso aparecieron estrellas en el cielo. Hubo un gran terremoto en Bitinia, y muchas cosas fueron derribadas en Nicea”. (The Case for Christ p.111.) La cita completa, según The Baker Encyclopedia of Christian Apologetics p.384, es: “Jesús, en vida, no se prestó ayuda a sí mismo, pero resucitó después de muerto y mostró las señales de su suplicio, y enseñó cómo sus manos habían sido traspasadas por clavos”, y más adelante “el eclipse en tiempos de Tiberio César, en cuyo reinado parece que Jesús fue crucificado, y el gran terremoto que entonces tuvo lugar”, ambas en Orígenes contra Celso libro 2 cap.33 p.455, en Ante-Nicene Fathers volumen 4, y en Julio Africano, Sucesos en Persia cap.18 p.136. Véase también Orígenes contra Celso libro 2 cap.59 p.455.
Talo fue un historiador samaritano citado por Julio Africano (que escribió entre el 232 y el 245 d.C.). Julio dice acerca de las tinieblas ocurridas en tiempos de Cristo: “A estas tinieblas Talo, en el tercer libro de su Historia, las llama, según me parece sin razón, un eclipse de sol”. (The Ante-Nicene Fathers volumen 6, fragmento 18, p.136.) El contexto es que Julio expone cómo el tiempo transcurrido desde el decreto de Artajerjes hasta la crucifixión de Cristo cumplió Daniel 9.
El historiador samaritano Talo, que no debe confundirse con el filósofo griego Tales, era bastante conocido. Los siguientes mencionan a Talo.
Teófilo, A Autólico cap.29 p.120 menciona a Talo, así como al historiador caldeo anterior Beroso en la p.121.
El Discurso exhortatorio a los griegos del Pseudo-Justino Mártir cap.9 p.277 menciona a Talo, Filón, Josefo y otros.
El Octavio de Minucio Félix cap.22 p.186
El Apologético de Tertuliano cap.19 p.33 menciona a Talo y a Josefo.
Julio Africano, fragmento 18 p.136.
El Pastor de Hermas fue una obra cristiana anónima escrita hacia el 115-155 d.C.
Atenágoras escribió al emperador romano una defensa del cristianismo hacia el 177 d.C.
De Arístides de Atenas y de Cuadrato se sabe también que escribieron apologías en defensa del cristianismo, pero solo se nos han conservado algunos de sus escritos.
P: ¿Qué versión conservada de Josefo es la más cercana a lo que él escribió originalmente?
R: Hay dos pasajes en los que se refiere a Jesús. En el primero, Josefo describe la vida y el ministerio de Jesús (Antiquities of the Jews libro 18 cap.3.3), y en el segundo lo identifica como el hermano de Jacobo (Antiquities of the Jews libro 20 cap.9.1). Hay varias versiones del primer pasaje, pero comentaremos brevemente la latina y la árabe. La versión latina, que se reproduce aquí, y la árabe del siglo X son esencialmente iguales, salvo que la árabe es más breve porque no tiene las partes subrayadas. La versión más breve es probablemente la más correcta. Primero mostraremos las diferencias, después las pruebas a favor de tres posturas, y por último la conclusión de diversos eruditos.
Las diferencias:
La versión latina, más extensa, tiene las partes subrayadas, y la versión árabe del siglo X no las tiene.
“Vivió por este tiempo Jesús, un hombre sabio, si es lícito llamarlo hombre, porque hacía obras admirables, maestro de aquellos hombres que reciben la verdad con agrado. Atrajo hacia sí tanto a muchos judíos como a muchos gentiles. Él era [el] Cristo; y cuando Pilato, por sugerencia de los principales hombres de entre nosotros, lo hubo condenado a la cruz, los que lo habían amado desde el principio no lo abandonaron, porque se les apareció vivo de nuevo al tercer día, como los divinos profetas habían predicho estas y otras diez mil cosas admirables acerca de él; y la tribu de los cristianos, así llamada por él, no se ha extinguido hasta el día de hoy.” (Antiquities of the Jews 18.3.3, escrito hacia el 93-94 d.C.) (Tomado de Josephus: Complete Works. Kregel Publications 1960. Es una combinación de la traducción de William Whiston (1867) y la Standard Edition publicada por Porter and Coates, Filadelfia, Pensilvania)
Pruebas a favor de las partes subrayadas:
Este texto, con las partes subrayadas, se cita en: la Historia eclesiástica de Eusebio, libro 1 cap.11 (318 d.C.).
Jerónimo (c.400 d.C.), De los varones ilustres
Isidoro de Pelusio, libro 4 carta 225.
Macario en Actis Sanctorum tomo 5 p.149 ap. Fabricius. Joseph p.61 (fecha desconocida)
Cedreno. Compendium Historia p.196 (c.1060 d.C.)
Zonaras, Annal. tomo 1 p.27 (c.1120 d.C.)
Gotfridus Viterbiensis, Chronicale p.366 e Vers. Rufini (c.1170 d.C.)
Platina, de Vitis Pontificum (c.1480 d.C.)
Los siguientes no citaron a Josefo, pero dijeron que Josefo lo llamó abiertamente el Cristo.
La Historia eclesiástica de Sozómeno, libro 1 capítulo 1 (440 d.C.)
Casiodoro en la Historia tripartita de Sozómeno (510 d.C.)
Crónicas de Alejandría p.514,526,527,584,586 (640 d.C.)
Johan. Malela, Crónicas libro 10 (c.850 d.C.)
Focio, Codex libro 48 I Codex 238, Codex 33 (c.860 d.C.)
Glicas, Annal. p.234 (c.1120 d.C.)
Puede leer el texto de estos en Josephus: Complete Works p.640-643.
Además, el estilo de las partes subrayadas parece coincidir con el del resto.
Pruebas en contra de las partes subrayadas:
La versión árabe del siglo X no tiene esto, y la latina sí. La versión latina dice tanto acerca de Cristo que uno se preguntaría por qué Josefo no era cristiano. De hecho, el erudito cristiano primitivo Orígenes dice que Josefo no creía que Jesús fuera el Mesías, en Orígenes contra Celso libro 1 cap.47 p.416; libro 2 cap.13 p.437. F.F. Bruce, en The New Testament Documents: Are They Reliable p.108, conjetura que Josefo pudo en realidad haber escrito esto, pero que estaba siendo sarcástico. Sin embargo, nada en la versión latina delata sarcasmo alguno. En Josephus: Complete Works, el apéndice de la p.644 dice que Josefo llama a Jesús el Cristo [Mesías] simplemente porque fue uno más de varias personas que se presentaron como el Mesías, sin dar a entender que el propio Josefo lo creyera.
¿Era exacta alguna de las dos?
A favor: Tertuliano guarda silencio sobre Josefo, y Clemente de Alejandría recoge lo que Josefo dijo sobre ciertos años, pero nada relativo a Cristo.
En contra: Son tantas las fuentes que mencionan al menos la versión árabe básica que sería improbable que todas ellas estuvieran totalmente equivocadas. Incluso fuentes como Orígenes, que afirman que Josefo no creía que Jesús fuera el Mesías, dan a entender que Orígenes leyó en las obras de Josefo el lugar donde mencionaba a Jesús. La cita de Orígenes (tal como aparece en el apéndice de la traducción de Whiston) dice en parte: “porque Josefo atestigua, en el libro decimoctavo de sus Antigüedades judías, que Juan era el Bautista y que prometía purificación a los que eran bautizados. El mismo Josefo, además, aunque no creía en Jesús como el Cristo, al indagar la causa de la destrucción de Jerusalén y de la demolición del templo, y debiendo haber dicho que sus maquinaciones contra Jesús fueron la causa de aquellas miserias que vinieron sobre el pueblo, porque habían dado muerte a aquel Cristo anunciado por los profetas, él, como si fuera de mala gana, y sin embargo como quien no está lejos de la verdad, dice que aquellas miserias les sobrevinieron a los judíos en venganza por Jacobo el Justo, que era hermano de Jesús, el llamado Cristo;”
Conclusión: la árabe es más exacta
El especialista en Nuevo Testamento R. T. France dice lo siguiente en http://www.leaderu.com/truth/1truth21.html.
“Prácticamente todos los eruditos coinciden en que el texto recibido [la traducción latina] es una reelaboración cristiana, pero la mayoría está dispuesta a aceptar que en el texto original figuraba en este punto un breve relato sobre Jesús, quizá en un tono menos elogioso. La mención de pasada que hace Josefo de ‘Jesús, el llamado Mesías’ en Antigüedades libro 20 cap.200 es difícil de explicar sin alguna referencia previa a este Jesús, sobre todo porque Josefo no hace en ningún otro lugar referencia alguna al cristianismo, ni emplea el término Christos para ninguna otra figura. La versión distinta y menos ‘comprometida’ del Testimonium conservada en una cita árabe de Josefo del siglo X, aunque es improbable que represente el texto original, sí atestigua la existencia de un relato sobre Jesús en la obra de Josefo que subyace al texto cristianizado. Pero la reconstrucción de lo que Josefo escribió es necesariamente especulativa.”
La Baker Encyclopedia of Christian Apologetics p.382 dice: “La autenticidad de este pasaje ha sido puesta en duda por eruditos de todas las tendencias, porque parece dudoso que un judío que vivía y trabajaba fuera del contexto cristiano hubiera dicho tales cosas sobre Jesús…. A pesar de estos reparos, hay razones a favor de aceptar como auténtica la mayor parte del texto. … Incluso sin las porciones que probablemente son interpolaciones cristianas, este texto es un testimonio extraordinario de la vida, la muerte y la influencia de Jesús.”
Referencias
Para más información, véase la Baker Encyclopedia of Christian Apologetics p.253-254, 382 y la Disertación I del apéndice de la traducción de Josefo hecha por Whiston.
P: ¿Por qué la genealogía de Lucas se remonta hasta Adán, mientras que la de Mateo solo llega hasta Abraham?
R: La Escritura no lo dice, pero tenemos una conjetura. Lucas ponía el énfasis en Jesús como Hijo del hombre, mientras que Mateo lo ponía en Jesús como el Mesías judío prometido. La genealogía de Lucas, a través de María, prueba que Jesús era descendiente biológico de David (pero no de Salomón). La genealogía de José en Mateo, procedente de David y de Salomón, prueba que Jesús, como hijo legal de José, tenía derecho a la realeza.
Clemente de Alejandría (193-202 d.C.), en Stromata libro 1 cap.21 p.334, pensó equivocadamente que el evangelio de Mateo daba la genealogía de María.
P: ¿Por qué la genealogía de Jesús en Mateo (Mt 1:1-17) es distinta de la de Lucas (Lc 3:23-38)? ¿Y por qué ambas difieren de los textos del Antiguo Testamento? ¿Fue simplemente una invención apologética destinada a dar a Jesús un origen davídico? Por otra parte, ¿no arrojan estas variaciones y diferencias dudas sobre la verdad de que Jesús de Nazaret es el Mesías prometido?
R: En pocas palabras, la respuesta es que Jesús era hijo biológico de María e hijo adoptivo de José. Mateo da la genealogía de José, y esto era importante porque el derecho a la realeza pasaba por el padre. Lucas da la genealogía de María, de modo que Jesús también descendía biológicamente de David.
Y luego está la cuestión de Jeconías (Joaquín). Fue un rey malvado, y Dios dijo que ni él ni su padre tendrían jamás un descendiente en el trono de David. La genealogía de María en Lucas muestra que Jesús descendía de David por esa línea, pero no a través de Salomón y Jeconías. En cambio, la genealogía de José en Mateo muestra que José descendía de Jeconías. Como nota histórica, la primera persona que sepamos que escribió una respuesta a esto acerca de las dos genealogías fue Ireneo de Lyon, en Ireneo contra las herejías libro 3 cap.21.9 p.453-454, escrito entre el 182 y el 188 d.C.
P: En Mt 1:1-17, ¿cómo se armoniza esta genealogía con Lc 3:23-38?
R: Por lo general los registros reales referían una sola genealogía, pero Jesús tenía dos. Muchos han visto un problema en que las genealogías de Mateo y Lucas correspondan, después de David, a personas esencialmente distintas. Pero hagámonos dos preguntas por nuestra cuenta. ¿Qué derecho tendría Cristo a reclamar el trono de David siendo descendiente de David? Ninguno, si descendiera únicamente por parte de madre. Por eso era importante que Jesús fuera el hijo legal y adoptivo de José en Mateo; nadie reclama la realeza basándose en la madre. Por otro lado, si María no fuera de David, ¿qué pasaría con la profecía de que Jesús había de descender de David? Por eso es importante la genealogía biológica de Lucas. Así pues, para mostrar que Jesús cumplía el papel del Mesías hacían falta ambas genealogías.
El problema que algunos tienen es que la genealogía de Lucas no dice propiamente “esta es la de María”. Pero lo da a entender cuando dice: “Él [Jesús] era hijo, como se creía, de José, que fue hijo de Elí…”. Las genealogías antiguas en general, y las judías en particular, no se daban por vía de mujeres.
Se menciona a Elí como el padre de Jesús porque, como escribió Justino Mártir (c.138-165 d.C.), “a causa de su [de Jesús] nacimiento de la Virgen, que era, como he dicho, de la familia de David, y de Jacob, y de Isaac, y de Abraham; o porque Adán fue padre tanto de él mismo como de aquellos que se han enumerado en primer lugar, de quienes desciende María. Pues sabemos que los padres de las mujeres son igualmente padres [es decir, padres ancestrales] de aquellos hijos que dan a luz sus hijas.” Diálogo con Trifón el judío cap.100 (ANF vol.1 p.249.)
Julio Africano (232-245 d.C.), en su Carta a Arístides (Ante-Nicene Fathers vol.6 p.125-127), distinguió también entre genealogías de ley y de naturaleza. Sin embargo, dijo que una era la genealogía legal de José y la otra la genealogía natural de José. Véase también la Historia eclesiástica de Eusebio, libro 1 capítulo 7 y libro 6 capítulo 31.
Otro escritor de la iglesia primitiva que vio que una genealogía era de José y la otra de María (aunque las invirtió) fue Clemente de Alejandría, en Stromata (193-202 d.C.) libro 1 cap.21 (ANF vol.2 p.334.)
P: En Mt 1:12 y 1 Cr 3:15-17, ¿era Jeconías el padre de Salatiel, o lo era Neri, según Lc 3:27?
R: Hubo varias personas llamadas Salatiel y Zorobabel.
En Mateo 1:12 la sucesión es Josías (abuelo) -> Jeconías -> Salatiel -> Zorobabel -> Abiud -> Eliaquim
Lucas 3:26-27 va Melqui -> Neri -> Salatiel -> Zorobabel -> Resa -> Joana -> Judá -> José.
En 1 Crónicas 3:15-17 la genealogía va Josías -> Joacim -> Jeconías -> Salatiel y Pedaías. De Salatiel no se mencionan hijos, pero el siguiente en la línea real es Zorobabel, hijo de Pedaías.
Las genealogías de María y de José fueron idénticas hasta David, y luego divergieron. Después de eso no hay semejanza alguna, ni en antepasados ni en descendientes. Quizá el Salatiel y el Zorobabel de Lucas recibieran su nombre en honor de los gobernadores mencionados en 1 Crónicas 3:15-17 y Mateo 1:12. Nótese también que Lucas 3:26-27 menciona a Judá y a José, pero eran personas distintas de Judá hijo de Jacob, José hijo de Jacob y José el esposo de María.
P: En Lc 1:26, ¿se anunció el nacimiento de Cristo a María, o se le anunció a José en Mt 1:20?
R: A ambos. Se le anunció primero a María, puesto que ella se preguntaría por qué estaba encinta. Después, el ángel dio la noticia a José para que este no repudiara a María por infidelidad.
P: En los Evangelios, ¿qué puntos tienen en común los relatos de la infancia?
R: Marcos y Juan no dan ningún detalle sobre el nacimiento de Jesús. Estos son seis puntos comunes de Mateo y Lucas:
1. Genealogía desde Abraham hasta David (Mt 1:2-6; Lc 3:31-34)
2. Reinaba el rey Herodes (Mt 2:1; Lc 1:5)
3. Un ángel del Señor los visita (a José: Mt 1:20; a María: Lc 1:26-38)
4. Jesús nació en Belén de Judea (Mt 2:1; Lc 2:4-7)
5. Los tres regresaron a Nazaret (Mt 2:19-22; Lc 2:39).
6. Jesús creció en Nazaret (Mt 2:23; Lc 2:40).
En general, los dos evangelios encajan admirablemente para dar un cuadro bastante completo de la infancia de Jesús. Mateo cuenta la genealogía de José, los magos y la huida a Egipto. Lucas tiene a Gabriel, el nacimiento de Juan el Bautista, la genealogía de María, los pastores, Simeón y Ana. Aunque no sabemos cuál se escribió primero, Lucas menciona que otros han redactado relatos sobre Jesús. Así pues, quizá Lucas se escribió después de Mateo y, habiendo leído a Mateo, Lucas optó por aportar detalles que Mateo no había escrito ya. Juan probablemente escribió después de los dos, y al parecer no tenía nada que añadir.
P: En los Evangelios, ¿creía Jesús que la Escritura era inerrante (sin error en los manuscritos originales)?
R: Esta respuesta se tomó de la página web ya desaparecida www.wam.umd.edu/~cbernard/Theology/inerrancy.html.
Jesús trata sistemáticamente los relatos históricos del Antiguo Testamento como registros directos de hechos. Menciona:
Abel (Lucas 11:51)
Noé (Mateo 24:37-39; Lucas 17:26,27)
Abraham (Juan 8:56)
La institución de la circuncisión (Juan 7:22; cf. Génesis 17:10-12; Levítico 12:3)
Sodoma y Gomorra (Mateo 10:15; 11:23,24; Lucas 10:12)
Lot (Lucas 17:28-32)
Isaac y Jacob (Mateo 8:11; Lucas 13:28)
el maná en el desierto (Juan 6:31,49,58)
La serpiente en el desierto (Juan 3:14)
David comiendo los panes de la proposición (Mateo 12:1-8; Marcos 2:23-28; Lucas 6:1-5)
Jesús como Señor de David (Mateo 22:43; Marcos 12:36; Lucas 20:42)
Salomón (Mateo 6:29; 12:42; Lucas 11:31; 12:27)
Eliseo (Lucas 4:27)
Jonás (Mateo 12:39-41; Lucas 11:29,30,32)
Zacarías (Lucas 11:51)
El último pasaje pone de manifiesto el sentido que Jesús tenía de la unidad de la historia, desde “la fundación del mundo” hasta “esta generación”. Se refiere repetidamente a Moisés como el que dio la Ley (Mateo 8:4; 19:8; Marcos 1:44; 7:10; 10:5; 12:26; Lucas 5:14; 20:37; Juan 5:46; 7:19). Menciona con frecuencia los sufrimientos de los verdaderos profetas (Mateo 5:12; 13:57; 21:34-36; 23:29-37; Marcos 6:4 [cf. Lucas 4:24; Juan 4:44]; 12:2-5; Lucas 6:23; 11:47-51; 13:34; 20:10-12) y comenta la popularidad de los falsos profetas (Lucas 6:26). Pone su sello de aprobación sobre pasajes tan significativos como Génesis 1 y 2 (Mateo 19:4,5; Marcos 10:6-8).[6]
Alguien podría objetar en este punto y argumentar que Jesús simplemente estaba usando los mitos y relatos de su cultura para ilustrar lo que decía. Esto es sin duda posible en algunos pasajes, pero parece improbable. En primer lugar, la impresión que uno saca al leer los relatos de los evangelios es que Jesús toma las historias del Antiguo Testamento como historia real. El espíritu con que usa la Escritura indica que creía que los relatos del Antiguo Testamento son históricos. En segundo lugar, no parece una opción real sostener que Jesús solo estuviera usando los mitos de su cultura para ilustrar sus enseñanzas en pasajes como Mateo 12:41; 24:37; 11:23,24; 5:12; 4:4.
En tercer lugar, Jesús da por supuesta la inspiración de la Biblia. Usa indistintamente “la Escritura dice…” y “Dios dice…”, y al hacerlo identifica el texto del Antiguo Testamento con la Palabra de Dios. Citando Génesis 2:24, Jesús dice: “¿No habéis leído que el que los hizo al principio, ‘macho y hembra los hizo’, y dijo: ‘Por esto el hombre dejará padre y madre…’?”. Nótese que Génesis 2:24 no es una cita directa de Dios en el texto, sino un comentario del autor o narrador. Jesús considera que las palabras de los textos de la Escritura son las palabras mismas del Creador. La inspiración de las copias originales (autógrafos) presupone la inerrancia. Si Jesús tiene razón al reconocer el Antiguo Testamento como las palabras mismas del Creador, entonces atribuir error al Antiguo Testamento equivale a atribuir error a Dios mismo.
En cuarto lugar, Jesús creía claramente en la autoridad de la Biblia. En sus disputas con fariseos y saduceos, Jesús apela a la Escritura como si esta tuviera autoridad para zanjar la disputa. Ve las Escrituras como la última palabra (Juan 5:39-47; Mateo 22:29,31; Marcos 12:24-26; Lucas 20:37). Cuando las Escrituras hablan, habla Dios, y el asunto queda zanjado.
P: En los evangelios, ¿cómo es una armonía del período anterior al ministerio de Jesús?
R: Es importante distinguir entre lo que se afirma que está en orden y lo que puede estar en orden. Para estos 27 sucesos, los números remiten a sucesos que han de seguir a los números precedentes. Las letras a, b, c remiten a sucesos que podrían ocurrir en cualquier orden. Antes del ministerio de Jesús, todo en los evangelios se escribió en orden cronológico, salvo las partes subrayadas. Los indicadores de lugar, tiempo y secuencia que se hallan en los evangelios van en negrita.
Antes del ministerio de Jesús: Mt 4:1-11; Mr 1:1-13; Lc 1:1-3:18; Lc 3:21-4:13; Jn 1:1-42
B1a. En el principio, Jesús preexistía en el cielo. Jn 1:1-5; Jn 17:5
B1b. Genealogía de María desde Adán (con lagunas). Lc 3:23-37
B1c. Genealogía de José desde Abraham (con lagunas). Mt 1:1-17
B2. En Jerusalén, mientras reinaba Herodes (37 a.C. a 4 a.C.), Gabriel visita a Zacarías; Elisabet quedará encinta. Lc 1:1-25
B3. En el sexto mes de Elisabet, Gabriel visita a María en Nazaret y le dice que concebirá. Lc 1:26-38
B4. María está encinta, aunque sigue siendo virgen. Mt 1:18-19
B5. Después de que María queda encinta, Gabriel visita a José. Mt 1:20-25
B6. De viaje a Judea, María visita a Elisabet. Lc 1:39-56
B7. Nace Juan el Bautista. Lc 1:57-80
B8. Mientras Herodes era rey (37-4 a.C.), Cristo nace en Belén de Judea. Mt 2:1; Lc 2:1-7
B9. En los campos cercanos, los ángeles dicen a los pastores que visiten a Jesús. Lc 2:8-20
B10a1. Al octavo día, Jesús es circuncidado. Lc 2:21
B10a2. Después de la purificación de María (33 días más tarde, según Lv 12:1-4), en el templo de Jerusalén, Jesús es presentado al Señor. Lc 2:22-38
B10b. En una casa de Belén, unos magos del oriente vienen a adorar a Jesús. Mt 2:2-12
B11. Después de que los magos se van, la huida a Egipto. Mt 2:13-15
B12. Antes de 2 años, Herodes mata a los niños varones de Belén. Mt 2:16-18
B13. Después de morir Herodes, José, María y Jesús regresan a Nazaret. Mt 2:19-22; Lc 2:40a
B14a. En Nazaret de Galilea, Jesús crece. Mt 2:23; Lc 2:40b
B14b. Cada año, por la Pascua, los padres de Jesús van a Jerusalén. Lc 2:41
B15. A los 12 años, Jesús va al templo de Jerusalén. Lc 2:42-52
B16. En el desierto de Judea, Juan el Bautista predica. Mt 3:1-12; Mr 1:1-8; Lc 3:1-18; Jn 1:6-28
B17a. Cuando Jesús tenía unos 30 años (probablemente 33-34), es bautizado en el río Jordán. Mt 3:13-17; Mr 1:9-11; Lc 3:21-23
B17b. Al día siguiente [después del comentario de Juan] Jesús viene a Juan el Bautista. Juan testifica que Jesús es el Cordero de Dios. Jn 1:29-34
B18a. Junto al río Jordán, Jesús llama a Pedro, a Andrés y a otro. Jn 1:35-42
B18b1. Jesús decide volver a Galilea al día siguiente, después de que habla Juan el Bautista. Jn 1:43a
B18b2. Jesús llama a Felipe y a Natanael. Jn 1:43b-51
B18c. Durante 40 días en el desierto, Satanás tienta a Jesús. Mt 4:1-11; Mr 1:12-13; Lc 4:1-13
En esta lista, 1 suceso es idéntico en los cuatro evangelios, 2 están en los evangelios sinópticos, 3 están en Mateo y Lucas, 5 están solo en Mateo, 5 solo en Juan, 10 solo en Lucas y 0 solo en Marcos. Marcos aporta aquí únicamente 3 sucesos, y son comunes con Mateo y Lucas. Bien podría concluirse que ninguno de ellos fue testigo ocular de estos primeros hechos y que obtuvieron su material principalmente de fuentes distintas, aunque Lucas es quien más información tiene sobre el período anterior al ministerio de Jesús y Marcos quien menos.
Por cierto, The NIV Study Bible p.1636-1641 (al final de Juan) tiene una armonía extensa de los evangelios. Yo no lo sabía cuando hice estas armonías de los evangelios, y todavía no he comparado mis resultados con los suyos.
P: ¿Es cierto que la información sobre la vida de Jesús anterior a su ministerio público es “escasa”?
R: No, no comparada con la de otros personajes famosos de la antigüedad. Esta opinión no es resultado de una erudición objetiva, sino de la incredulidad de ciertos “críticos cristianos”. Cinco puntos que considerar en la respuesta.
1. Como referencia, durante el ministerio público de Jesús, antes de su muerte, se nos dan al menos 176 datos sobre la vida y las enseñanzas de Jesús.
2. Antes de que Jesús comenzara su ministerio, conocemos al menos 37 datos sobre Jesús.
3. Se nos da más información sobre Jesús antes de su vida pública que la que los historiadores nos dan sobre los reyes más famosos de Babilonia, Egipto, Media, Persia, los griegos, Macedonia o la Roma primitiva. Dicho de otro modo, sabemos más sobre Jesús antes de su primera aparición pública que sobre la infancia del babilonio Nabucodonosor, los egipcios Akenatón y Nefertiti, los medos Ciaxares y Astiages, los persas Ciro, Darío y Jerjes, los griegos Agamenón y Pericles, o los senadores más famosos de Roma. El único personaje antiguo del que sabemos otro tanto sobre su vida anterior a la pública es Alejandro de Macedonia.
4. De hecho, tenemos menos información sobre algunas figuras históricas de los siglos XVIII y XIX, anterior a su vida pública, que la que tenemos sobre Jesús.
5. Si alguien va a decir que la información sobre la vida de Jesús anterior a su ministerio es escasa, al menos comparada con la de otros, debería o bien presentar cierto número de personajes históricos antiguos sobre cuya vida anterior a su presencia pública se dé más información, o bien dejar de difundir información errónea.
Véase también la pregunta siguiente para al menos treinta cosas que se nos dicen de Jesús antes de su ministerio.
P: En Mt 2:13-23, si María, José y Jesús huyeron a Egipto, ¿cómo pudieron regresar directamente a Nazaret en Lc 2:39?
R: Lucas 2:39 no dice que la familia de Jesús regresara inmediatamente a Nazaret. Solo dice que cumplieron lo que la ley requería [en Jerusalén] antes de regresar a Nazaret. Podría inferirse que esto ocurrió justo después, porque no se menciona nada más. Quizá Lucas no vio necesidad de mencionar el viaje a Egipto, o quizá Lucas no supiera de ese viaje.
En cualquier caso, no es incompatible con los otros evangelios. La pregunta siguiente trae una armonía detallada. Las letras a, b, c remiten a sucesos que podrían ocurrir en cualquier orden.
P: Antes del ministerio público de Jesús, ¿qué se nos dice exactamente sobre Jesús?
R: Se nos dicen al menos 37 cosas sobre Jesús antes de su ministerio. La información que se nos da puede dividirse en tres categorías:
Jesús mismo
1. Su madre fue María.
2. Nacido de una virgen. (Aun cuando un escéptico lo niegue, tiene que admitir que se hizo la afirmación de que Jesús nació de una virgen)
3. Su padre legal fue José.
4. Nacido bajo Herodes el Grande. (37-4 a.C.)
5. Nacido en Belén.
6. Circuncidado al octavo día.
7. Presentado en el templo. (como muchos bebés judíos)
8. La familia viajó a Egipto (Mateo 2:13-15).
9. Después de morir Herodes, la familia regresó a Nazaret, en Galilea (Mateo 2:19-23).
10a. Creció en Nazaret (Lucas 2:39-51), una población pequeña que otros consideraban insignificante.
10b. Después de que Jesús fue al templo, regresó también a Nazaret (Lucas 2:51).
11a. A los 12 años, Jesús fue al templo.
11b. Cada año los padres de Jesús iban al templo por la Pascua (Lucas 2:41).
12. A los 12 años ya era inquisitivo y conocía bien las Escrituras (Lucas 2:41-46).
13. Jesús era perfecto, sin pecado (Hebreos 4:15; 2 Corintios 5:21). Aun cuando un escéptico no esté de acuerdo con esta afirmación, estos versículos, y también Lucas 2:40, nos presentan el hecho de que, como mínimo, “Jesús era un buen muchacho”.
14. Jesús hablaba arameo. (Mateo 5:22, etc.)
15. La gente de Galilea por lo general hablaba también griego. (Había no israelitas de habla griega viviendo a solo unos 24-32 kilómetros.)
16. La religión de Jesús era el judaísmo; en concreto, estaba más cerca de los fariseos, pues creía en todos los libros del Antiguo Testamento. Los escritores de la iglesia primitiva decían que los saduceos solo aceptaban la Torá.
17. Jesús trabajaba como carpintero (Marcos 6:3).
18. Hacia los 30 años, bautizado por Juan el Bautista (Mateo 3:13; Marcos 1:9-11).
19. Fue al desierto antes de su ministerio público (Mateo 4:1-11; Marcos 1:12-13).
La familia de Jesús
20. José era carpintero. (Mt 13:55)
21. María estaba encinta antes de casarse (Mateo 1:18).
22. José pensó repudiar a María (Mateo 1:19).
23. Genealogía de José. (contada como un solo elemento) (Mateo 1:1-16)
24. Genealogía de María. (contada como un solo elemento)
25. Tuvo cuatro hermanos llamados Jacobo, José, Judas y Simón. (Mateo 13:55-56; Marcos 6:3; Gálatas 1:19; Judas 1; Historia eclesiástica de Eusebio (318 d.C.) 2:23 y 3:20)
26. Aunque de ascendencia real, Jesús creció en una familia común de un pueblo sometido, y probablemente eran pobres (Lucas 2:24 + Levítico 12:6-8).
27. La prima de María era Elisabet, que descendía del sacerdote Aarón (Lucas 1:5).
28. El marido de Elisabet era el sacerdote Zacarías, de la clase de Abías (Lucas 1:5).
29. Juan el Bautista, hijo primogénito y único de Zacarías y Elisabet, era pariente de Jesús.
30. María, Jacobo y Judas seguían vivos cuando Jesús fue crucificado.
Reacciones ante Jesús y expectativas puestas en él
31. Las expectativas de María respecto a su hijo.
32. Se consideró que Jesús se ajustaba a las profecías mesiánicas (Mateo 2:6).
33. La adoración de los pastores (Lucas 2:15-20).
34. Los regalos de los reyes magos (Mateo 2:10-11).
35. La reacción paranoica de Herodes el Grande.
36. El testimonio de Juan el Bautista.
37. Ana y Simeón en el templo. (Se podría alegar que son dos elementos, pero lo contaré como uno solo.)
Esto no es en absoluto escaso comparado con lo que sabemos de la vida de otras figuras públicas antes de su vida pública. Para una comparación, véase la pregunta siguiente.
P: Puesto que sabemos al menos 37 cosas sobre Jesús antes de su ministerio público, ¿qué sabemos, a modo de comparación, sobre otras figuras históricas seculares antes de su aparición pública?
R: A efectos de comparación, sabemos solo unas pocas cosas sobre Pompeyo, unas 12 cosas sobre Aristóteles y 27 cosas sobre Alejandro de Macedonia antes de su vida pública. (Buena parte de esto está tomado de la Encyclopedia Britannica).
Pompeyo
Cneo Pompeyo fue un famoso general y político romano nacido el 30 de septiembre del 106 a.C.
Era hijo de un jefe militar.
3. A los 17 años combatió junto a su padre en la Guerra Social.
4. Como la mayoría de los romanos, probablemente adoraba a los dioses romanos.
5. Hablaba latín, y quizá también griego.
Es probable que haya más datos, pero desde luego no 20 o más datos adicionales.
Aristóteles mismo
1. Nacido hacia el 384 a.C.
2. Nacido en Estagira, una población griega de la costa noroccidental del mar Egeo.
3. Hablaba griego.
4. La gente creía comúnmente en los dioses griegos.
5. Su padre fue Nicómaco, médico del gremio de los “hijos de Esculapio”.
6. De los 17 a los 37 años estudió con Platón en la Academia de Atenas.
7. En el 342 a.C., Aristóteles pasó a ser preceptor de Alejandro de Macedonia durante 7 años.
8. En una tumba cercana a Eretria, en Eubea, tenemos un cráneo y objetos personales que podrían ser de Aristóteles. Murió hacia el 322 a.C.
La familia de Aristóteles
9. Su padre fue médico de la corte de Amintas II, el padre de Filipo de Macedonia
10. Genealogía paterna: de origen griego jonio
11. Genealogía materna: jonia, de Calcis, en Eubea.
Reacciones ante Aristóteles y expectativas puestas en él
12. Tenían ciertas esperanzas académicas puestas en él, y lo enviaron a estudiar con Platón en la Academia de Atenas.
Solo tenemos cinco manuscritos de sus escritos, y el más antiguo es del 1100 d.C.
De la India a España, con mucho el personaje más famoso anterior a Jesús fue Alejandro de Macedonia, llamado a menudo Alejandro Magno. Veamos qué sabemos de sus primeros años.
Alejandro mismo
1. Su padre fue Filipo II de Macedonia.
2. Su madre fue Olimpia, princesa molosa del Epiro.
3. Nacido hacia octubre del 356 a.C.
4. Nacido en Pela, la capital de Macedonia.
5. Cuando Alejandro tenía 14 años (342 a.C.), Aristóteles pasó a ser su preceptor durante 7 años.
6. A Alejandro le encantaba leer a Homero.
7. Alejandro hablaba algún dialecto del griego.
8. Alejandro creía en los dioses griegos.
9. Alejandro era buen jinete, y tenía un caballo blanco llamado Bucéfalo.
10. A los 16 años, Alejandro aplastó una revuelta de las tribus de las montañas mientras su padre estaba ausente.
11. Alejandro encabezó la carga que derrotó al Batallón Sagrado en Queronea, en el 338 a.C.
12. Después de que Filipo repudió a Olimpia, Alejandro vivió con su madre en el Epiro.
La familia de Alejandro
13. Genealogía de Olimpia. Era hija del rey Neoptólemo del Epiro y sobrina de Aribas, ambos hijos del rey Alcetas, el rey moloso del Epiro.
14. El padre de Alejandro, Filipo II, era el tercer hijo del rey Amintas II de Macedonia. Sin embargo, no estamos seguros de la genealogía más allá de ahí.
15. Su tío era Alejandro I, rey del Epiro.
16. Así pues, Alejandro tuvo la crianza de un príncipe.
17. Tenemos una estatua y el ataúd de Filipo II de Macedonia (The Greek World p.174-175).
18. Filipo fue regente de Macedonia en el 359 a.C., pero tomó el control como rey en el 356 a.C.
19. Filipo repudió a Olimpia para casarse con Cleopatra, una noble macedonia.
20. Alejandro I se casó con su sobrina Cleopatra, hermanastra de Alejandro, en el 337 o el 336 a.C.
21. Alejandro tuvo un hermanastro recién nacido, hijo de Filipo y Cleopatra, al que mandó matar cuando llegó a ser rey.
22. Alejandro tuvo un primo llamado Amintas, al que mató cuando llegó a ser rey.
23. Alejandro tuvo un hermano llamado Filipo Arrideo, hijo de Filipo y de Filina de Larisa. Después de morir Alejandro, gobernó Macedonia durante 7 años hasta que fue asesinado. Esto según Eusebio, en Chronicon p.49
24. En el 336 a.C., Filipo II fue asesinado con un cuchillo celta la mañana de la boda de su hija Cleopatra.
25. Alejandro envió botín a su madre en el 335 a.C.
Reacciones ante Alejandro y expectativas puestas en él
26. Filipo lo preparó en un principio como el siguiente rey
27. Al parecer, él y Filipo se distanciaron después de que Filipo repudiara a la madre de Alejandro.
Se han perdido los escritos de muchos de los que escribieron sobre Alejandro. Entre los escritos antiguos conservados están:
“Didot edition of Arrian”, de Karl Müller
Diodoro, libro 17 (c.20 a.C.)
Quinto Curcio (c. 42 d.C.)
Plutarco (c.45-125 d.C.), Vida de Alejandro
La Anábasis y la Índica de Arriano (150 d.C.)
El compendio de Justino de la Historia de Trogo (¿c.10 a.C.?)
Itinerarium Alexandri (324-361 d.C.)
Epitome Rerum Gestarum Alexandri Magni (siglo IV o V)
La biógrafa moderna Mary Renault, en The Nature of Alexander p.30, dice de los primeros biógrafos de Alejandro: “La Historia de Arriano comienza con su [de Alejandro] ascenso al trono, probablemente porque así lo hacía la de Ptolomeo, lo cual es una lástima, pues su conocimiento de los años anteriores habría sido inestimable”.
Si alguien quiere sostener que lo que se nos dice de Jesús antes de su ministerio público es “escaso”, debería ser honesto y añadir que, a su juicio, lo que se nos dice de los primeros años de la mayoría de las figuras históricas hasta la época romana es más escaso que lo que se nos dice de la vida de Jesús.
Creo también que sabemos más de los primeros años de Jesús que de los de otros judíos famosos contemporáneos suyos, como Josefo, Filón (20 a.C. a 50 d.C.) y Bar Kojba. Creo también que sabemos más de la vida de Jesús antes de los 30 años que de los primeros años de Moisés y de Buda. Quizá tengamos más antecedentes sobre Julio César y Josefo, pero no conozco ningún otro caso.
Moisés
Esto es lo que sabemos de Moisés antes de su vida pública.
1. Moisés nació hacia el 1525 a.C. en el norte de Egipto.
2. Sus padres, o más probablemente sus antepasados, se llamaban Amram y Jocabed.
3. Era hebreo, un pueblo que llevaba 320 años esclavizado.
4. Tuvo una hermana mayor llamada María.
5. Tuvo un hermano llamado Aarón.
6. Moisés estuvo en casa de su padre durante sus tres primeros meses (Hechos 7:20).
7. De niño, cuando Faraón decretó que los bebés varones hebreos fueran arrojados al río Nilo, su madre lo puso en una cestilla.
8. La hija de Faraón lo encontró y lo crio como a hijo propio.
9. Creció en la corte de Faraón, fue instruido en toda la sabiduría de los egipcios y era poderoso en palabras y obras (Hechos 7:21-22), y tenía el conocimiento y la instrucción de los egipcios
10. Su propia madre le sirvió de nodriza.
11. Se preocupaba por los hebreos, pues mató a un egipcio que golpeaba a un hebreo.
12. Incluso a los 40 años Moisés era bastante fuerte, como para matar al egipcio.
13. Faraón intentó matar a Moisés.
14. Moisés huyó a Madián, donde vio a unas mujeres que sacaban agua para sus rebaños.
15. Cuando unos pastores intentaron echarlas, Moisés las libró de los pastores.
16. Moisés se casó con Séfora.
17. El suegro de Moisés se llamaba Ragüel, y también se llamaba Jetro.
18. Moisés y Séfora tuvieron un hijo llamado Gersón.
19. Moisés tenía unos 80 años cuando vio la zarza ardiente.
Gautama Buda
En aras del argumento, supondremos que las leyendas sobre el joven Buda son ciertas.
Hijo de un rey de los sakias, un pueblo de casta guerrera al norte de Kosala
Lo más probable es que de niño adorara los ídolos hindúes.
3. Renunciaría al mundo si veía a un enfermo, a un anciano y a un cadáver.
4. Dejó su hogar a los 29 años.
5. Pasó 6 años buscando la iluminación, que afirmó haber hallado bajo un árbol Bo.
6. Murió en el 544 a.C. o en el 483 a.C., a los 80 años.
Mahoma
Mahoma no pertenece a la historia antigua, pero, como fue un importante líder religioso, veremos qué sabemos de sus primeros años, anteriores al comienzo de su ministerio, a modo de comparación.
1. Mahoma nació hacia el 567-569 d.C.
2. Hijo de Abdullah y de su mujer Amina.
3. Miembro de la tribu quraysh, que controlaba La Meca.
4. Su padre murió antes de que él naciera.
5. Al principio lo crio su abuelo ‘Abd al-Mottalib/Muttalib.
6. Después lo crio su tío Abu Talib.
7. Su familia era más bien pobre.
8. En sus años jóvenes probablemente condujo caravanas.
9. Se casó con Jadiya, una viuda rica de 40 años, cuando él tenía unos 25.
10. Después de eso probablemente fue socio de una tienda de productos agrícolas en La Meca.
11. Probablemente no sabía escribir, aunque más adelante en su vida sabía leer algo.
12. Conocía los ídolos árabes, incluidas las tres “hijas de Alá”: Al-Lat, ‘Uzza y Manat.
13. Conocía algo el judaísmo y el cristianismo.
14. Mahoma era una persona blanca, que después se teñía el pelo de rojo.
15. Cuando Mahoma tenía una visión, los hadices registran que ocurrían cosas extrañas. Experimentaba un zumbido en los oídos Hadices de Bujari vol.1 libro 1 cap.1 n.º2 p.2; vol.4 libro 54 cap.6 n.º438 p.293. El corazón le latía deprisa 1:3, la cara se le ponía roja Hadices de Bujari vol.2 n.º16; vol.5 n.º618; vol.6 n.º508, respiraba con dificultad Hadices de Bujari vol.6 n.º508, caía al suelo con los dos ojos abiertos hacia el cielo Hadices de Bujari vol.5 n.º170; vol.6 n.º448, sudaba profusamente Hadices de Bujari vol.1 libro 1 cap.1 n.º2 p.9; vol.2 n.º544; vol.3 n.º829, y veía y oía cosas que nadie más veía ni oía Hadices de Bujari vol.1 libro 1 cap.1 n.º2,3 p.2-3; vol.4 n.º458,461; vol.6 n.º447. Puede que en aquel entonces esto pareciera extraño, pero desde entonces otras personas han tenido algunos de estos síntomas cuando sufren una crisis epiléptica.
16. Mahoma dijo que el ángel Gabriel se le apareció y que en una ocasión le causó dolor físico.
P: En Mt 1:18 y Lc 2:7, ¿es el nacimiento virginal de Cristo incompatible con su preexistencia, como pensaban Rudolf Bultmann y Wolfhart Pannenberg?
R: No. Solo parece incompatible a teólogos apóstatas que creen en un dios que está obligado a ajustarse a sus restricciones. Cristo preexistía, pero esto no le impidió:
1. Optar temporal y voluntariamente por no usar algunos de sus atributos y ocultar parte de su gloria (Hebreos 2:9; Juan 17:5; Filipenses 2:7).
2. Aparecer como lo que quisiera, incluido un hombre (Filipenses 2:8)
3. De hecho, asumir la humanidad y hacerse hombre. (Hebreos 2:14-17)
4. Venir a la tierra en un principio como adulto, como niño, como bebé o como embrión, o como él quisiera.
En realidad, la preexistencia de Cristo como Dios todopoderoso no le impidió absolutamente nada. Las únicas restricciones que tiene Dios todopoderoso son las que él mismo se impone. Dios no puede mentir (Hebreos 6:18; Tito 1:2), no puede negarse a sí mismo (2 Timoteo 2:13) y no puede ser tentado por el mal (Santiago 1:13).
P: En Mt 1:18-21, ¿tuvo lugar la “Anunciación” después de que María estuviera encinta, o antes de que lo estuviera, según Lc 1:26-31?
R: José y María son dos personas distintas. El ángel habló a MARÍA en Lucas 1:26-31 antes de que ella estuviera encinta. El ángel habló a JOSÉ después de que María estaba encinta y José había pensado repudiarla, en Mateo 1:18-21.
P: En Mt 1:18 y Lc 2:7, ¿quiénes eran los herejes ebionitas y qué creían?
R: Los ebionitas tenían una visión “baja” de Cristo: creían que procedía de Dios el Padre, pero que no era Dios el Hijo. Creían que a Jesús se le podía llamar Dios a modo de honor, pero que no era divino. Los ebionitas creían que debían seguir practicándose las costumbres judías. Negaban el nacimiento virginal de Cristo, diciendo que había nacido de José (Ireneo contra las herejías, libro 3 cap.21 p.451), y solo aceptaban una forma abreviada del evangelio de Mateo (Ireneo contra las herejías, libro 3 cap.10.7 p.428).
P: En Mt 2:2,7,9, ¿qué era la estrella sobre Belén cuando nació Cristo?
R: Aunque la Escritura no lo dice expresamente, probablemente era la gloria shekiná de Dios, ya que la “estrella” podía llevarlos a una aldea concreta e incluso a una casa determinada.
P: En Mt 2:2,7, ¿quién más mencionó esta estrella del oriente que vieron los magos?
R: Varios escritores antiguos la mencionan.
Ignacio (c.100-117 d.C.), Carta a los efesios cap.19 p.57
Justino Mártir (c.138-165 d.C.), Diálogo con Trifón el judío cap.88 p.237
Ireneo de Lyon (182-188 d.C.), Ireneo contra las herejías libro 3 cap.9.2 p.423
Tertuliano (198-220 d.C.), Sobre la idolatría cap.9 p.65
Hipólito (222-234/235 d.C.), Refutación de todas las herejías libro 7 cap.15 p.108
Orígenes (225-249 d.C.) la consideró una estrella nueva, no un cuerpo celeste ya existente, en Orígenes contra Celso libro 1 cap.48 p.422.
Tratado sobre el rebautismo (c.250-258 d.C.) cap.8 p.671
Pedro de Alejandría (306, 285-311 d.C.), Epístola canónica cap.13 p.277 menciona a los magos, pero no la estrella.
Atanasio (318 d.C.): “¿De quién anunció por adelantado el nacimiento una estrella en los cielos, para dar a conocer al mundo al que había nacido? Porque cuando nació Moisés, sus padres lo escondieron: … Pero del nacimiento de Cristo el testigo no fue un hombre, sino una estrella de aquel cielo del cual él descendía.” La encarnación del Verbo cap.38.5 p.55.
P: En Mt 2:11 parece razonable creer que los magos que vinieron a adorar a Jesús conocían la profecía mesiánica de Daniel, la habían estudiado y comprendieron que la venida del Mesías estaba cerca. ¿Conoce usted alguna referencia, en los escritos de los zoroastrianos u otros persas (gente del Oriente Medio), a la profecía de Daniel sobre el Mesías?
R: Daniel vivió algún tiempo en Persia y trató con los sabios y astrólogos persas. Los magos eran una tribu de sacerdotes zoroastrianos o medos, algo así como los levitas, que eran los sacerdotes y servidores del templo de Israel. No conozco bien la literatura zoroastriana, pero no estoy seguro de que mucha gente la conozca, ya que los musulmanes habrían destruido buena parte de ella. Los zoroastrianos tenían menos protección bajo los musulmanes que la “gente del Libro”, es decir, los cristianos, los judíos y los sabeos. La literatura musulmana tiene referencias frecuentes a los zoroastrianos pero, que yo sepa, no contiene ninguna referencia a esa venida de los zoroastrianos.
P: En Mt 2:11, ¿por qué entraron los magos en una casa, si Jesús nació en un pesebre según Lc 2:7?
R: Jesús nació en un establo porque no había lugar en el mesón. José y María no habrían querido quedarse en un establo más tiempo del necesario. Para cuando llegaron los magos ya se habían mudado a una casa.
Los villancicos occidentales modernos suelen presentar a los magos llegando la noche misma en que nació Jesús. En realidad, llegaron algún tiempo después. Las iglesias ortodoxas celebran la Navidad el 25 de diciembre, pero celebran la llegada de los magos a mediados de enero.
P: Un comentarista dice: “Jesús vino, no como el conquistador militar de Apocalipsis 19, sino como el Siervo sufriente (Is 53) y líder humilde (Zac 9:9). El Reino, por tanto, queda inaugurado (Mt 3:2; 4:17; 10:7; 11:12; 12:28; Mr 1:15; Lc 9:9, 11; 11:20; 21:31-32), pero no consumado (Mt 6:10; 16:28; 26:64)”. ¿Qué significa esto? ¿Está el reino en el presente o en el futuro? ¿O quedó inaugurado con la encarnación en Belén y se consumará con la segunda venida de Cristo?
R: No sé a qué comentarista o comentaristas se refiere usted, pero estaría de acuerdo con ellos. En su primera venida, Jesús vino como Siervo sufriente, no como conquistador militar, para consternación de los zelotes. El Reino de Dios apareció cuando Jesús estuvo en la tierra, y ahora está dentro de nosotros. Sin embargo, el Reino de Dios no ha venido con poder, y no vendrá hasta que Jesús regrese en Apocalipsis.
R: Ambas cosas.
1. Jesús fue presentado en el templo de Jerusalén unos cuarenta días después de nacer. Luego regresaron a Belén, de camino a Egipto. Cuando María estuvo lista, se pusieron en marcha.
2. Al contrario de lo que cuentan los relatos navideños occidentales, los magos no llegaron la noche misma en que María dio a luz. Llegaron algunas semanas después. Como nota al margen, los cristianos ortodoxos orientales por lo general no dan regalos en Navidad. Los dan a mediados de enero, cuando creen que llegaron los magos.
P: En Mt 3:17, ¿dijo Dios: “Este es mi Hijo amado…”, o dijo Dios: “Tú eres mi Hijo amado…”, como dicen Mr 1:11 y Lc 3:22?
R: Podría ser de cualquiera de las dos maneras, por tres razones.
1. Los evangelistas parafraseaban con frecuencia las citas. Pero, en cualquier caso, vemos el sentido: que Dios el Padre anunció a las multitudes que ponía su favor en Jesús.
2. Dios el Padre pudo decirlo en hebreo o en arameo, o en ambos, pero los evangelios que tenemos están en griego.
3. Papías, discípulo del apóstol Juan, recoge que Mateo se escribió originalmente en la lengua de los hebreos (¿arameo?), y pudo parafrasearse al traducirse al griego.
P: En Mt 3:17, Mr 1:11 y Lc 3:22, ¿se estaba dirigiendo Jesús a sí mismo?
R: Jesús no se estaba dirigiendo a sí mismo. Se dirigía a Dios el Padre, quien lo llamó “mi Hijo”.
P: En Mt 4:1 y Mr 1:12, ¿fue Jesús enviado al desierto justo después de su bautismo, o se demoró unos días, como dice Jn 1:29,35,43, y después fue a Caná, como da a entender Juan 2:1?
R: Aunque Jesús fue a Galilea algún tiempo después de que terminaran estas tentaciones, Mateo 4:11-12, Marcos 1:13-14 y Lucas 4:13-14 no dicen dónde estaba Jesús inmediatamente después de acabar los 40 días. Así pues, hay dos posibilidades distintas.
Bautismo, luego 40 días, luego Galilea: Es probable que Juan bautizara a Jesús el día de Juan 1:29-34. Después Jesús se quedó un día más (Juan 1:35), y al día siguiente decidió partir hacia Galilea (Juan 1:43).
La boda de Caná fue mucho después, ya fuera el tercer día de la semana o el tercer día después de llegar a Galilea. No pudo ser el día siguiente a Juan 1:43 (que fue después de Juan 1:35), porque eso serían cuatro días, no tres.
Mateo 4:1 dice simplemente que Jesús fue al desierto después de ser bautizado. Marcos 1:12 dice que Jesús fue al desierto “luego”, pero eso podría significar igualmente unos días después.
Bautismo, luego 40 días, luego de vuelta con Juan: Juan 1 nunca dice cuándo fue bautizado Jesús. Jesús pudo haber sido bautizado por Juan unos 40 días antes de Juan 1:19. Después de las tentaciones de Jesús, este volvió a Juan en Juan 1:29.
P: En Mt 4:1-11, ¿fue el orden de las tentaciones de Jesús pan, orgullo y poder, o fue pan, poder y orgullo, según Lc 4:1-12?
R: Hay dos respuestas, y ambas pueden ser ciertas.
1. Lucas usa simplemente la palabra “y”, lo cual no implica necesariamente que las esté dando en orden. Véase Hard Sayings of the Bible p.454-457 para más sobre la postura de que Mateo va en orden y Lucas no.
2. Además, en los cuarenta días en que Jesús fue probado, es probable que estas y otras tentaciones se le presentaran varias veces y en distinto orden.
P: En Mt 4:1-11, Mr 1:13 y Lc 4:1-13, ¿cómo podemos concebir que “Dios” sea tentado por el diablo, como dice Ahmad Deedat?
R: Satanás puede intentar cualquier cosa, pero el hecho de que Satanás tentara a Jesús no hace en modo alguno que Jesús sea menos.
Jesús era 100% Dios, pero también era 100% hombre. Si Jesús, siendo Dios, hubiera aparecido solo como una especie de fantasma, entonces no habría podido ser tentado. Pero, por ser Jesús plenamente humano y ser el sacrificio expiatorio por los seres humanos, tenía que experimentar lo que todos los seres humanos experimentan.
R: La palabra griega que aquí se usa para tentar, peirazo, y para tentación, peirasmos, puede significar inducir al mal, pero en la literatura griega profana significa poner a prueba. Jesús no fue secuestrado por el diablo, como afirmó un musulmán, porque cuando Jesús mandó a Satanás que se fuera, en Mateo 4:10, Satanás tuvo que irse. Al contrario, la iniciativa fue de Dios: el Espíritu Santo llevó a Jesús al desierto para enfrentarse al diablo. El diablo llevó a Jesús a un monte alto y al alero del templo, pero tanto Satanás como Jesús sabían que a Satanás no se le permitía hacerle nada. Así pues, antes incluso de que comenzara el ministerio de Jesús, quedó demostrado que Satanás no tendría dominio alguno sobre Jesús ni lo haría caer. Jesús pudo resistir el apetito físico para atender la necesidad espiritual.
P: En Mt 4:1-11 y Lc 4:1-13, ¿cómo se hacen eco las tentaciones de Jesús por Satanás de las tentaciones de Eva por Satanás en Gn 3:6?
R: Aunque no son idénticas, Satanás usa a menudo tácticas parecidas una y otra vez, y probablemente sea porque le siguen dando buen resultado. Pero mientras que Adán y Eva cayeron en un jardín exuberante, Jesús venció en el desierto. Mientras que Israel no fue fiel en el desierto durante 40 años, Jesús fue fiel en el desierto durante 40 días. Cuando somos tentados, esa es una oportunidad para mostrar que mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo, como dice 1 Juan 4:4.
Eva vio que el fruto prohibido era:
1. Bueno para comer [apetito físico],
2. Agradable a los ojos [belleza, concupiscencia de los ojos],
3. Codiciable para alcanzar la sabiduría [se le abrirían los ojos y sería como Dios, conociendo el bien y el mal; poder semejante al de Dios tras obedecer la orden de Satanás].
Jesús, que estaba ayunando, fue tentado con:
1. Que las piedras se convirtieran en pan [apetito físico],
2. Lanzarse desde el alero del templo [alarde],
3. Autoridad sobre todos los reinos de la tierra [poder semejante al de Dios bajo las órdenes de Satanás].
1 Juan 2:16 menciona tres clases de pecados en el mundo: la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida.
Aunque el orden de las tentaciones era distinto en Mateo y en Lucas, es probable que Satanás no tentara a Jesús solo tres veces y luego se diera por vencido. Más bien, Satanás probablemente tentó a Jesús una y otra vez.
P: En Mt 4:1-11, Mr 1:13 y Lc 4:1-13, puesto que Jesús es Dios, ¿le era imposible ser tentado y pecar, o, como hombre, podía ser tentado y caer?
R: Esta es una paradoja que suele llamarse la impecabilidad de Cristo. Las tentaciones fueron reales, no fingidas. Pero el resultado era seguro: él no pecaría. Como dice el Believer’s Bible Commentary p.1212: “A pesar de la incapacidad de Jesús para pecar, la tentación fue muy real. Era posible que se le presentaran los incentivos al pecado, pero le era moralmente imposible ceder”. Más que ser incapaz de pecar, Jesús era capaz de no pecar. Una analogía aproximada sería preguntarse si una pequeña lancha de piratas somalíes podría atacar a un crucero de guerra estadounidense. Los piratas creyeron por error que se trataba de un buque mercante que podían secuestrar. No les fue bien. Su embarcación principal fue hundida rápidamente por lo que la Armada estadounidense llama “fuego de armas ligeras”, antes de que se acercaran al buque de guerra.
P: Bart Ehrman escribe: “En Mateo, Jesús se niega a hacer milagros para probar su identidad; en Juan, esa es prácticamente la única razón por la que hace milagros”. Jesus, Interrupted p.103. En Mateo, en la segunda tentación y en otros lugares, Jesús no hará ninguna señal para acreditarse a sí mismo. Jesus, Interrupted p.84
R: Ehrman equipara no obedecer la palabra de Satanás o de los fariseos escépticos con hacer señales para gente que busca respuestas o necesita ayuda. Jesús dijo que la razón por la que no se arrojó abajo era que no se debe poner a prueba a Dios, en Mateo 4:7. Jesús no le “debía” a nadie ni una sola señal, y nunca hizo señales para gente escéptica que pensaba que Jesús se las debía. Pero Jesús hizo señales con generosidad a personas que tenían fe, y fortaleció su fe.
P: En Mt 4:12 y Mr 1:14, después de la tentación de Jesús, ¿fue Juan encarcelado antes del ministerio de Jesús en Nazaret y Capernaum, o después de que Jesús vino a Galilea en Jn 1:43?
R: La Biblia dice lo siguiente:
Juan 1:43 dice que Jesús decidió volver a Galilea (no que volviera ese día) el día después de que Juan el Bautista dijera de nuevo que Jesús era el Cordero de Dios. Juan el Bautista aún no había sido arrestado.
Mateo 4:12 dice que en el momento en que Jesús oyó del encarcelamiento de Juan, Jesús volvió a Galilea.
Marcos 1:14 dice que, después de que Juan fue encarcelado, Jesús fue a Galilea.
Secuencia de los sucesos:
1. Juan dijo de nuevo que Jesús era el Cordero de Dios.
2. Al día siguiente mismo, Jesús decidió que volvería (tarde o temprano) a Galilea.
3. Ya fuera antes de que Jesús partiera para Galilea, o después de partir pero antes de llegar a Galilea, Juan fue encarcelado.
4. Jesús llegó a Galilea.
P: En Mr 1:14, ¿comenzó Jesús su ministerio en Galilea, o en Judea y Jerusalén, como [supuestamente] dice Jn 1:35-42? ¿Tiene esto algún sentido o alguna importancia concreta?
R: Juan 1:35-42 no dice nada sobre el comienzo del ministerio de Jesús, sino que habla del llamamiento de los discípulos Andrés y Pedro. Este fue el lugar donde estaba Juan el Bautista, no Jerusalén. Al día siguiente, en Juan 1:43, Jesús partió para Galilea y llamó a Felipe y a otros discípulos. Marcos 1:14 no dice que Jesús comenzara su ministerio propiamente dicho, pero sí dice que, después de que Juan fue encarcelado, Jesús proclamó las buenas nuevas de Dios en Galilea.
P: En Mr 1:12-13, ¿fue Jesús al desierto durante 40 días después de su bautismo, o fue a la boda de Caná al tercer día, como dice Jn 2:1?
R: Ambas cosas. El “tercer día” era el tercer día después de llegar a Galilea, no el tercer día después del bautismo, como dicen Bible Difficulties & Seeming Contradictions p.196 y el Believer’s Bible Commentary p.1473. Otra respuesta distinta es que “el tercer día” era el tercer día de la semana.
The Expositor’s Bible Commentary volumen 9 p.42 dice que el tercer día podría ser el tercer día desde que dejó a Juan el Bautista. Aunque dice que “el día siguiente” en Juan 1:29-35,43 podría referirse todo al mismo día, esto es improbable; ese sentido quedaría más claro si no se usara “el día siguiente” varias veces.
P: En Lc 3:22, sobre el bautismo de Jesús, ¿debería decir “Tú eres mi Hijo; yo te engendré hoy”, según Justino Mártir, [supuestamente] Clemente de Alejandría, [supuestamente] Agustín y otros, o “Tú eres mi Hijo amado; en ti me he complacido”? (Esta es la primera mitad de una objeción que planteó un musulmán.)
R: Veamos primero las implicaciones del argumento de este musulmán; segundo, apliquemos el mismo criterio al islam; tercero, los detalles de esta variante manuscrita; y por último, apliquemos esto al cristianismo en general.
A. Implicaciones del argumento del musulmán
Supongamos por un momento que el musulmán tiene toda la razón. El versículo decía originalmente lo que él afirma. O bien, como alternativa, supongamos que solo podemos estar seguros de lo que había en común en ambas versiones: “TÚ ERES MI HIJO”. Enhorabuena: si Dios realmente dijo eso, a quienquiera que fuese, las propias palabras del musulmán acaban de refutar el islam y de acusar al Corán de mentir acerca de Alá. El Corán dice que está muy mal decir que Alá es Padre o que Alá tiene hijos (Sura 2:116; 4:171; 5:116,117; 6:100; etc.). Si Dios realmente llamó a Jesús “mi hijo”, entonces el Corán está mintiendo acerca de Dios. (He supuesto que quien preguntaba era un musulmán ortodoxo, aunque podría equivocarme en esto.)
B. Aplíquese el mismo criterio al islam
Esta variante no cambia ninguna doctrina cristiana, pues ambas frases se mencionan en otros lugares. La inerrancia de la Biblia significa que la Biblia no tenía ningún error en los manuscritos originales; se han colado variantes manuscritas, pero ninguna que cambie de manera significativa la fe o la práctica. En contraste con esto, la mayoría de los musulmanes creen que el Corán árabe de hoy es una copia exacta del original en la tierra, el cual era copia exacta de unas tablas del cielo (Sura 85:20-22). Y sin embargo el Corán también ha sufrido cambios demostrables.
a) Sahih Muslim 2:2286 p.500,501 menciona una sura perdida del Corán. Trae una cita extensa de esa sura y, en efecto, no está en el Corán actual.
b) Una recensión coránica temprana (‘Ubai) que sobrevivió a la estandarización de ‘Uzmán no tenía la primera ni la última sura. (No es que estén arrancadas: nunca estuvieron ahí.) Hoy se encuentra en el museo de Al-Azhar, en El Cairo.
c) Abu Yunus, el esclavo liberto de ‘Aisha, transcribió una copia del Corán para ‘Aisha. Era un poco distinta en la Sura 2:238. “Abu Yunus, el esclavo liberto de ‘A’isha, dijo: ‘A’isha (Alá esté complacido con ella) me ordenó transcribirle una copia del Corán y dijo: cuando llegues a este versículo, ‘Guardad las oraciones y la oración intermedia’ (2:238), avísame; así que cuando llegué a él, se lo dije, y ella me dictó (así): Guardad la oración y la oración intermedia y la oración de la tarde, y estad en pie verdaderamente obedientes a Alá. ‘A’isha (Alá esté complacido con ella) dijo: así es como lo he oído del Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Alá sean con él)”. Sunan Nasa’i vol.1 n.º475 p.340
d) “Entonces Alá nos reveló un versículo que estuvo entre los que después fueron anulados”. Bujari vol.5 libro 59 cap.27 n.º416 p.288.
“Narró Anas bin Malik: … Se reveló acerca de los que fueron muertos en Bi’r Ma’una un versículo coránico que solíamos recitar, pero que después fue anulado. El versículo era: ‘Informad a nuestro pueblo de que nos hemos encontrado con nuestro Señor. Él está complacido con nosotros y nos ha complacido’”. Bujari vol.4 libro 52 cap.19 n.º69 p.53. Véase también la History of al-Tabari vol.7 p.156.
Otras referencias a versículos anulados son: Bujari vol.4 libro 52 cap.9 n.º57 p.45, Bujari vol.4 libro 52 cap.184 n.º299 p.191, Bujari vol.5 libro 59 cap.27 n.º416 p.288 y Bujari vol.5 libro 59 cap.27 n.º421 p.293, que repiten todos lo mismo sobre el mismo versículo.
e) Los hadices de Bujari dicen que faltaban partes del Corán, o que fueron abrogadas, en vol.4 libro 51 cap.12 n.º62 p.48-49; vol.4 libro 51 cap.19 n.º69 p.53; vol.6 libro 61 cap.3 n.º510 p.479-480; vol.6 libro 61 cap.4 n.º511 p.480.
f) Algunos de los otros lugares con variantes (y no solo en las vocales) son:
Sura 11:46 Abu Dawud vol.3 nota 3383 p.1116
Sura 18:76 Abu Dawud vol.3 nota 3384 p.1116
Sura 18:86 Abu Dawud vol.3 nota 3385 p.1116
Sura 24:35 Abu Dawud vol.3 nota 3387 p.1116
Sura 34:23, por las vocales, pero en un caso por una consonante. Abu Dawud vol.3 nota 3392 p.1117
Sura 39:59: aquí se cita con un pronombre femenino para “alma”, mientras que la lectura más conocida tiene un pronombre masculino. Abu Dawud 3:3979 nota 3393 p.1117
Sura 89:26 Abu Dawud vol.3 nota 3399 p.1118
Sura 89:25-26 Abu Dawud vol.3 nota 3408 p.1119
Sura 12:23 Abu Dawud vol.3 nota 3411 p.1120
Sura 2:58 Abu Dawud vol.3 nota 3413 p.1121
Sura 24:1 (falta una “r” o sobra: Faradnaha (“y que hemos ordenado”) frente a la mayoritaria farradnaha (“que hemos expuesto en detalle”) Abu Dawud vol.3 nota 3414 p.1121
g) Una racionalización de los cambios ocurridos en vida de Mahoma: según la Sura 22:52, Satanás siempre introduce algo entre las palabras de un profeta, pero Dios tiene que anularlo. Esto podría explicar por qué cuatro fuentes históricas musulmanas distintas informan de que la Sura 53:19-20 decía originalmente que había que esperar la intercesión (ayuda) de cuatro diosas ídolo.
¿Quedaría satisfecho respecto a la Biblia quien preguntaba, si los cristianos simplemente destruyeran las pruebas y quemaran todos los manuscritos salvo una versión predilecta? Por un lado uno pensaría que no, salvo porque eso es exactamente lo que hizo ‘Uzmán cuando ordenó a la gente entregar sus copias del Corán para ser destruidas, y volvió a emitir otras copias. Sin embargo, los coranes de hoy ni siquiera son idénticos al texto de ‘Uzmán. Por ejemplo, variante: Sura 6:160a (6:159a en Yusuf ‘Ali): “…sectas, yo no soy de ellos en nada;” (en tiempos de ‘Uzmán) frente a “…sectas, tú no tienes parte alguna con ellos:” al-Tabari vol.15 p.181 y nota 323.
C. Detalles de esta variante manuscrita
“Tú eres mi Hijo amado; en ti me he complacido.” (p4 (siglo III), Sinaítico, Vaticano, Alejandrino, leccionario bizantino, algunos manuscritos itálicos, copto sahídico, etiópico, georgiano, Agustín). Agustín tenía la primera lectura, según Aland y otros (4.ª edición revisada), de modo que quien preguntaba se equivocaba al poner a Agustín en la segunda categoría.
“Tú eres mi Hijo; yo te engendré hoy” (Bezae Cantabrigiensis, algunos manuscritos itálicos, Justino Mártir, Diálogo con Trifón cap.88 p.244 (escrito hacia c.138-165 d.C.); Hilario (355-367/368 d.C.), Metodio (270-311/312 d.C.), el apócrifo Evangelio de Nicodemo (forma griega cap.2); el apócrifo Relato de la infancia 54.)
“Tú eres mi Hijo amado; yo te engendré hoy” (Clemente de Alejandría, 193-217/220 d.C.). Esta se parece a la segunda lectura, salvo por el matiz de “amado” de la primera. Así pues, quien preguntaba se equivocaba al meter a Clemente de Alejandría en la segunda categoría.
D. Aplicación al cristianismo en general
Justino pudo estar citando de memoria, y hasta las buenas personas pueden tener pequeños fallos de memoria. No creemos que el mensaje de Dios sean las consonantes y las vocales de la Biblia, sino el mensaje de la Biblia, y el mensaje es constante aunque uno se quede con la segunda lectura, puesto que otros versículos dicen tanto a) que Jesús era amado como b) “yo te engendré hoy” (Salmo 2). Lo que podría ser un error honesto, un recuerdo equivocado, no prueba una falsificación; a menos, claro, que el que ‘Aisha, la mujer de Mahoma, tuviera un versículo del Corán escrito con un sentido distinto pruebe que ella también era una falsificadora.
P: En Lc 3:22, ¿prueba esta variante manuscrita que hubo un falsificador y que se cambió el versículo bíblico para quitar la idea de que Jesús llegó a ser Hijo de Dios en el bautismo, y no en su nacimiento o antes? (Esta es la segunda mitad de la objeción del musulmán.)
R: En absoluto. Aunque no conocemos todos los detalles, hay cuatro posibilidades, y cualquiera de ellas da una respuesta satisfactoria.
Varias declaraciones: Quizá el Padre hizo varias declaraciones. ¿Por qué habría de estar Dios el Padre limitado a llamar a Jesús su Hijo una sola vez aquí?
Una sola declaración completa: Quizá el Padre dijo una sola frase, y fue algo así como: “Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido; yo te engendré hoy.” Cada uno registró correctamente una parte de ella.
Fallo de memoria de Justino Mártir: Justino Mártir, quizá citando esto de memoria, cometió un error, y escritores posteriores que habían leído a Justino Mártir, y escritos de autores anteriores que habían leído a Justino Mártir, copiaron ese error.
Variante bíblica: Alguien anterior a Justino Mártir copió erróneamente esta frase aquí, y Justino citó correctamente lo que había en su Biblia.
Para muchos musulmanes, si cualquier cambio en el Corán, aunque no sea teológico, prueba una falsificación, entonces habría que quemar todos los ejemplares del Corán de hoy, porque también son una falsificación. Tiene cambios respecto de la versión de ‘Uzmán (la Sura 6:160a, o 6:159a, es solo un ejemplo). Y el texto estandarizado de ‘Uzmán es distinto del texto de ‘Ubai, y ambos dejaron fuera la sura perdida. De hecho, el propio Corán admite que Satanás introduce también (al menos temporalmente) algo de su enseñanza en las palabras del profeta (Sura 22:52). Como ejemplo de eso, considérese la redacción original de la Sura 53:19-20.
P: En Lc 3:23, ¿qué edad tenía Jesús cuando comenzó su ministerio?
R: Lucas 3:23 dice “como de treinta años”, lo que podría ser entre 25 y 35 años. Jesús nació durante el reinado de Herodes el Grande, que murió en el 4 a.C., y Jesús comenzó su ministerio después de que Juan el Bautista comenzara el suyo. Juan comenzó su ministerio en el año 15 de Tiberio César, que fue el 28 d.C. Así pues, si se consideran las fechas arqueológicas lo bastante precisas, Jesús tenía unos 33 a 35 años. Además, Poncio Pilato solo fue prefecto de Judea desde el 26 d.C. hasta el 36/37 d.C., de modo que Jesús tuvo que ser crucificado antes de esa fecha. La mejor conjetura que tenemos es que Jesús comenzó su ministerio hacia el 30 d.C. y murió muy probablemente el 3 de abril del 33 d.C.
P: En Mt 4:12-13, ¿cómo llegaron Simón y Andrés a ser discípulos cuando Jesús estaba con Juan el Bautista, si Jesús les dijo que lo siguieran en Galilea, como en Mt 4:18-20, Mr 1:16-20 y Lc 5:1-11?
R: Primero llegaron a ser “discípulos” cuando Jesús estaba con Juan el Bautista. Solo más tarde llegaron a ser discípulos especiales, designados después como apóstoles, en Galilea. Recordemos que Jesús tuvo un gran número de discípulos, algunos de los cuales lo abandonaron en Juan 6:66. Además de esos, tuvo discípulos especialmente designados, 72 en total, en Lucas 10:1. Por último, Jesús tuvo a los doce, que llegaron a ser apóstoles, en Marcos 6:7 y Juan 6:67.
P: En Jn 1:35-37, ¿siguieron Andrés y el otro discípulo a Jesús el día después de su bautismo, o esperaron 40 días, después de las tentaciones de Jesús?
R: Después. Jesús fue bautizado por Juan (Mateo 3:13-17; Marcos 1:9-11; Lucas 3:21-23), fue tentado durante 40 días (Mateo 4:1-11; Marcos 1:12-13; Lucas 4:1-12) y volvió a Juan (Juan 1:29-32).
P: En el ministerio de Jesús, ¿podemos conocer el orden de los sucesos?
R: Solo podemos conocer el orden de algunos sucesos. Sin embargo, mucha gente puede confundirse bastante sobre el orden de los evangelios a causa de tres ideas equivocadas, que conviene aclarar.
No todos los sucesos fueron registrados por los evangelistas; ahora bien, ellos tampoco pretendieron nunca hacerlo. Por ejemplo, Juan, que antes había sido discípulo de Juan el Bautista, calla comprensiblemente sobre el tiempo transcurrido entre el bautismo de Jesús y el momento en que se unió a él. Juan 21:25 dice expresamente que Jesús hizo muchas otras cosas que no se pusieron por escrito. El evangelio de Juan se escribió después de los demás evangelios, y Juan parece subrayar las partes que los otros no mencionaron.
Repetición: Imagínese a Jesús recorriendo las muchas poblaciones que visitó por Galilea, Judea y Decápolis sin repetir jamás un solo mandamiento o parábola, y diciéndole a cada población algo completamente distinto. ¾¡No es nada probable! Jesús probablemente contó estas parábolas muchas más veces de las que se registraron en cada evangelio, y la gente habló de Jesús más de lo que se registra. Así, por ejemplo, queda abierta la cuestión de si el Sermón del Monte en Mateo y el sermón en el lugar llano en Lucas fueron dos sucesos, en los que repitió parte de la enseñanza, o un solo suceso, en el que Jesús habló sobre una meseta.
No están en orden: Los evangelistas no registraron todos los sucesos en orden, pero tampoco pretendieron nunca registrarlos en orden. De hecho, Papías, discípulo del apóstol Juan, dice expresamente que Marcos no registró los sucesos en orden.
Dentro de cada período general del ministerio de Cristo, los evangelistas no afirmaron que nada estuviera en orden, salvo en las partes siguientes, donde se usaron las palabras “después”, “el día siguiente”, etc. En las preguntas sobre la armonía de los evangelios, obsérvense las palabras en negrita que indican marcas de tiempo, orden y lugar.
P: En los Evangelios, ¿cómo es una armonía del ministerio inicial de Jesús?
R: El ministerio inicial llega hasta el momento en que matan a Juan el Bautista. Antes de dar el orden de los sucesos, conviene conocer algo de geografía.
Geografía: El mar de Galilea, el Lago y el mar de Tiberíades son todos el mismo lago de agua dulce. Galilea está al oeste del mar de Galilea, y Decápolis al sureste del mar de Galilea. Betsaida está en el mar de Galilea, justo al norte, y al oeste de ella está Capernaum, a la orilla, con Corazín justo al norte de Capernaum. Magdala está en la orilla, justo al oeste del mar de Galilea, y Caná justo al oeste de ella. Naín está al suroeste del mar de Galilea, a unos 16 kilómetros (10 millas) de la orilla. La tierra de los gerasenos, Genesaret y la de los gadarenos son o bien todos el mismo lugar, o bien lugares muy cercanos entre sí, al este y al sureste del mar de Galilea. Hard Sayings of the Bible p.373 dice que Gerasa estaba a 48 kilómetros (30 millas) al sureste del mar de Galilea y que sus tierras no llegaban hasta el mar. Gádara estaba a 8 kilómetros (cinco millas) al sureste del mar de Galilea y sus tierras sí llegaban al mar, como prueban la mención que hace Josefo de ello y una moneda de Gádara que muestra un barco.
Orden: Es importante distinguir entre lo que se dice que va en orden y lo que puede ir en orden. Para estos 65 sucesos, los números remiten a sucesos que han de seguir a los números precedentes. Las letras a, b, c remiten a sucesos que podrían ir en orden, pero que podrían ocurrir en cualquier orden. Las palabras en negrita indican marcas de tiempo, orden y lugar. Los versículos subrayados señalan pasajes que probablemente no van en orden cronológico en el evangelio.
Ministerio inicial: Mt 4:12-14:12; Mr 1:14-6:29; Lc 3:19-20; 4:14-9:9; Jn 1:43-5:47
E1a1. En Caná, al tercer día (¿tercer día después del regreso a Galilea, después de que habló Juan, o tercer día de la semana?), Jesús convierte el agua en vino. Primer milagro en Galilea, aunque su hora aún no había llegado. Jn 2:1-11
E1a2a. Durante la Pascua (día 14 del primer mes) en Jerusalén, Jesús echa fuera a los cambistas. Jn 2:12-25
E1a2b. Jesús enseña a Nicodemo sobre el nuevo nacimiento. Jn 3:1-21
E1a3. En la campiña de Judea, Juan da testimonio de Jesús. Jn 3:23-35
E1a4a. En Sicar de Samaria, camino de Galilea, Jesús habla con una mujer samaritana. Jn 4:1-42
E1b1. Juan reprende a Herodes el tetrarca. Mt 14:3; Lc 3:19-20
E1b2a. Después de que Jesús oye que Juan ha sido encarcelado, Jesús vuelve a Galilea y empieza a predicar: “El reino de Dios está cerca”. Mt 4:12-17; Mr 1:14-15; Jn 4:43-45
E1b2b. Desde Caná, Jesús sana al hijo de un noble en Capernaum, como su 2.º milagro. Jn 4:46-54
E1b2c1. En Galilea y Nazaret, Jesús lee un rollo. Lc 4:14-15
E1b2c2. Jesús explica la profecía, y los judíos intentan matarlo. Lc 4:16-31
E1b2d1. Junto al mar de Galilea, Jesús llama a Simón Pedro y a Andrés. Mt 4:18-20; Mr 1:16-18; Lc 5:1-10
E1b2d2. En Capernaum, Jesús echa fuera un demonio. Mr 1:21-28; Lc 4:31-37
E1b2e. Llamamiento de Jacobo y Juan. Mt 4:21-22; Mr 1:19-20; Lc 5:6-11
E1b2f. En Galilea, Jesús sana a los enfermos. Mt 4:23-25; Lc 4:40-44
E2a. El Sermón del Monte, incluido el padrenuestro. Mt 5:1-7:29
E2b. Al atardecer, sana a la suegra de Simón y a otros. Mt 8:14-17; Mr 1:29-34; Lc 4:38-39
E2c. Jesús ora a solas. Mr 1:35-38; Lc 4:42-44
E2d. Recorrido por Galilea. Mr 1:39
E2e. Sana al leproso que divulgó la noticia. Mt 8:1-4; Mr 1:40-45; Lc 5:12-15
E2f. En lugares solitarios, Jesús se retiraba a menudo a orar. Lc 5:16
E2g1. En Capernaum, Jesús sana al paralítico. Mr 2:1-12; Lc 5:17-26
E2g2. Llamamiento de Mateo/Leví. Mt 9:9-13; Mr 2:13-17; Lc 5:27-32
E3c1. En Galilea, junto al lago, el costo de seguir a Jesús. Mt 8:18-22
E3c2. En Nazaret, Jesús sana al paralítico. Mt 9:1-8
E3c3. Los discípulos de Juan preguntan sobre el ayuno. Mt 9:14-17; Mr 2:18-22; Lc 5:33-39
E2h1. Un sábado, Jesús en un sembrado; apelación a David. Mt 12:1-8; Mr 2:23-27; Lc 6:1-11
E2h2. En la sinagoga, Jesús sana la mano seca. Mt 12:9-14; Mr 3:1-6; Lc 6:6-11
E2h3. Las multitudes siguen a Jesús. Mr 3:7-12
E2i1. En un monte, Jesús ora a Dios toda la noche. Lc 6:12
E2i2. Jesús designa a los 12 discípulos. Mr 3:13-19; Lc 6:13-16
E2j1. El sermón en el lugar llano. Lc 6:17-49. Si fuera el mismo que en Mateo, habría que llamarlo el Sermón de la Meseta.
E2j2. En Capernaum, Jesús sana al siervo del centurión. Mt 8:5-13; Lc 7:1-10
E3a. Algún tiempo después, en Jerusalén, para una fiesta [probablemente en el mes séptimo], junto al estanque Jesús sana a un hombre que llevaba 38 años enfermo. Jn 5:1-15
E3b. La vida por medio de Jesús. Jn 5:16-47
E3c. En Naín, Jesús sana al hijo de la viuda. Lc 7:11-17
E4. Camino de la tierra de los gadarenos/gerasenos, Jesús calma la tempestad desde dentro de la barca. Mt 8:23-27; Mr 4:35-41; Lc 8:22-26 (Nota: las tempestades son más frecuentes en otoño e invierno.)
E5a. En Genesaret, sanidad de dos endemoniados; los demonios en los cerdos. Mt 8:28-34
E5b. Sanidad del endemoniado gadareno [Genesaret]. Mr 5:1-20; Lc 8:26-39 (Nota: gadarenos, Genesaret y gerasenos muy probablemente se refieren al mismo lugar.)
E6. Resurrección de la hija de Jairo y la mujer con flujo de sangre. Mt 9:18-26; Mr 5:21-43; Lc 8:40-56
E7. Mientras seguía su camino, Jesús sana a dos ciegos que divulgaron la noticia. Mt 9:27-31
E8. Mientras ellos salían, Jesús sana a un endemoniado mudo. Los fariseos acusan a Jesús de echar fuera demonios por Beelzebú. (No se menciona que Jesús respondiera a esta acusación en ese momento.) Mt 9:32-34
E9a. Jesús recorre muchas ciudades y aldeas. Mt 9:35-38; Mr 6:6
E9b. Jesús envía a los doce. Mt 10:1-42; Mr 6:7-13; Lc 9:1-9
E9c. Jesús predica en Galilea. Mt 11:1
E9d. Juan el Bautista envía un mensaje desde la cárcel, y Jesús cuenta la parábola de los niños en la plaza. Mt 11:2-19; Lc 7:18-35
E9e. Comiendo en casa de Simón el fariseo, una mujer pecadora con un vaso de alabastro unge con aceite los pies de Jesús. Jesús habla sobre amar más y amar menos. Lc 7:36-50
E10. En seguida, Jesús se retira a un monte. Mr 6:45-46
E11. Después, en Genesaret, Jesús sana a muchos. Mr 6:53-56
E12a. Reprensión de las ciudades de Galilea. Mt 11:20-24
E12b. En aquel tiempo, Jesús enseñó sobre el descanso para los cansados. Mt 11:25-30
E13. Jesús se retira de aquel lugar. Mt 12:15-21
E14. En una casa donde había tanta gente que no podían ni comer, la familia de Jesús piensa que está fuera de sí. Mr 3:20-21
E15. Jesús sana a un endemoniado ciego. Mt 12:22-23
E16. Jesús habla del hombre fuerte en la casa y de la blasfemia contra el Espíritu Santo. Mt 12:24-37; Mr 3:22-30
E17. La madre y los hermanos de Jesús. Mt 12:46-50; Mr 3:31-35; Lc 8:19-21
E18. Primera exigencia de una señal, y profecía de los tres días y tres noches. Mt 12:38-45
E19. En Galilea, desde la barca, la parábola del sembrador. Mt 13:1-23; Mr 4:1-20; Lc 8:1-15
E20. Parábola de la cizaña. Mt 13:24-30
E21. Parábola de la lámpara sobre el candelero. Mr 4:21-25; Lc 8:16-18
E22. Parábola de la semilla que crece. Mr 4:26-29
E23. Parábola del grano de mostaza. Mt 13:31-35; Mr 4:30-34
E24. En la casa, explica la parábola de la cizaña. Mt 13:36-43
E25. Parábolas del tesoro escondido, la perla y la red. Mt 13:44-53
E26. Jesús vuelve a Nazaret; el profeta sin honra. Mt 13:53-58; Mr 6:1-6 (Agustín y algunos otros piensan que también Lc 4:16-30.)
E27. Cómo mataron a Juan el Bautista. Mt 14:1-12; Mr 6:14-29; Lc 9:7-9
En esta lista de 65 sucesos, 0 sucesos eran comunes a los 4 evangelios, 13 sucesos eran comunes a los tres sinópticos, 1 suceso era común a Mateo y Lucas, 4 sucesos eran comunes a Mateo y Marcos, 4 sucesos eran comunes a Mateo y Lucas, 4 sucesos eran comunes a Marcos y Lucas, 15 sucesos estaban solo en Mateo, 7 sucesos estaban solo en Marcos, 7 sucesos estaban solo en Lucas y 8 sucesos estaban solo en Juan.
P: En los Evangelios, ¿cuáles fueron los supuestos fundamentales que se hicieron para el ministerio inicial de Jesús?
R: Todo tiene supuestos, y estos son los supuestos que he usado aquí.
a) Algunos de los pasajes de Juan se situaron en el período intermedio, aunque podrían encajar también aquí. La armonía de los evangelios de The NIV Study Bible sitúa los pasajes de Juan de otra manera.
b) Los Evangelios iban en orden cronológico, salvo donde va subrayado, lo cual ocurre en más de 10 lugares.
P: En Jn 1:43-50, ¿llamó Jesús a estos discípulos a seguirlo en ese momento, o los designó como apóstoles más tarde, como muestran Mt 4:18-22, Mr 1:14-20 y Lc 5:1-11?
R: Ambas cosas. Jesús los llamó a seguirlo en aquel momento, pero solo más tarde los designó como los doce. When Critics Ask p.405 distingue entre su entrevista inicial y su llamamiento definitivo. Señala que en Juan 1:39 solo se quedaron con Jesús aquel único día.
Hoy Dios nos llama primero a ser hijos suyos. A muchos los llama después a un servicio mayor, y a algunos los llama después a un ministerio aún mayor.
P: En Mt 4:17; 10:7; Mr 1:15; Lc 8:10; Jn 3:5, ¿son idénticos el reino de Dios y el reino de los cielos, o hay una ligera diferencia entre ambos?
R: Muchos los han visto como idénticos: uno no será parte del uno si no es parte del otro. Mateo usa ambos términos, y Marcos, Lucas y Juan usan solo el reino de Dios. Jesús usa ambos términos en versículos contiguos en Mateo 19:23-24. El New International Bible Commentary p.1123 dice que los judíos de aquel tiempo no solo eran reacios a pronunciar el nombre propio de Dios (Yahweh), sino que también lo eran a pronunciar Elohim. Así que usaban como sinónimos ha-shem (el Nombre), maqom (espacio) y shamayim (cielo). Por eso, en lugar de decir “el reino de Dios”, algunos judíos podían decir “el reino de los cielos”.
Otros ven una ligera diferencia: el reino de los cielos es adonde van todos los creyentes cuando morimos, y el reino de Dios es aquello a lo que pertenecemos ahora, cuando somos salvos.
Independientemente de las palabras concretas, todos podemos coincidir en que nuestra salvación tiene un aspecto presente en la tierra y un aspecto futuro en el cielo (1 Corintios 13:12; Filipenses 1:21-24) que no se realizará hasta que lleguemos al cielo. En Juan 3:5 algunos piensan que el agua se refiere al líquido amniótico cuando nace un bebé, pero otros piensan que se refiere al bautismo. ¡No puede significar bautismo, a menos que el ladrón de la cruz no fuera salvo! Pero sí puede significar que una persona no es parte visible del reino de Dios en la tierra hasta que se bautiza. De manera parecida, muchas iglesias no quieren que alguien tome la Cena del Señor hasta que se haya bautizado.
P: En Jn 4:26, ¿por qué se apresuró Jesús a decir a la mujer samaritana que él era el Mesías, si en otros lugares Jesús parecía reacio a hacerlo, como en Mt 16:13-20?
R: Hay dos respuestas complementarias: el momento y el auditorio.
El momento: Al principio de su ministerio, Jesús no subrayaba públicamente ante los judíos que él era Dios y que era el Mesías. A muchos dirigentes judíos les costaba aceptar que el Mesías no viniera con poder la primera vez. Jesús parecía querer que sus milagros y su enseñanza hablaran primero por él, y solo más tarde, en su ministerio, subrayar que él era el Pan de vida, el gran “Yo soy”, el camino, la verdad y la vida, y el Mesías. Sin embargo, la conversación de Jesús con la mujer samaritana fue muy al principio de su ministerio.
El auditorio: Los samaritanos no tendrían las mismas dificultades para aceptar a Jesús como el Mesías. Por eso se lo dijo claramente a la mujer samaritana. Además, había pocas probabilidades de que los samaritanos se lo contaran a muchos judíos.
P: En Lc 6:12-49 y Lc 12:3-38, ¿por qué se parece esto al Sermón del Monte de Mt 5:1-7:29?
R: Hay tres respuestas distintas.
a. Es probable que Jesús predicara un sermón parecido al menos dos veces. Jesús habló a muchas multitudes distintas, y es probable que tuviera un mensaje semejante en varias ocasiones. No todos pudieron oír el sermón la primera vez.
b. Quizá fue el mismo sermón, y cada evangelista puso por escrito una paráfrasis de lo que recordaba. Un “llano” en lo alto de un monte es sencillamente lo que llamamos una meseta. Sin embargo, no hay nada, salvo la semejanza de contenido, que indique que fue el mismo sermón.
c. When Critics Ask p.387 observa que solo se dice que Jesús se detuvo en un lugar llano, no que lo hicieran las multitudes. Que Jesús estuviera de pie en un lugar llano para predicar a una multitud sentada en la ladera de un monte formaría un anfiteatro natural.
En cualquier caso, la enseñanza de Jesús es intemporal, y verdadera por más veces que la haya dicho.
P: En Lc 6:12-19, Lc 12:3-38 y Mt 5:1-7:29, ¿por qué no vemos esto en Marcos ni en Juan?
R: Cada evangelista registró detalles distintos. Además, es muy probable que Juan se escribiera el último, y Juan parece incluir una profundidad adicional que los demás no tienen, y pasar por alto cosas que los otros evangelistas ya habían mencionado.
P: En Lc 6:17, ¿se detuvo Jesús de pie en un lugar llano para enseñarles, o se sentó, como dice Mateo 5:1?
R: Hay dos respuestas, y ambas son probablemente ciertas.
Los sermones de Mateo y de Lucas son probablemente dos ocasiones distintas. Además, aun cuando Jesús estuviera de pie, después de hablar el tiempo suficiente bien podría querer sentarse. Recordemos que un sermón podía durar varias horas, y lo que tenemos tanto en Mateo como en Lucas son solo versiones resumidas.
P: En Mt 5:3, ¿mencionó Jesús a los “pobres en espíritu”, o solamente a los pobres, según Lc 6:20?
R: Jesús pudo decir ambas cosas. Tanto Mateo como Lucas parafrasean lo que Jesús enseñó. Estos dos sermones pudieron ser ocasiones distintas, y Jesús pudo decir ambas cosas. Por otro lado, estos dos sermones pudieron ser el mismo. Uno fue en un monte y otro en un llano. Pudieron ser un solo sermón en una meseta, que es un lugar plano en lo alto de algunos montes.
En cualquier caso, entendemos que Jesús se refería a quienes estaban necesitados y reconocían que lo estaban.
P: En Mt 8:2 leemos acerca de un leproso que vino a Jesús, lo adoró, le pidió que lo sanara, y Jesús lo limpió. Pero en Lc 17:12-19 leemos acerca de 10 hombres leprosos a los que Jesús encontró en una aldea. Se pararon de lejos, alzaron la voz y dijeron: “Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros”. Y cuando Jesús los vio, no necesitó tocarlos, sino que les dijo: “Id, mostraos a los sacerdotes”. Y aconteció que, mientras iban, fueron limpiados. ¿Eran 10 leprosos o solo uno? Si fuera el mismo relato, ¿por qué hay detalles distintos entre los dos evangelios?
R: En primer lugar, podemos estar seguros de que había más de once leprosos en la tierra de Israel en aquel tiempo. Los dos episodios tienen detalles completamente distintos porque Jesús sanó leprosos en varias ocasiones. Jesús sanó a un leproso (que después divulgó la noticia) en Mateo 8:1-4, Marcos 1:40-45 y Lucas 5:12-15. Mucho más tarde, en Lucas 17:11-19, Jesús sanó a diez leprosos.
P: Algunos dicen que los escribas solían cambiar algunas palabras o frases cuando copiaban los manuscritos de las Escrituras, con el fin de aclarar o simplificar la idea para los lectores.
Por ejemplo, en los Evangelios encontramos que Marcos dice (en Mr 2:4) que los cuatro hombres que llevaban al paralítico y lo trajeron a Jesús para que lo sanara “descubrieron el techo donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico”. Pero Lucas (en Lc 5:19) dice que “subiéndose encima de la casa, le bajaron por el tejado con el lecho en medio, delante de Jesús”. Lo mismo ocurrió con las epístolas de Pablo. Por ejemplo, la frase “la palabra de Cristo” (en Colosenses 3:16): encontramos que los escribas la sustituyeron en otros manuscritos por “la palabra de Dios”, “la palabra del Señor”, etc. ¿Es eso cierto? ¿Afecta esto al sentido o a las doctrinas?
R: No veo ninguna diferencia sustancial entre Marcos 2:4 y Lucas 5:19. Ambos son plenamente verdaderos. Escribieron lo mismo de manera distinta porque tenían personalidades, perspectivas y estilos de escritura distintos. No tenemos los evangelios en simple “mono”, sino en “sonido cuadrafónico”.
A veces los escribas sí alteraron ligeramente algunas palabras, al parecer para hacerlas más fáciles de entender. Lo sabemos porque tenemos muchísimos manuscritos del Nuevo Testamento y podemos ver qué se cambió. Sin embargo, la inmensa mayoría de estos casos no supone ningún cambio de sentido. Por ejemplo, en muchos lugares de Filipenses muchos manuscritos dicen “Cristo Jesús”, mientras que muchos otros manuscritos dicen “Jesucristo”. En la mayoría de estos lugares no estamos seguros del orden original, pero entonces en realidad no importa.
Ninguno de estos casos afecta a ninguna doctrina ni práctica cristiana, y ninguna doctrina importante se basa en un solo versículo. Si algo es importante en la Escritura, Dios lo repite, por lo general de una manera un poco distinta, para que podamos ver mejor la amplitud de su sentido.
P: En Mt 8:5-13 y 9:9-13, ¿sanó Jesús al siervo del centurión antes de llamar a Mateo (Leví), o después, como da a entender Lc 5:27-32; 7:1-10?
R: Podría ser de cualquiera de las dos maneras, ya que ninguno de los dos evangelios da el orden, y no se dice que los evangelios vayan en orden cronológico. Sin embargo, ambos dicen que Mateo/Leví fue llamado después de la sanidad del paralítico.
P: En Mt 8:5-10, ¿vio el centurión a Jesús directamente, o no lo vio y envió a unos amigos, según Lc 7:6?
R: Hay dos respuestas posibles.
1. El centurión se acercó a Jesús por medio de amigos, no directamente. Mateo omite este detalle y dice simplemente que el centurión vino a Jesús con su petición, sin especificar que fue por medio de amigos. Quizá Mateo no quería desdibujar el hecho de que Jesús estaba ayudando a un no judío, según The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.200. The NIV Study Bible p.1453 añade que, del mismo modo, cuando Pilato azotó a Jesús en Mateo 27:26, Mateo NO está diciendo que Pilato azotara personalmente a Jesús, sino que mandó azotarlo.
2. Al principio el centurión recurrió a unos amigos. Una razón probable es que así no resultaría demasiado embarazoso si Jesús rechazaba esta petición de un no judío. Después de eso, el centurión vino él mismo. Encyclopedia of Bible Difficulties p.321-322 se inclina por esta postura.
P: En Mt 9:18-25, Mr 5:23-43, Lc 7:11-17; 8:41-56 y Jn 11:1-44, en su ministerio terrenal, ¿a quiénes resucitó Jesús de entre los muertos, y por qué?
R: Los tres milagros glorificaron a Dios y demostraron que Jesús era el Hijo de Dios.
El hijo de la viuda, en Lucas 7:11-17. Quizá el hijo muerto no volvió tanto por su propio bien como por el de su madre.
La hija de Jairo, en Mateo 9:18-25; Marcos 5:23,35-43; Lucas 8:41-42,49-56. En este caso la niña se estaba muriendo, y Jesús se retrasó porque estaba atendiendo a otra mujer. Puede que Dios no llegue temprano muchas veces, pero nunca llega demasiado tarde para actuar.
Lázaro, en Juan 11:1-44. Curiosamente, aunque Jesús amaba especialmente a Lázaro, según Juan 11:3, se demoró dos días más, en Juan 11:7, cuando Lázaro estaba enfermo, hasta que murió. En un primer momento esto pudo destrozar la fe de María y Marta, pero a veces Dios prueba deliberadamente nuestra fe para su gloria y para hacernos más fuertes en la fe.
P: En Mt 9:18, ¿estaba muerta la hija de Jairo, o se estaba muriendo, según Mr 5:22 y Lc 8:42?
R: Primero algo de griego, luego dos cosas que probablemente no son la respuesta, y por último la respuesta probable.
Griego
En Mateo 9:18, la expresión griega arti eteleutesen significa “acaba de morir” según la traducción literal de Green, o “ha muerto hace poco”, pero no “se está muriendo ahora”, según The Expositor’s Bible Commentary vol.8 p.230.
En Marcos 5:22 la expresión griega eschatus exei significa “está en las últimas”. De la primera palabra viene nuestra palabra escatología.
En Lucas 8:42 la palabra griega apethnesken significa “se estaba muriendo”.
No es la respuesta: el coma se parece a la muerte
La respiración de una persona en coma es muy superficial, y resulta difícil saber cuándo ha muerto. Sin embargo, esta probablemente no es la respuesta correcta, porque Jairo se había ido hacía un rato, y alguien en coma seguiría estando algo caliente. Por último, el que los amigos de Jairo le dijeran después que su hija por fin había muerto iría en contra de esto.
Probablemente no es la respuesta: Jairo dijo las tres cosas
El propio Jairo no estaba seguro de si su hija seguía viva cuando habló con Jesús, o de si ya había fallecido mientras él iba de camino hacia Jesús. Así que Jairo pudo decir en un momento que había muerto, en otro que estaba en las últimas y en otro que se estaba muriendo. Sin embargo, en los tres evangelios Jairo dijo a Jesús las palabras en cuestión y, aunque pudo repetirle su petición a Jesús tres veces con tres formulaciones distintas, la respuesta siguiente es más probable.
La respuesta: los evangelistas parafrasearon
En otros lugares de los evangelios, los diálogos son paráfrasis, no citas exactas, y se centran en lo principal dejando fuera los detalles. Por ejemplo, cuando la gente venía todo el día a oír la enseñanza de Jesús, y sin embargo podemos leer el relato en solo cinco minutos, ¿qué hicieron el resto del tiempo? Como dice Juan 21:25: “Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, que si se escribiesen cada una por sí, ni aun en el mundo pienso que cabrían los libros que se habrían de escribir.” (RV 1909)
Considérese esto: se tarda solo unos tres segundos en leer lo que Jairo dijo en cualquiera de los relatos. Cuando Jairo llegó, ¿habló solo tres segundos con Jesús y después se quedó callado? Por supuesto que no lo creemos así. Pero eso significa que cada evangelista optó por dejar fuera muchos detalles accesorios y quiso simplemente registrar lo esencial de lo que Jairo decía. Cualquiera que fuese la expresión que Jairo usó, y pudo usar más de una, su amada hija estaba llegando al final de su vida.
P: En Mt 9:24, Mr 5:39 y Lc 8:52, ¿por qué dijo Jesús que ella solo estaba dormida?
R: Primero lo que probablemente no es la respuesta, y luego la respuesta.
Probablemente no es la respuesta: el estado vegetativo se parece a la muerte
Aunque el sueño se usa a menudo para hablar de la muerte, podría tratarse de un coma o de un estado vegetativo. Jesús dijo: “la muchacha no es muerta, mas duerme”, en Marcos 5:39. Sin embargo, en Marcos 5:35, cuando los amigos de Jairo le dijeron que no molestara a Jesús porque su hija había muerto, ella estaba completamente muerta por lo que ellos podían apreciar.
La respuesta:
Jesús quería subrayar que, para él, la muerte no es más que el cuerpo físico durmiendo.
P: En Mt 9:22,28,29, ¿puede explicarme la diferencia entre la fe que sana y la fe que salva? Por ejemplo, en Mt 9:22 Jesús dice: “Confía, hija, tu fe te ha salvado”; en Mt 9:29, “Jesús tocó los ojos de ellos, diciendo: ‘Conforme a vuestra fe os sea hecho’”; y en Mt 15:28, “Entonces Jesús le dijo: ‘Oh mujer, grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres’”, y su hija fue sanada al instante. ¿Es la fe algo natural? La fe que se manifestó en las sanidades hechas por Jesús, ¿la generaban las personas que eran sanadas, o Dios, por medio del Espíritu Santo, les concedía la fe necesaria para la sanidad, de modo que Dios fuera glorificado? En Ef 2:8 leo: “Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”. Yo entiendo esto en el sentido de que la fe es don de Dios.
R: Ha hecho usted una pregunta profunda. La respuesta breve es que solo hay una fe: la fe en Dios. Pero esa fe puede expresarse en la sanidad física y en una vida santa, y esa fe también puede quedar enredada o ser arrebatada.
Para una respuesta más amplia, veamos primero la fe en general
y después los distintos aspectos de la fe. Aunque la fe incluye el asentimiento
intelectual, Santiago 2:19 muestra que es mucho más que eso: es confiar. Hay un
relato famoso según el cual, en el siglo XIX, un célebre funámbulo llamado
Charles Blondin cruzaba las cataratas del Niágara por una cuerda floja
empujando una carretilla. Alguien le dijo que tenía fe en que podía hacerlo. Él
respondió que, si de veras la tenían, se subieran a la carretilla. La fe no es
meramente decir “creo”, sino estar dispuesto a subirse a la carretilla.
¿Confiamos en Dios hasta el punto de estar dispuestos a quedar en ridículo si
Dios no cumpliera? La fe es algo digno de encomio, y Hebreos 11 da muchos
ejemplos no ya de creer intelectualmente, sino de vivir por fe.
La fe tiene que tener el objeto correcto; creer sinceramente en un ídolo no
le va a llevar a ninguna parte, o al menos a ninguna parte buena. Si una
persona cree y practica muchas cosas buenas, pero no cree que Jesús murió por
nuestros pecados y resucitó de entre los muertos, su fe es vana según 1
Corintios 15:1-8. No fueron sanados por tener fe en la sanidad, ni fe en sí
mismos, ni fe en algún santo, ni siquiera fe en la fe: fueron sanados por tener
fe en Jesús. Es interesante que justo antes de este pasaje, en Mateo 9:1-8,
Jesús sanó a un paralítico, y no se menciona su fe ni, en realidad, nada en
absoluto sobre él. Podemos deducir fácilmente que sus amigos tenían fe
suficiente como para tomarse la molestia de llevarlo hasta Jesús; y aunque él
pudo tener fe, no se menciona. Así pues, aunque no podemos tener fe salvadora
por nadie más que por nosotros mismos, nuestra fe puede ser un instrumento
eficaz que Dios use en la vida de otros. Por otro lado, Jesús optó por no hacer
muchos milagros en Nazaret a causa de la falta de fe de ellos, en Mateo
13:57-58.
Por desgracia, nuestra fe puede ser parcial e incompleta en cuanto a
duración, sinceridad y alcance.
Fe solo por un tiempo: Judas Iscariote creyó en Jesús lo bastante como para dejar su vida anterior y seguirlo, al menos por un tiempo. Y sin embargo, aun antes de entregar a Jesús, Judas robaba de la bolsa del dinero, en Juan 12:6. Judas incluso salía con los otros once discípulos a predicar por los campos, en Mateo 10:4-16 pero, aunque la fe de muchos pudo aumentar al ver los grandes milagros, él no llegó a tener (o quizá sea mejor decir que no quiso tener) la fe de que Dios cuidaría de sus necesidades económicas y de que no le hacía falta robar a Jesús y a los discípulos. Así pues, en cuanto a tener fe por un tiempo, aunque creo que los verdaderamente salvos nunca pueden ser “deselegidos”, creo también en las advertencias de la Biblia de que algunos que han sido iluminados y han gustado (no dice que hayan tragado) el don celestial pueden caer en la destrucción eterna (Hebreos 6:4-6).
Insinceridad y fe: Algunas personas, como la semilla sembrada en terreno poco profundo, tienen fe por un tiempo, pero después quedan enredadas. Pueden ser honestas y decir que ya no tienen fe, o deshonestas y afirmar que tienen fe siendo hipócritas. Una persona puede tener una fe sincera mezclada con insinceridad y ser honesta al respecto. Cuando Jesús preguntó al padre de un muchacho endemoniado si creía, él respondió: “Creo, ayuda mi incredulidad”, en Marcos 9:24. Otros no tienen ninguna fe sincera, sino solo fe insincera, como Simón el mago en Hechos 8:18-22.
Alcance de la fe: Algunas personas
pueden creerle a Dios en las cosas grandes, cuando no hay otra opción, pero no
creerle en las pequeñas. Algunos, como Gedeón, pueden tener una fe enorme en
que Dios los salvará en la batalla con unos pocos soldados, y después no creer
que el camino de Dios es el mejor camino, en vez de sacar dinero teniendo un
ídolo, como vergonzosamente hizo Gedeón en Jueces 8:24-27. Sansón fue parecido.
No creo que haya dos clases de fe, la fe que salva y la fe que sana; solo
hay una fe (Efesios 4:5). Pero esta creencia de una persona, que responde a la
palabra de Dios como una semilla en Mateo 13:12-23, puede crecer (mucho o solo
un poco) y multiplicarse en otros, pero también puede marchitarse y morir, y la
persona caer (Mateo 13:20-21). Como advertencia para nosotros, veamos cuatro
ejemplos de fe que murió:
Jesús enseñó en Mateo 7:21-23 que habrá personas que prediquen el evangelio (cabe suponer que el evangelio verdadero) e incluso hagan milagros en el nombre de Jesús, lo cual, estoy seguro de que usted coincidirá, requeriría una gran fe. Y sin embargo, al final estas personas irán al infierno porque eran hacedoras de maldad. Es significativo que Jesús no dijera “me olvidé de ti”, “te perdí” ni “perdiste tu salvación”. Al contrario, Jesús dijo a estos hacedores de maldad con gran fe: “Nunca os conocí.”
¿Puede una persona destinada al infierno recibir ayuda por medio de la fe? Sí, al menos por poco tiempo. 2 Pedro 2:20-22 dice: “Ciertamente, si habiéndose ellos apartado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, y otra vez envolviéndose en ellas, son vencidos, sus postrimerías les son hechas peores que los principios. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, tornarse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: ‘El perro se volvió a su vómito’, y ‘la puerca lavada a revolcarse en el cieno’.” (RV 1909) Esa persona nunca fue salva; siempre fue un perro o una puerca. Y sin embargo, esa persona “conoció” en algún sentido a nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Su conocimiento bastó incluso para levantarla de una vida pecaminosa a una vida piadosa, pero solo por un tiempo.
A muchas personas Jesús las ayuda igual que ayudó a los nueve leprosos de Lucas 17:11-19. Jesús sanó a diez leprosos y, sin embargo, solo uno, un samaritano, volvió y le dio las gracias. “Y respondiendo Jesús, dijo: ‘¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?’ Y le dijo: ‘Levántate, vete; tu fe te ha salvado’.” (RV 1909) Los otros nueve fueron ayudados realmente en lo físico, y nada dice que se les quitara su sanidad física. Pero la sanidad física fue todo lo que obtuvieron; solo el samaritano vino a Cristo y alabó a Dios. Si yo tuviera un problema físico y tuviera que elegir entre una fe que sanara y una fe que salvara, querría la fe que salva y sana espiritualmente más que la fe que solo sana físicamente. Dios da una fe que puede hacer ambas cosas, pero procure poner el énfasis en el Dador, no meramente en el don.
Nuestra fe debe ser resistente, como enseña Santiago 1:12, capaz de perseverar incluso en condiciones duras; y sin embargo la fe de algunos dura solo un tiempo y después muere. Creo que toda la diferencia está en si la fe es cultivada por el Labrador (Juan 15:1b) y en si su fe está unida o no a la Vid (Juan 15:1-8). Tener fe, incluso una gran fe, no durará, a menos que Dios la cultive constantemente. Así que, aunque la fe es importante, es más importante acercarse a Dios. “Y ahora permanecen la fe, la esperanza, y la caridad, estas tres: empero la mayor de ellas es la caridad.” (1 Corintios 13:13, RV 1909)
Pero ¿cuál es el papel de la fe que salva?
La salvación es un don de Dios; no viene de nosotros y no somos salvos por nuestra fe. Más bien, somos salvos por la gracia de Dios, por medio de nuestra fe, no por obras, como dice Efesios 2:8-9. Este par de versículos, breve pero complejo, dice tres cosas:
Es por gracia. No podemos “merecer” nuestra salvación, pues de lo contrario no sería gracia.
Es por medio de la fe. La fe tiene un papel distinto del de la gracia. La fe es nuestra respuesta a la iniciativa de Dios.
No es por obras. Las obras no tienen el mismo papel que la gracia; no hacen nada para merecer nuestra salvación.
Las obras tienen un papel distinto del de la fe; no somos salvos por medio de obras, sino por medio de la fe.
Así pues, uno podría preguntarse si las obras tienen algo que ver con la salvación. Pablo anticipa esta pregunta y la responde en Efesios 2:10. Las obras sí tienen un papel en la salvación, pero no el papel que enseñan algunas personas y muchos católicos. Las obras son un resultado de nuestra salvación, no un requisito previo. No somos salvos por servir, sino salvos para servir. Si las dos cosas no van de la mano en la vida de un creyente, uno podría poner en duda que esa persona fuera realmente creyente, como hace Santiago 2:14-25, pero tienen papeles distintos.
Pero, así como es un error decir que las obras tienen el mismo papel que la fe en nuestra salvación, como dicen algunos católicos, también es un error decir que la fe tiene el mismo papel que las obras en nuestra salvación, como enseñan algunos calvinistas. Hebreos 4:2 dice: “Porque también a nosotros se nos ha evangelizado como a ellos; mas no les aprovechó el oír la palabra, por no ser mezclada con fe en los que la oyeron.” (RV 1909)
En cuanto a si esta fe perseverante es un don de Dios o responsabilidad nuestra, es ambas cosas. Dios nos da la fe como don, y podemos y debemos pedir fe. Y sin embargo tenemos la responsabilidad de creer y la responsabilidad de correr con perseverancia (Hebreos 12:1). Tenemos la responsabilidad de probarnos y examinarnos tanto a nosotros mismos como a nuestros maestros (2 Corintios 13:5-6). Y aun así podemos confiar en que Dios sella a todos los que son salvos con su Espíritu Santo, “que es las arras de nuestra herencia, para la redención de la posesión adquirida…” (Efesios 1:14, RV 1909). Véase www.BibleQuery.org, en el menú de la izquierda, bajo Doctrina y después bajo Predestinación, para más información.
P: En Mr 5:35 y Lc 8:49, ¿se le dio a Jairo información nueva de que su hija había muerto?
R: Aunque podría ser de cualquiera de las dos maneras, es más probable que la primera sea la correcta.
a) Podría ser que Jairo supiera que su hija estaba a punto de morir cuando salió a ver a Jesús y que, al volver, le dijeran que su hija acababa de fallecer.
b) Más probablemente, Jairo pudo saber ya que su hija estaba muerta, o poco menos, cuando salió a ver a Jesús y, al volver, le dijeran en el fondo: “no molestes más a Jesús, ya sabías que tu hija estaba muerta”.
En cualquier caso, sin embargo, el mensaje que recibió Jairo fue: “no molestes a Jesús, porque ni siquiera él puede hacer nada en esto”. Espero que nunca tengamos esa actitud, así como Jairo optó por tener fe y rechazar esa actitud.
P: En Mt 10:2-5, Mr 3:16-18, Lc 6:13-16, Jn 1:45-47; 21:2 y Hch 1:13, ¿son distintas las listas de los doce discípulos, como sugiere Asimov’s Guide to the Bible p.998?
R: No. Aunque el orden es algo distinto, las listas son las mismas siempre que se tenga presente lo siguiente.
Simón Barjona es el mismo que Pedro. Barjona significa “bar” (hijo de) Jona. Simón es un nombre hebreo, y Pedro es un nombre griego.
Mateo el publicano = Leví el hijo de Alfeo, el publicano, en Marcos 2:13-17. Leví es un nombre hebreo. Mateo es también un nombre hebreo, forma abreviada de Matías. Quizá, como publicano, quería un nombre supuesto.
Jacobo, hijo de Alfeo, es el mismo que Jacobo el menor en Marcos 15:40. Strong’s Concordance dice que “James” es una forma grecizada del nombre hebreo Jacob.
Bartolomé (en todas las listas) es el mismo que Natanael en Juan 1:45-47; 21:2. El nombre arameo Bartolomé quizá no fuera su nombre de pila, sino su apellido, puesto que significa “bar” (hijo de) Talmai/Tolmai/Talmar. Natanael es también arameo, y significa “don de Dios”.
Tadeo es el mismo que Judas el hijo de Jacobo en Lucas 6:16 y Hechos 1:13, de forma parecida a como Pedro y Simón son la misma persona. Quizá después de la crucifixión Tadeo no quería que lo llamaran Judas, por la posible confusión con Judas Iscariote. Judas es un nombre hebreo. Algunos manuscritos griegos dicen Tadeo, algunos dicen “Lebeo” y algunos dicen “Lebeo, llamado también Tadeo”. “Lebeo” es la forma griega de “Leví”.
Judas Iscariote falta en Hechos 1:13 por razones evidentes.
De los demás —Andrés, Jacobo hijo de Zebedeo, Juan, Felipe, Tomás y Simón el Zelote— solo se nos dice un nombre.
Cabría concebiblemente creer que el Natanael de Juan 1:43-45; 21:2 no era la misma persona que Bartolomé. Esta postura no supondría un error en la Biblia, sino solo que Natanael era un discípulo, pero no uno de los doce discípulos.
P: En Mt 10:9-10, ¿cómo es que los discípulos no debían procurarse bordones, y en Lc 9:3 no llevar bordón, si en Mr 6:8-9 solo debían llevar un bordón?
R: Los cristianos dan tres respuestas distintas, pero la tercera es la más probable.
Varios viajes: Pudieron hacer varios viajes. Sin embargo, la única razón para proponer varios viajes es conciliar el llevar bordón con el no llevarlo.
Palabras griegas distintas: “procurarse” en Mateo es distinto de “tener” en Marcos. Podían llevar el bordón que ya tenían, pero no llevar uno de repuesto, ni ninguna otra cosa. La palabra griega para “llevar/procurarse” en Mateo 10:9 puede significar procurarse, en el sentido de no comprar ni reunir estas cosas. La palabra griega de Marcos 6:8 significa poseer. La dificultad de esta postura es que la palabra griega de Lucas 9:3 es sencillamente una conjugación distinta de la misma palabra griega de Marcos 6:8.
Error de copista: Quizá las copias que tenemos de Marcos pusieron “solo” en lugar de “no”. Aunque todas las copias que tenemos dicen “no”, en griego la diferencia entre “solo” y “no” es añadir la palabra griega de dos letras ei. Hard Sayings of the Bible p.422-424 menciona un error de copista de otra clase, según el cual Mateo solía conocer muy bien a Marcos, pero aquí siguió a Lucas. Así pues, dicho de otro modo, “solo/salvo un bordón” en Marcos probablemente debería ser “ni bordón”, como en Mateo y Lucas.
P: En Mt 10:9-10, ¿no debían procurarse los discípulos calzado o sandalias, o debían llevar sandalias, como dice Mr 6:8-9?
R: La palabra griega de Mateo puede significar “calzado”, mientras que la palabra griega de Marcos no puede significar calzado. La traducción literal de Green vierte la palabra de Marcos 6:9 como “sandalias atadas por debajo”. Lucas 9:3 no menciona nada sobre calzado ni sandalias.
Así pues, en conclusión, probablemente podían llevar sandalias, pero no calzado, que sería mejor para los viajes largos. Esto concuerda con que tampoco llevaran bordones.
P: En Mt 10:22; 24:13 y Mr 13:13, ¿qué es exactamente perseverar hasta el “fin” del que habló Jesús?
R: Este es el fin de la gran tribulación.
P: En Mr 1:15, “El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca”, se usa el verbo griego eggizo en pasado, lo cual indica que el reino de Dios se acercó pero aún no prevaleció. Pero en Mt 11:4-5 Jesús revela que el Reino está presente en el tiempo y ligado a su persona, porque Mateo no usó la expresión “reino de Dios” ni el verbo eggizo. ¿A qué se debe esta variación entre los dos evangelios en cuanto al concepto del Reino?
R: Tres puntos que considerar en la respuesta.
1) En Marcos 1:15, al comienzo de su ministerio, antes de que Jesús anunciara quién era, dijo que el tiempo se había cumplido (en pasado), porque el Reino de Dios está [ahora] cerca. Es el tiempo lo que se cumple, no el Reino de Dios lo que se cumple.
2) Mateo 11:4-5 no habla en absoluto del Reino de Dios, y mucho menos de si está en pasado o en presente. En cambio, Jesús habló de las buenas nuevas anunciadas a los pobres.
3) Para nosotros, el Reino de Dios está cerca, porque está dentro de nosotros. Sin embargo, la plena consumación del Reino de Dios no llega hasta el futuro.
P: En Mt 11:14 y Jn 1:21, ¿cómo es Juan el Elías que había de venir?
R: Cuatro puntos que considerar en la respuesta.
1. Elías mismo apareció en la transfiguración, y probablemente aparecerá literalmente antes de la segunda venida de Jesús, pero Juan el Bautista es una persona distinta de Elías.
2. Juan cumplió el papel de Elías de Malaquías 4:5 para la primera venida de Cristo, pero Elías mismo aparecerá para la segunda venida de Cristo.
3. Como observa Arndt en Bible Difficulties and Seeming Contradictions p.127, Jesús no dijo que Juan fuera el antiguo Elías que había vuelto. Más bien, Jesús dijo que Juan era el Elías que había de venir.
4. Justino Mártir (c.138-165 d.C.), en su Diálogo con Trifón el judío capítulo 49, señala que decir que una persona “tiene el espíritu de otra” se usó en otros lugares de la Biblia: cuando Dios tomó el espíritu que estaba sobre Moisés y lo puso sobre Josué, y cuando Eliseo recibió una doble porción del espíritu de Elías. Nadie entendería estos dos ejemplos como reencarnación ni como que fueran la misma persona, porque en ambos casos el mayor y el menor vivían al mismo tiempo.
P: En Mt 11:14 y Jn 1:21, ¿apoya esto la reencarnación de Elías?
R: No. El error de la reencarnación enseña que una persona muere, deja para siempre su cuerpo antiguo y vuelve en un cuerpo nuevo. Elías nunca murió y él (no Juan el Bautista) se apareció a Jesús durante la transfiguración. Elías volverá en su propio cuerpo en los últimos tiempos. Tertuliano (198-220 d.C.) responde bien a esta pregunta en Tratado sobre el alma cap.35 p.217-218. Añade que el “espíritu y poder” fueron concedidos como dones externos por la gracia de Dios.
P: En los Evangelios, ¿cómo es una armonía del período intermedio del ministerio de Jesús?
R: El período intermedio, de 24 sucesos, incluye las dos multiplicaciones de los panes y abarca desde que mataron a Juan el Bautista y Jesús salió de Galilea hasta el momento en Cesarea de Filipo. Los números remiten a sucesos que han de seguir a los números precedentes. Las letras a, b, c remiten a sucesos que podrían ocurrir en cualquier orden. Las palabras en negrita indican marcas de tiempo, orden y lugar. Los versículos subrayados señalan pasajes que probablemente no van en orden cronológico.
Ministerio intermedio: Mt 14:13-16:28; Mr 6:30-9:1; Lc 9:11-27; Jn 6:1-7:9
M1. Al salir de Galilea, Jesús y los discípulos se retiran a Betsaida. Lc 9:10
M2a. Las multitudes encuentran a Jesús. Lc 9:11
M2b. En la orilla opuesta a Capernaum, Jesús predica a las multitudes y sana. Mt 14:13-14; Jn 6:1-4
M3. Sobre la hierba (no en Genesaret), primera multiplicación de Jesús: 5.000 hombres, más mujeres y niños, con 5 panes y 2 peces. Eran judíos que llevaban un día con Jesús. Sobraron 12 cestas. Mt 14:15-21; Mr 6:30-44; Lc 9:12-17; Jn 6:1-14
M4. Camino de Genesaret, durante la cuarta vigilia de la noche, Jesús y Pedro andan sobre el agua. Mt 14:22-36; Mr 6:45-52
M5a. En Genesaret, Jesús sana a unos hombres. Mt 14:34-36; Mr 6:53-56
M5b. Jesús se retira a un monte. Jn 6:15
M6a1. Camino de Capernaum, después de remar 4.8 o 5.6 kilómetros (3 o 3½ millas), los discípulos ven a Jesús andando sobre el agua. Jn 6:16-24a
M6a2. En seguida llega la barca. Jn 6:24b
M6a3. En el lago, junto a Capernaum, Jesús es el pan de vida. Jn 6:25-71
M6a4. Hasta la fiesta de los Tabernáculos, Jesús se queda en Galilea. Jn 7:1-9
M6b. Los fariseos critican a los discípulos de Jesús; lo limpio y lo inmundo. Mt 15:1-20; Mr 7:1-23
M7. En Tiro y Sidón, Jesús sana a la hija de una mujer. Mt 15:21-28; Mr 7:24-30
M8. En Decápolis, Jesús sana al sordomudo. Mr 7:31-37
M9. En Galilea, Jesús sana y enseña a las multitudes. Mt 15:29-31; Mr 8:1
M10. En tierra, junto al mar de Galilea, segunda multiplicación de Jesús para otra gran multitud: 4.000 hombres, más mujeres y niños, con siete panes y unos pocos pececillos. Eran gentiles que llevaban tres días con Jesús. Sobraron 7 cestas. Mt 15:32-38; Mr 8:2-9
M11. Jesús va en la barca a Magadán/Dalmanuta. Mt 15:39; Mr 8:10
M12a. Los fariseos exigen por segunda vez una señal del cielo. Mt 16:1-4; Mr 8:11-13
M12b. Jesús habla de la levadura y de las dos multiplicaciones. Mt 16:5-12; Mr 8:14-21
M12c. En Betsaida, Jesús sana a un ciego. Mr 8:22-26
M12d. Cerca de Cesarea de Filipo (donde había una gran roca), Pedro confiesa que Jesús es el Cristo. Mt 16:13-20; Mr 8:27-30; Lc 9:18-20
M13. Jesús predice su muerte. Mt 16:21-22; Mr 8:31; Lc 9:21-22
M14. Jesús dice a Pedro: “Quítate de delante de mí, Satanás”. Mt 16:23; Mr 8:32-33
M15. El costo de seguir a Jesús. Mt 16:24-28; Mr 8:34-9:1; Lc 9:23-27
P: En los Evangelios, ¿cuáles fueron los supuestos fundamentales que se hicieron para una armonía del período intermedio del ministerio de Jesús?
R: Estos son los supuestos que usé para elaborar esta secuencia de sucesos.
a) Los evangelios van en orden cronológico para el período intermedio del ministerio de Jesús. Aunque podrían tener algunas cosas fuera de orden, no hay razón para sospecharlo.
b) Algunos pasajes de Lucas, que situé en el ministerio posterior de Jesús, encajarían también en esta sección.
P: En Mt 12:30, Bart Ehrman pregunta: “Algunos dichos de Jesús se presentan de maneras parecidas pero, con todo, divergentes. Uno de mis ejemplos favoritos de este fenómeno es el par de dichos que se relatan en Mateo 12:30 y Marcos 9:40. En Mateo, Jesús declara: ‘El que no es conmigo, contra mí es’. En Marcos dice: ‘El que no es contra nosotros, por nosotros es’. ¿Dijo ambas cosas? ¿Podía querer decir ambas cosas? ¿Cómo pueden ser ambas verdaderas a la vez? ¿O es posible que uno de los evangelistas invirtiera las cosas?” Jesus, Interrupted p.41
R: Francamente, no alcanzo en absoluto a entender cómo Ehrman puede ver aquí una contradicción. En Mateo 12:22-37 (que corresponde a Marcos 3:20-29), esto ocurre cuando le traen a Jesús un endemoniado. Mucho después, en una ocasión totalmente distinta, en Marcos 9:38-41 le cuentan a Jesús que otra persona estaba echando fuera demonios. Así que, por supuesto, Jesús podía decir cosas distintas en días distintos. Quizá Ehrman pensó de algún modo que era contradictorio que, si alguien estaba contra Jesús, pudiera estar también contra sus seguidores, o al revés. Pero Jesús predijo que sus seguidores serían perseguidos y muertos porque los perseguidores no conocen al Padre ni a Jesús, en Juan 16:3. Jesús declaró en Juan 15:18-21: “Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me aborreció antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; mas porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: ‘No es el siervo mayor que su señor.’ Si a mí me han perseguido, también a vosotros perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Mas todo esto os harán por causa de mi nombre.” Jesús se identificó estrechamente con sus seguidores en Mateo 25:34-46, en la parábola de las ovejas y los cabritos. En Juan 15:1-8 Jesús dice que estamos en él como los pámpanos están unidos a la vid.
P: En Mr 9:40, ¿cómo se comparan “el que no es contra nosotros, por nosotros es” y “no se lo prohibáis” de Lc 9:50 con Lc 11:23, “el que no es conmigo, contra mí es”?
R: Hay dos respuestas distintas.
Error de copista: Hard Sayings of the Bible p.466-467 dice que prácticamente todos los manuscritos griegos anteriores al siglo VIII leen en Lucas 11:23 “contra vosotros… por vosotros” en lugar de “contra nosotros… por nosotros”. When Critics Ask p.390 también lo señala, y dice que la KJV se equivoca aquí porque se basaba solo en los manuscritos tardíos. En cualquier caso, sin embargo, no hay razón para que estas afirmaciones tengan que ser iguales, puesto que se pronunciaron en momentos distintos.
Distintos tipos de personas: La persona de Marcos 9:40 y Lucas 9:50 era alguien que no solo intentaba echar fuera demonios, sino que los echaba con éxito en el nombre de Jesús. En cambio, en otro momento, en Lucas 11:23, Jesús está reprendiendo a personas que decían que Jesús echaba fuera demonios por Beelzebú.
En cualquier caso, el hombre que echaba fuera demonios en el nombre de Jesús estaba con Jesús, porque creía en Jesús, aunque estuviera en otro lugar. Hoy puede resultar fácil pensar que alguien es distinto porque está en otro lugar, en otra iglesia cristiana o en otra cultura y hace las cosas de otra manera. Sin embargo, si son verdaderos hermanos y hermanas en el Señor, entonces están con Jesús. Además, no olvidemos que las personas de nuestra propia cultura, quizá de nuestra propia iglesia, que niegan lo esencial del cristianismo están contra Jesús, por más simpatías culturales que podamos tener por ellas.
P: En Mt 14:15-21, Mr 6:30-44, Lc 9:12-17 y Jn 6:1-14, ¿alimentó Jesús a 5.000, o a 4.000, como dicen Mt 15:32-38 y Mr 8:2-9? ¿Es un relato alegórico, y por eso lo repitió? ¿O el episodio ocurrió realmente dos veces, y con detalles distintos?
R: No son el mismo relato, y ambos son literalmente verdaderos.
Los 5.000 hombres, más mujeres y niños (Mateo 14:21; Marcos 6:34-44; Lucas 9:12-17), eran judíos (Juan 6:14-15) que llevaban un día con Jesús (Juan 6:35) y se sentaron sobre la hierba en el lado occidental (judío) del mar de Galilea. Se usaron cinco panes y dos peces (Mateo 14:17; Marcos 8:19). Las sobras llenaron 12 cestas (Mateo 14:20). La multiplicación para los 5.000 es el único milagro que aparece en los cuatro evangelios.
Los 4.000 hombres, más mujeres y niños (Mateo 15:38), eran probablemente gentiles, llevaban tres días con Jesús (Marcos 8:2) y se sentaron en tierra seca en el lado oriental (no judío) del mar de Galilea. Se usaron 7 panes y unos pocos pececillos (Marcos 8:5,7). Las sobras llenaron 7 cestas (Marcos 8:8).
Ambas se mencionan en Mateo 16:7-11, así como en Marcos 6:52. Jesús está dispuesto a cuidar de los judíos y puede hacerlo, y Jesús está dispuesto a cuidar de los gentiles y puede hacerlo.
Ya nos fijemos en que Jesús alimentó a 5.000 judíos en Juan 6:14-35, o en que Jesús alimentó a 4.000 probables gentiles, o en ambas cosas, como enseñan Mateo 15:38; 16:7-11 y Marcos 6:52; 8:2-8, tenemos que decidir si optamos o no por confiar en que el Jesús de los Evangelios nos alimentará eternamente también a nosotros.
P: En Mt 14:15-21, Mr 6:30-44, Lc 9:12-17 y Jn 6:1-14, ¿había solamente hombres presentes en el milagro de la alimentación de los 5.000 con peces y panes, según Mr 6:44 y Juan 6:10?
R: No, no había solamente hombres. La palabra griega andres (andros en singular) es la misma en Mr 6:44, Lucas 9:14 y Mateo 14:21, y significa básicamente “varón”. Pero Mateo 14:19-21 dice que había unos 5.000 hombres, sin contar las mujeres y los niños.
Así pues, en esta multitud mixta hay dos posibilidades:
a) Había un número aproximadamente igual de hombres y mujeres, y se sentaron por familias.
b) Había muchos más hombres que mujeres y niños presentes. Así que quizá la mayoría de las mujeres se quedó en casa.
P: Los cuatro evangelios cuentan el relato de la alimentación de la gente por Jesús con los mismos detalles: (5 panes, 2 peces, 5.000 comensales, 12 cestas sobrantes). (Mt 14:15-); (Mr 6:38-); (Lc 9:12-); (Jn 6:3-). La pregunta es: ¿hasta qué punto es importante este episodio, para que los 4 evangelios lo contaran con los mismos detalles? ¿Cuáles son las verdades teológicas que contiene y cuál es su significado?
R: Este episodio ocurrió realmente, aunque también hay aquí un simbolismo espiritual deliberado. Así como Jesús pudo hacer un milagro y alimentar físicamente a 5.000 hombres judíos, más mujeres y niños, usted puede confiar en que Jesús también lo alimentará espiritualmente.
P: En Lc 9:52-53, ¿rechazaron los samaritanos a Cristo y no lo recibieron, o salió una gran multitud de samaritanos al encuentro de Cristo en Jn 4:39-40?
R: Ambas cosas son ciertas, de tres maneras distintas.
a) Estos dos episodios ocurrieron en momentos distintos del ministerio de Jesús. La aceptación fue al principio del ministerio de Jesús, y el rechazo fue al final de su ministerio, cuando ya sabían que Jesús iba camino de Jerusalén.
b) Ocurrieron en lugares distintos; cuando un grupo de personas, digamos un grupo de africanos, acepta algo, no se sigue que todos los africanos de todas partes tengan que aceptar lo mismo de la misma manera.
c) Sin embargo, incluso entre los judíos, algunos siguieron a Jesús por un tiempo y luego se volvieron atrás. Juan 6:66 dice que algunos de los discípulos de Jesús volvieron atrás y ya no lo seguían. Entre estos pudo haber tanto samaritanos como judíos.
Véase When Critics Ask p.390 para una respuesta complementaria.
P: En Lc 9:52-53, ¿qué tenían los samaritanos contra los judíos?
R: Ellos y los judíos tenían diferencias históricas, teológicas, religiosas, militares y políticas.
Históricamente, los samaritanos eran la zona de la capital del reino del norte. Después de la época de Salomón abandonaron la adoración verdadera de Dios y adoraron dos becerros de oro. Durante el exilio eran una mezcla de gente que quedó en la tierra y de colonos no israelitas que trajeron los asirios.
Nehemías no les permitió tener parte alguna en la construcción de la ciudad de Jerusalén, y ellos se opusieron a su reconstrucción. El libro apócrifo del Eclesiástico 50:25-26 señala a los samaritanos, los idumeos [edomitas] y los filisteos como las tres naciones detestadas por Israel.
Teológicamente, los samaritanos en tiempos de Jesús creían que solo los cinco primeros libros del Antiguo Testamento eran Escritura, y que la casa de Dios había de edificarse en el monte Gerizim (en Samaria), no en Jerusalén.
Religiosamente, la adoración de Dios en el templo de Jerusalén debía ser realizada por sacerdotes descendientes de Aarón, ayudados por descendientes de Leví. Los samaritanos tenían sus propios sacerdotes y servidores del templo.
Militarmente, cuando los seléucidas intentaron obligar a los judíos a sacrificar a los dioses griegos, los samaritanos ayudaron a los seléucidas a perseguir a quienes querían seguir a Dios y no adorar ídolos. Cuando el macabeo Juan Hircano I llegó al poder, quemó el templo samaritano del monte Gerizim y destruyó la ciudad de Samaria en el 127 a.C.
Políticamente, Herodes el Grande reunió fondos para reconstruir el templo samaritano del monte Gerizim. Sin embargo, cuando los samaritanos supieron que Herodes iba a reconstruir también el templo de Jerusalén, rechazaron los fondos.
P: En Mt 16:4 y Mr 8:12, ¿no se daría ninguna señal a la gente, o no se daría ninguna señal salvo la señal de Jonás, según Lc 11:29-30?
R: Tres puntos que considerar en la respuesta.
1. Aunque Jonás experimentó un milagro, la gente de Nínive no lo vio. Jonás no dio a los ninivitas ninguna señal milagrosa que los llamara al arrepentimiento; solo tenían a Jonás y su mensaje. La única “señal” que tuvieron no fue un milagro que pudieran observar, sino un hombre. Jonás, predicando a los ninivitas, fue todo lo que tuvieron que ver. Podría decirse que el mensaje de Jonás quedó acreditado por el milagro de haber sido tragado por un gran pez y seguir vivo. Sin embargo, los ninivitas solo pudieron oír hablar del milagro; no lo vieron por sí mismos.
2. Esto contrasta con el Éxodo, donde todos los israelitas pudieron ver la nube milagrosa de día y la columna de fuego de noche.
3. Jesús vino “al estilo de Jonás”, no al del Éxodo. Jesús no vino con gloria celestial y, aunque hizo milagros que acreditaron su mensaje, la mayoría de la gente no vio los milagros: solo oyó hablar de ellos.
Resumen: La aparición repentina de Jesús en escena fue semejante a la llegada de Jonás a Nínive. A veces la gente quiere aceptar algo solo si la prueba viene en la forma que prefiere ver. Tanto los oyentes de Jonás como los de Jesús necesitaban escuchar un mensaje y no cerrar los ojos y dejar de ver cosas que no esperaban.
P: En Mt 16:4, Mr 8:12 y Lc 11:29-30, ¿por qué no se daría ninguna señal a la gente, si Jesús hizo muchos milagros?
R: Aunque todos oyeron hablar de los milagros que Jesús hizo, la mayoría de la gente no vio ninguno de ellos. El público más numeroso de los milagros —la alimentación de los 5.000 sobre la hierba y la de los 4.000 en tierra seca— seguía siendo una pequeña minoría de la gente que vivía entonces en Palestina.
Tanto entonces como después, los milagros sirven para fortalecer la fe, pero los milagros por sí solos rara vez logran convertir a una persona de la incredulidad a la fe, sobre todo si esa persona no quiere creer. Recordemos que algunos de los fariseos vieron realmente cómo la mano seca de aquel hombre quedaba restaurada ante sus propios ojos y, aun así, seguían sin querer seguir a Jesús.
P: En Mt 16:16, Mr 8:29 y Lc 9:20, ¿cuáles fueron las palabras exactas de Jesús? Mateo 16:16 dice: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.” Marcos 8:29 dice: “Tú eres el Cristo.” Lucas 9:20 dice: “El Cristo de Dios.” ¿Cuál fue la forma verdadera de su confesión? ¿Y a qué se debe esta variación en la respuesta de Pedro?
R: Esto nos muestra que los evangelistas parafraseaban y no incluían todos los detalles. Por supuesto, “el Cristo de Dios” es sencillamente más detalle dentro de “Tú eres el Cristo”. Mateo es el que más detalle da. Además, no sabemos si esto se dijo en griego o en arameo. Papías dice que Mateo escribió originalmente en “la lengua de los hebreos” (arameo), mientras que los otros tres evangelistas escribieron en griego. Así pues, aunque conocemos el sentido de lo que Pedro declaró, no conocemos las palabras exactas.
P: En Lc 18:7, ¿deben ser incesantes (continuas) nuestras oraciones, o estaba Jesús en contra de quienes pensaban que sus oraciones serían oídas por sus muchas palabras, en Mt 6:7?
R: Ambas cosas son ciertas. Dios mira la fuerza de nuestra oración, no la extensión de nuestra oración. Hemos de orar sin cesar (1 Tesalonicenses 5:17), pero no pensemos que lo que importa son las palabras incesantes, sino nuestro corazón. De manera parecida, en tiempos de Nehemías debían edificar el muro para su defensa, pero no debían confiar en el muro para su defensa, sino confiar en Dios.
P: En los Evangelios, ¿cómo es una armonía del ministerio posterior de Jesús?
R: Es importante distinguir entre lo que se dice que va en orden y lo que puede ir en orden. Para estos 67 sucesos, los números remiten a sucesos que han de seguir a los números precedentes. Las letras a, b, c remiten a sucesos que podrían ocurrir en cualquier orden. Las palabras en negrita indican marcas de tiempo, orden y lugar. Si alguien creyera que todos los evangelios van en orden cronológico en esta parte del ministerio de Jesús, no vería ningún problema.
Ministerio posterior: Mt 17:1-20:34; Mr 9:2-10:52; Lc 9:28-19:28; Jn 7:10-11:57
L1. Unos ocho días (o seis días) después, Jesús llevó a Pedro, Jacobo y Juan al monte de la Transfiguración (probablemente el monte Tabor). Mt 17:1-8; Mr 9:2-8; Lc 9:28-35
L2. No lo digáis hasta la resurrección. Mt 17:9; Mr 9:9-10; Lc 9:36
L3. Jesús habla sobre Elías. Mt 17:10-13; Mr 9:11-13
L4. Al día siguiente, Jesús sana a un muchacho epiléptico que los discípulos no pudieron sanar. Mt 17:14-21; Mr 9:14-29; Lc 9:37-45
L5. En Galilea, Jesús predice de nuevo su muerte. Mt 17:22-23; Mr 9:30-32
L6a. En Capernaum (en la orilla norte del lago de Galilea), Jesús paga el impuesto del templo con monedas en la boca de un pez. Mt 17:24-27
L6b. En aquel tiempo, los discípulos discuten sobre quién es el mayor (pudo ocurrir varias veces). Mt 18:1-9; Mr 9:33-37; Lc 9:46-48
L6c. Juan y los discípulos dicen a otro que deje de echar fuera demonios en el nombre de Jesús. Mr 9:38-41; Lc 9:49-50
L6d1. Camino de Jerusalén, los samaritanos no reciben a Jesús. Lc 9:51-56
L6d2. Mientras iban por el camino, el compromiso de un discípulo: las zorras, los muertos, la familia. Lc 9:57-62
L6d3. Jesús envía a los setenta y dos. Lc 10:1-24
L7a1. En Jerusalén, en la fiesta de los Tabernáculos (día 5 del mes séptimo), llega Jesús. Jn 7:10-52
L7a2. En Jerusalén, la mujer sorprendida en adulterio. Jn 8:1-11
L7a3. El testimonio de Jesús es válido. Jn 8:12-59
L7b. Jesús sana a un ciego, que acude a los fariseos. Jn 9:1-41
L7c1. Jesús enseña sobre el pastor. Jn 10:1-21
L7c2. En la fiesta de la Dedicación [invierno], en el área del templo de Jerusalén, Jesús dice: “Yo y el Padre una cosa somos”. Jn 10:22-39
L7c3. Jesús va al lugar donde Juan el Bautista había estado bautizando. Jn 10:40-42
L7d1. La pregunta del intérprete de la ley sobre quién es mi prójimo. Lc 10:25-28
L7d2. La parábola del buen samaritano. Lc 10:29-37
L7d3. [Probablemente en Betania de Judea], la devota María y la diligente Marta. Lc 10:38-42
L7e. En Betania de Judea, Jesús resucita a Lázaro de entre los muertos. Jn 11:1-44
L7f. Un día, Jesús enseñó a sus discípulos a orar, usando el padrenuestro (probablemente por segunda vez). Lc 11:1-13
L7g1. Jesús echa fuera un demonio mudo; lo acusan de estar aliado con Beelzebú. Lc 11:14-26
L7g2. Una mujer bendice a la madre de Jesús; Jesús discrepa de ella. Lc 11:27-28
L7h. Al aumentar las multitudes, Jesús dice que solo tienen la señal de Jonás. Lc 11:29-32
L7i1. La lámpara del cuerpo. Lc 11:33-36
L7i2. En casa del fariseo, pronuncia seis ayes. Lc 11:37-53
L7i3a1. Entretanto, enseñanza sobre lo que se descubrirá a la luz. Lc 12:1-7
L7i3a2. Confesar a Jesús delante de los hombres y la blasfemia contra el Espíritu Santo. Lc 12:8-12
L7i3b. La parábola del rico insensato. Lc 12:13-21
L7i3c. Parábola sobre velar esperando el regreso del señor. Lc 12:35-48
L7i3d. Profecía de división entre las familias. Lc 12:49-53
L7i3e. Interpretar los tiempos. Lc 12:54-59
L7i3f. Jesús menciona a unos galileos muertos cuando cayó la torre de Siloé. Lc 13:1-9
L7j. Un sábado, Jesús sana a una mujer encorvada. Lc 13:10-17
L6k. Parábolas del grano de mostaza y la levadura. Lc 13:18-21
L6l1. Mientras recorría las ciudades y aldeas, las parábolas de la puerta estrecha y el dolor por Jerusalén. Lc 13:22-30
L6l2. En aquel tiempo, el dolor de Jesús por Jerusalén. Lc 13:31-35
L6m. Un sábado, en casa de un fariseo principal, Jesús sana a un hombre hidrópico y cuenta la parábola de la gran cena. Lc 14:1-24
L6n. Cuando grandes multitudes iban con Jesús, él habló del costo de ser discípulo, por segunda vez: los padres, las parábolas de la torre, del rey y de la sal. Lc 14:25-35
L6o. Enseñanza sobre los niños pequeños. Mt 18:10-11
L6p. Parábola de la oveja perdida. Mt 18:12-14; Lc 15:1-7
L6q1. Parábola de la moneda perdida. Lc 15:8-10
L6q2. Jesús continuó con la parábola del hijo perdido. Lc 15:11-32
L6r. Parábola del mayordomo astuto. Lc 16:1-15
L6s. Enseñanza sobre el perdón y el siervo despiadado. Mt 18:15-35
L6t. Enseñanza sobre Juan y la Ley. Lc 16:16-17
L6u. Viajó de Galilea a Transjordania. Mt 19:1-2; Mr 10:1
L6v. Enseñanza sobre el divorcio. Mt 19:3-12; Mr 10:2-12; Lc 16:18
L6w. Parábola del hombre rico y Lázaro. Lc 16:19-31
L6x. A sus discípulos, Jesús enseña sobre el pecado, la parábola del árbol plantado en el mar y la parábola del deber del siervo. Lc 17:1-10
L6y. Entre Galilea y Samaria, camino de Jerusalén, Jesús sanó a 10 leprosos (…¿dónde están los otros 9?). Lc 17:11-19
L6z. Los fariseos preguntan cómo viene el reino de Dios. Lc 17:20-37
L7a. Parábola de la viuda insistente. Lc 18:1-8
L7b. Parábola del fariseo y el publicano. Lc 18:9-14
L7c. La gente traía niños a Jesús para que los bendijera; los discípulos los reprenden. Mt 19:13-15; Mr 10:13-16; Lc 18:15-17
L7d. El joven rico hace una pregunta: … el ojo de una aguja. Mt 19:16-30; Mr 10:17-31; Lc 18:18-30
L8. Parábola de los obreros de la viña. Mt 20:1-16
L9. Camino de Jerusalén, Jesús predice su muerte y resurrección. Mt 20:17-19; Mr 10:32-34; Lc 18:31-34
L10a. La madre de Jacobo y Juan viene con ellos a pedirle algo a Jesús. Mt 20:20-28; Mr 10:35-45
L10b. Al salir de Jericó (probablemente la Jericó antigua), Jesús sana a dos ciegos que claman: “¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!” (RV 1909) Mt 20:29-34
L10c. Al entrar en Jericó (probablemente la Jericó nueva), Jesús sana a un ciego, Bartimeo, que clama: “¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!” (RV 1909) Mr 10:46-52; Lc 18:35-43
L11a. En Jericó, Jesús se encuentra con Zaqueo. Lc 19:1-10
L11b. Cerca de Jerusalén (las dos Jericós estaban a 24-27 kilómetros (15-17 millas) al noreste de Jerusalén), Jesús cuenta la parábola de los diez siervos y las diez minas. Lc 19:11-28
L12. Caifás y el Sanedrín traman matar a Jesús. Jn 11:45-53
L13. Por eso, Jesús se retira a la aldea de Efraín. Jn 11:54
P: En los Evangelios, ¿cuáles fueron los supuestos fundamentales que se hicieron para una armonía del ministerio posterior de Jesús?
R: Todo tiene supuestos y, si otra persona usara los mismos supuestos, produciría una lista muy parecida. Estos son los supuestos de la secuencia anterior.
a) Todos los evangelios van en orden cronológico para el ministerio posterior de Jesús. Aunque podrían estar fuera de orden, no hay razón para sospechar que lo estén.
b) Algunos de los pasajes de Juan, situados aquí, pudieron pertenecer al ministerio intermedio de Jesús.
c) Los sucesos siguientes ocurrieron una sola vez: la Transfiguración, la parábola de la oveja perdida y el joven rico.
d) La resurrección de Lázaro, el hermano de María y Marta, ocurrió aproximadamente al mismo tiempo en que Jesús estuvo en su casa.
P: ¿Prueban Mt 19:16-17, Mr 10:18 y Lc 18:19 que Jesús no es Dios? (Los musulmanes lo han mencionado)
R: No, pero está bien que reconozcamos aquí que Jesús relaciona el que aquel hombre lo llamara bueno con la afirmación de que Jesús es Dios. O bien:
a) Jesús era Dios, y estaba preguntando a aquel hombre por qué lo llamaba bueno si no era porque reconocía que Jesús era Dios; o bien
b) Jesús estaba negando ser Dios, como quedaría demostrado por el hecho de que Jesús no era completamente bueno.
No puede ser de las dos maneras. ¿Está usted de acuerdo?
Entonces, ¿cómo es? ¿Era Jesús completamente bueno (y Dios) o no?
Así pues, ¿está usted de acuerdo en que Jesús no fue tocado por el pecado?
En la Biblia, 2 Corintios 5:21, Hebreos 4:15 y 1 Pedro 1:18-19 dicen que Jesús no tuvo pecado.
Jesús incluso preguntó en Juan 8:46a: “¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?”
Jesús tuvo cuidado de no usar a la ligera la palabra “bueno”, y sin embargo se llamó expresamente a sí mismo el buen pastor en Juan 10:11.
Para los musulmanes, el Corán dice que Jesús era puro en la Sura 3:45. Los hadices musulmanes dicen que Jesús no fue tocado por el pecado en Sahih Muslim vol.4 n.º5837 (p.1261), Bujari vol.4 libro 55 cap.38 n.º641 p.426, y Bujari vol.4 libro 54 cap.10 n.º506 p.324.
P: En Mt 19:16-30, Mr 10:17-31 y Lc 18:18-30, ¿qué es exactamente lo que Jesús dice que es imposible para el hombre, pero que todas las cosas (incluida esta) son posibles para Dios?
R: Entrar en el reino de los cielos (la salvación) es a la vez difícil e imposible sin Dios. Veamos primero el caso concreto de aquel joven rico y pasemos luego a los casos generales, para ver dos aplicaciones.
El joven rico parecía bastante bueno al principio, con su comprensión de la Ley de Dios. Y sin embargo no alcanzaba la justicia que necesitaba para ir al cielo, porque mostró que, si tenía que elegir entre sus riquezas y seguir a Jesús, no podía renunciar a sus riquezas.
La primera aplicación es que a menudo a los ricos les resulta más difícil que a los demás ser lo bastante justos para llegar al cielo, porque les cuesta muchísimo confiar en Dios si eso significa que tienen que renunciar a sus riquezas. Abraham era muy rico y fue al cielo, de modo que no son las riquezas en sí mismas el problema. Es el amor al dinero lo que es raíz de toda clase de males.
Sin embargo, generalizando aún más, los que no son ricos también tienen problemas. Uno puede confiar en sus propias capacidades, o desear sus hábitos pecaminosos, sus amores menores e incluso sus odios, de tal manera que, si Jesús lo llamara a dejar esas cosas y seguirlo, no las dejaría.
De hecho, una segunda aplicación es que el 100% de todas las personas que han vivido, salvo Jesús, no alcanzan la justicia que necesitan para ir al cielo. Aunque Dios perdonara todos nuestros pecados pasados y dijera: “solo con que no peques de este momento en adelante irás al cielo”, ni aun así lo lograríamos. Nuestros corazones no son perfectos; tenemos una naturaleza pecaminosa y necesitamos ser limpiados.
Así pues, por causa de nuestros corazones, es imposible que las personas vayan al cielo; y si ese fuera el final de la historia, el cielo estaría vacío de personas. Sin embargo, lo que es imposible para las personas es posible para Dios. Aunque nuestros corazones no son perfectos, hemos pecado en el pasado y seguiremos pecando en el futuro, Dios, para quien todo es posible, abrió un camino para que el hombre pecador vaya al cielo. Ese camino es Jesucristo. Es algo así como el hombre que vino a Jesús para que sanara a su hijo, y Jesús le preguntó si creía. El hombre respondió: “Creo, ayuda mi incredulidad”. Debemos ser sinceros y honestos con Dios, pero parte de ser honestos con Dios es confesarle cuándo somos insinceros e hipócritas.
El joven rico podría haber dicho: “Jesús, lo siento, pero ahora mismo no puedo renunciar a mis riquezas; estoy esclavizado a ellas. Ten compasión de mí, líbrame de mi esclavitud al pecado y toma el mando de mi vida, tal como es, para seguirte”. Pero, en lugar de eso, el hombre rico se volvió atrás. Corrie ten Boom fue una cristiana que sobrevivió al campo de concentración nazi de Bergen-Belsen. Una vez, después de la guerra, cuando ella hablaba sobre el amor de Dios, un hombre se acercó al terminar para estrecharle la mano. Ella lo reconoció como uno de los guardias crueles del campo de concentración. Después de la guerra él había encontrado a Cristo, pero Corrie, a pesar de las palabras que acababa de decirle a todo el mundo, no era capaz de estrecharle la mano. Oró en silencio: “Jesús, yo no puedo perdonarlo. Dame tu perdón”. Y entonces, increíblemente, su mano se extendió y pudo estrecharle la mano. (El refugio secreto p.238)
En nuestra sociedad opulenta, a veces los cristianos podemos olvidar fácilmente el importante concepto de la gran dependencia que tenemos de Dios. Si usted piensa que puede lograr todo lo que necesita hacer sin Dios, entonces las metas a las que apunta son demasiado bajas. Algo que juega a favor de los pobres, entendiendo por tales a quienes no saben cómo comerán dentro de dos días, es que saben que la verdadera autosuficiencia no es para ellos más que una ilusión. En realidad, sin embargo, la autosuficiencia es una ilusión para todos.
P: En Mt 20:20, ¿hizo la madre de Jacobo y Juan esta petición a Jesús, o la hicieron Jacobo y Juan, como dice Marcos 10:35?
R: La madre y los hijos vinieron todos a Jesús. En Mateo 20:22 Jesús pregunta acto seguido si vosotros (es decir, hablando a Jacobo y Juan) podéis beber la copa que Jesús va a beber. Ellos (los hijos) dijeron que podían.
P: En Jn 14:2, ¿por qué fue Jesús a prepararles un lugar, si el cielo estaba preparado para ellos desde la fundación del mundo, según Mt 25:34?
R: Dios está a la vez en el tiempo y más allá del tiempo. Antes incluso de que el tiempo comenzara, Dios sabía quiénes irían al cielo, lo cual presupone que Dios sabía que les prepararía un lugar. La muerte de Jesús era necesaria para abrir el cielo a todos los que habían de ir allí.
Como analogía sencilla, cuando una pareja adopta a un niño, tiene que preparar la casa para él. La casa ya está construida, pero la pareja quizá compre una cuna o una cama, comida y tal vez adornos para celebrarlo.
Además, 1 Corintios 3:11-15 muestra que distintas personas reciben distintas recompensas en el cielo.
P: En Mt 20:29-34, ¿sanó Jesús a dos ciegos al salir de Jericó, o a un solo ciego al salir de Jericó, como dice Mr 10:46-52?
R: Hay dos posibilidades.
Dos sucesos: Jesús pudo sanar al ciego Bartimeo y sanar también a otros dos ciegos, antes o después de Bartimeo. Una vez que Jesús sanó al menos a un ciego, sería en verdad curioso que los habitantes de la población lo supieran y ni un solo ciego más se acercara a Jesús para ser sanado. Es probable que Jesús sanara en Jericó a aún más personas de las que registraron los evangelistas. When Critics Ask p.353 dice que, si Jesús sanó a un ciego al entrar en Jericó, y alguien lo vio y se lo contó a otros, se puede estar seguro de que habría otros ciegos esperando a Jesús para cuando saliera de Jericó.
Un solo suceso: Marcos 10:46-52 solo nombra a uno de los ciegos (Bartimeo). Quizá Marcos no sabía que había dos ciegos. Por supuesto, si había dos ciegos, uno de los cuales se llamaba Bartimeo, entonces decir que había un ciego es correcto, aunque poco preciso.
Véase también la pregunta siguiente para más información sobre las dos poblaciones llamadas Jericó.
P: En Mt 20:29-34 y Mr 10:34-52, ¿sanó Jesús a los ciegos al salir de Jericó, o al entrar en ella, como dice Lc 18:35?
R: Probablemente fue un solo suceso, ocurrido mientras Jesús viajaba entre las dos poblaciones llamadas Jericó.
La Jericó antigua (Tell es-Sultan) está al noroeste de la Jericó moderna (er-Riha). Fue destruida por Josué, pero reconstruida en 1 Reyes 16:34. En tiempos de Jesús vivían allí principalmente judíos.
La Jericó del Nuevo Testamento (en Tulul Abu el-‘Alayiq) era sobre todo una población gentil construida alrededor del palacio de invierno de Herodes el Grande, que murió allí hacia el 4 a.C. El sitio está a unos 1.2 a 1.6 kilómetros (3/4 a 1 milla) al sur o al suroeste de la Jericó antigua. El palacio de invierno tenía dos estanques, unas grandes termas romanas y seis micvés privados, que eran lugares de baño ritual judío. En el New International Dictionary of the Bible p.511-512 hay un mapa que muestra el palacio y los estanques de la nueva Jericó.
P: En los Evangelios, ¿cómo es una armonía de la Semana de la Pasión, la última semana antes de la Resurrección?
R: Es importante distinguir entre lo que se dice que va en orden y lo que puede ir en orden. Para estos 104 sucesos, los números remiten a sucesos que han de seguir a los números precedentes. Las letras a, b, c remiten a sucesos que podrían ocurrir en cualquier orden. Las palabras en negrita indican marcas de tiempo, orden y lugar. Si alguien creyera que todos los evangelios van en orden cronológico en esta sección, no vería ningún problema.
Semana de la Pasión: Mt 21:1-27:66; Mr 11:14-15:47; Lc 19:29-23:56; Jn 12:11-19:42
P1. En Betania, seis días antes de la Pascua, el día anterior a la entrada triunfal, Jesús asiste a un banquete en su honor en casa de Simón el leproso, donde María servía. Lázaro está también allí a la mesa. Jesús es ungido, por segunda vez, por María con medio litro de nardo, que valía el salario de un año, sacado de un vaso de alabastro. (Nótese que esta es la población donde vivía Lázaro, no la casa.) Judas Iscariote y los discípulos se quejan. Jn 12:1-12a; Mt 26:6-13; Mr 14:3-9
P2. Jesús en Betfagé, junto al monte de los Olivos. Mt 21:1; Mr 11:1-6; Lc 19:29-34
P3. Jesús les dice que traigan un pollino y la madre. Mt 21:2-6; Mr 11:2-6; Lc 19:29-34
P4. Los discípulos vuelven con el asna y el pollino. Mt 21:7a; Mr 11:7-10; Lc 19:35; Jn 12:14-15
P5. El Domingo de Ramos, la Entrada Triunfal. Mt 21:7b-11; Mr 11:7-11a; Lc 19:35-44; Jn 12:12b-19
P6a. Jesús predice su muerte, y el Padre habla desde el cielo. Jn 12:20-50
P6b. Jesús pasa la noche en Betania. Mr 11:11b
P6c. [Domingo o lunes o ambos] Jesús echa a los cambistas del templo por segunda vez. Mt 21:12-13; Lc 19:45-48
P6d1. En el templo, Jesús sana a ciegos y cojos. Mt 21:14-16
P6d2. Jesús pasa la noche en Betania. Mt 21:17
P7. Muy de mañana al día siguiente [lunes o martes], al volver a Jerusalén, Jesús maldice una higuera. Mr 11:12-14. Nótese que este es el segundo viaje de Jesús al templo.
P8. Muy de mañana [martes o miércoles], Jesús maldice una higuera por segunda vez. Mt 21:18-19a
P9a. En seguida la higuera se seca. Mt 21:19b-22
P9b. La higuera se seca. Mr 11:20-25
P10. Jesús entra en el templo, trata sobre la autoridad (Mt 21:23-32) y echa fuera a los cambistas por tercera vez. Mr 11:15-18 (Nota: sería extraño que Jesús los echara un día y se lo permitiera al día siguiente.)
P11. Al atardecer, salen de la ciudad. Mr 11:19
P12. En el templo, un día [martes o miércoles], se cuestiona la autoridad de Jesús. Mr 11:27-33; Lc 20:1-8
P13. Parábola de los labradores. Mt 21:33-46; Mr 12:1-12; Lc 20:9-19
P14. Jesús cuenta la parábola del banquete de bodas. Mt 22:1-14
P15a. Los fariseos y los herodianos preguntan sobre pagar tributo a César. Mt 22:15-22; Mr 12:13-17; Lc 20:20-26
P15b. Los saduceos interrogan a Jesús sobre la resurrección. Mt 22:23-33; Mr 12:23-27; Lc 20:27-39
P16. Después de los saduceos, un fariseo pregunta cuál es el mandamiento más grande. Mt 22:34-40; Mr 12:28-33
P17a. Nadie hizo más preguntas a Jesús. Mt 22:46; Mr 12:34; Lc 20:40
P17b. Estando juntos los fariseos, Jesús hace una pregunta sobre el Salmo 110:1. Mt 22:41-45; Mr 12:35-37; Lc 20:41-44
P18a. Jesús reprende a los escribas y fariseos. Mt 23; Mr 12:38-40; Lc 20:45-47
P18b. Jesús observa la ofrenda de la viuda. Mr 12:41-44; Lc 21:1-4
P19. Al salir del templo, Jesús profetiza su ruina. Mt 24:1-2; Mr 13:1-2; Lc 21:5-6
P20. En el monte de los Olivos, Jesús enseña sobre los últimos tiempos. Mt 24:3-44; Mr 13:3-37; Lc 21:7-36
P21. Cada día en el templo, Jesús enseña y pasa la noche en el monte de los Olivos. Lc 21:37-38
P22. Tres parábolas sobre el regreso del Señor. Mt 24:45-25:30
P23a. La enseñanza del juicio de las ovejas y los cabritos ante el trono de Jesús. Mt 25:31-46
P23b. Dos días antes de la Pascua, los principales sacerdotes y los ancianos traman prender a Jesús. Mt 26:1-5; Mr 14:1-2; Lc 22:1-2
P24. Judas habla en secreto con los sacerdotes para entregar a Jesús. Mt 26:14-16; Mr 14:10-11; Lc 22:2-6
P25. El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, preparan la Última Cena. Mt 26:17-19; Mr 14:12-16; Lc 22:7-13
P26. Jesús lava los pies de sus discípulos. Jn 13:1-18
P27. En un gran aposento alto (Mr 14:15), comen la Cena del Señor. Mt 26:20-29; Mr 14:17-25; Lc 22:14-23; 1 Co 11:23-26
P28. Jesús dice que Judas lo entregará. Jn 13:18-28a
P29. El mandamiento nuevo de Jesús de amarnos unos a otros. Jn 13:31-35
P30. En medio de la última cena, Judas se va. Jn 13:28b-30
P31. Durante la Última Cena o poco después, otra discusión sobre quién es el mayor. Lc 22:24-30
P32a1. Después de que Judas se fue, camino del monte de los Olivos, Jesús predice que Pedro lo negará tres veces. Mt 26:30-35; Mr 14:26-31; Lc 22:31-38; Jn 13:36-38
P32a2. En el huerto de Getsemaní, en el monte de los Olivos. Mt 26:36-46; Mr 14:32-43a; Lc 22:39-46
P32b. Desde la Última Cena hasta el monte de los Olivos, Jesús habla. Jn 14:1-16:33
P33. La oración de Jesús antes de su arresto. Jn 17:1-26
P34. Cuando Jesús termina de orar, cruzan el valle de Cedrón y entran en un olivar. Jn 18:1
P35. Arresto de Jesús. Mt 26:47-56; Mr 14:43b-52; Lc 22:47-53; Jn 18:2-11
P36. Van a la casa de Anás, suegro de Caifás, el sumo sacerdote. Lc 22:54; Jn 18:12-13.
P37. Jesús fue enviado a casa de Caifás. Juan 18:24. Mt 26:56-57 y Mr 14:51-53 se saltan lo anterior y solo mencionan esto.
P38a1. En el patio del sumo sacerdote, o cerca de él, Jesús es juzgado por el Sanedrín. Mt 26:57-68; Mr 14:53-65; Lc 22:66-71; Jn 18:12-14; Jn 18:19-23
P38b1. Como “este discípulo” [Juan] era conocido del sumo sacerdote, entró en el patio. Después volvió a salir, habló con la muchacha/criada/portera que estaba de guardia y metió a Pedro por la puerta. Jn 18:15-16
P38b2. 1.ª acusación: En el patio, una muchacha/criada/sirvienta del sumo sacerdote que estaba en la puerta se acercó a él (Mt), pasó por allí (Mr) y miró a Pedro a la luz del fuego, y le dijo a Pedro que él había estado con Jesús. Pedro se estaba calentando en el patio. Mt 26:69; Mr 14:66-67; Lc 22:54-56; Jn 18:17a
P38b3. 1.ª negación: Pedro negó a Jesús, diciendo “Mujer, no le conozco” (Lc), “No sé lo que dices” (Mt) o “No conozco, ni sé lo que dices” (Mr), delante de todos ellos (Mt). Mt 26:70; Mr 14:68; Lc 22:57; Juan 18:17
P38b4. 2.ª ronda de acusaciones: Entonces Pedro salió a la entrada (Mt), y otra muchacha [allu] dijo a los que estaban allí: “También este estaba con Jesús Nazareno” (Mt). A Pedro lo acusaron: “Y tú de ellos eras” (Lc). La criada (Mr), viendo otra vez a Pedro, dijo a los que estaban allí: “Este es de ellos” (Mr). A Pedro le preguntaron: “¿No eres tú de sus discípulos?” (Jn) Mt 26:71; Mr 14:69; Lc 22:58a; Jn 18:25a
P38b5. 2.ª negación: Pedro, con juramento, dijo: “No soy” (Jn), “Hombre [anthrope], no soy” (Lc), “No conozco al hombre” (Mt), y negó a Jesús por segunda vez. Mt 26:72; Mr 14:70a; Lc 22:58b; Jn 18:25b
P38b6a. 3.ª ronda de acusaciones: Como una hora después (Lc), los que estaban allí [¿un pequeño grupo?] dijeron que Pedro era uno de ellos y mencionaron su acento galileo. Mt 26:73; Mr 14:70b; Lc 22:59
P38b6b. Uno de los siervos del sumo sacerdote, pariente del hombre a quien Pedro había cortado la oreja, le reprochó a Pedro que lo había visto en el olivar. Jn 18:26
P38b7. 3.ª negación: Pedro maldijo y dijo: “Hombre, no sé qué dices” (Lc), “No conozco al hombre” (Mt) o “No conozco a este hombre que decís” (Mr, Jn), y negó a Jesús por tercera vez. En seguida, estando aún en la casa, cantó el gallo. Jesús miró a Pedro (Mt 26:74-75; Mr 14:71-72; Lc 22:60-62; Jn 18:27).
P38c. Judas se ahorca. (La cuerda se rompió antes o después de que muriera.) El cuerpo cae y se abre. Los principales sacerdotes compran el campo donde yace el cuerpo de Judas. El campo se llamó Acéldama. Mt 27:1-10; Hch 1:18-19
P38a2. Los soldados se burlan de Jesús, lo golpean y le vendan los ojos. Lc 22:63-65
P39. Al amanecer, el concilio judío preguntó a Jesús (o le preguntó de nuevo): “¿Eres tú el Cristo? Dínoslo”. Y tomaron una decisión. Mt 27:1; Mr 15:1; Lc 22:66-71
P40a. Para entonces era de madrugada, y Jesús, acompañado de los sacerdotes, salió de la casa de Caifás y fue al juicio ante el gobernador romano Poncio Pilato. Mt 27:2; Mr 15:1; Lc 23:1; Jn 18:28-38.
P40b. La noche anterior al juicio ante Pilato, su mujer tuvo un sueño sobre no tener nada que ver con la condena de Jesús. Mt 27:19
P41. El juicio de Jesús ante Pilato. Mt 27:11-14; Mr 15:1-15; Lc 23:1-6; Jn 18:28-37
P42. Pilato envía a Jesús a Herodes. Lc 23:7-11a
P43a. Herodes devuelve a Jesús a Pilato. Lc 23:11b-12
P44. Jesús es devuelto a Pilato. Lucas 23:13-16
P45. Pilato dice que es inocente de su sangre, apela a la multitud y suelta a Barrabás. Mt 27:15-26; Lc 23:17-25; Jn 18:38-40
P46. Los soldados romanos azotan a Jesús, se burlan de él y le ponen un manto de púrpura y escarlata y una corona de espinas. Mt 27:27-31a; Mr 15:16-20a; Jn 19:1-3
P47. Pilato sale otra vez a los judíos. Jn 19:4-15
P48. Llevan a Jesús para ser crucificado. Mt 27:31b; Mr 15:20b; Lc 23:26a; Jn 19:16
P49. Jesús [al principio] llevó su propia cruz. Jn 19:17a
P50. Obligan a Simón de Cirene [después] a llevar la cruz de Jesús. Mt 27:32; Mr 15:21; Lc 23:26b
P51. Jesús dice: “Hijas de Jerusalén, no me lloréis a mí, mas llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos…”. Lc 23:28-31
P52a. En el Gólgota, a la hora tercera [9:00 a.m.], Jesús es crucificado. Mt 27:33; Mr 15:22,25; Lc 23:33; Jn 19:16b-22
P52b. Escribieron el letrero trilingüe sobre la cabeza de Jesús. Mt 27:37; Mr 15:26; Lc 23:38
P52c. Dos malhechores son crucificados junto a Jesús. Mt 27:38; Mr 15:27; Lc 23:32-33
P53a. Jesús dice: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. Lc 23:34a
P53b. Algunos ofrecen de beber a Jesús, pero él lo rechaza. Mt 27:34; Mr 15:23
P53c. Echan suertes sobre la ropa. Mt 27:35-36; Mr 15:24; Lc 23:34b; Jn 19:23-24
P54a. Jesús dijo: “Mujer, he ahí tu hijo; he ahí tu madre”. Jn 19:25-27
P54b. Otros dicen: “A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar…”. Mt 27:40-43; Mr 15:29-30; Lc 23:35a
P54c. Los sacerdotes también se burlan de Jesús. Mr 15:31-32; Lc 23:35b
P54d. Los soldados se burlan de Jesús en la cruz. Lc 23:36-37
P54e.1 El ladrón de la izquierda insulta a Jesús. Mt 27:44; Lc 23:39
P54.e.2 El ladrón de la derecha defiende a Jesús. Lc 23:40-43a
P54.e.3 Jesús dice: “…hoy estarás conmigo en el paraíso”. Lc 23:43b
P54.f. Jesús dice: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”. Mt 27:45-47; Mr 15:34-36
P54.g. Jesús dice: “Sed tengo”. Jn 19:28-29. Por segunda vez le ofrecen de beber con una esponja. Mt 27:48
P54.h. Algunos esperan a ver si viene Elías. Mt 27:49
P54.i. Tinieblas desde como la hora sexta hasta la hora novena. Mr 15:33; Lc 23:44-45a
P55a. Jesús dice: “Consumado es”. Jn 19:30
P55b. Justo antes de morir, Jesús dice: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Lc 23:46a
P56a. Jesús muere. Mt 27:50; Mr 15:37; Lc 23:46b
P56b. En aquel momento, el velo del templo se rasgó en dos. Mt 27:51a; Mr 15:38-39; Lc 23:45b (también Talo, 52 d.C.)
P56c. Hubo un terremoto, se abrieron los sepulcros y aparecieron personas muertas. Mt 27:51b-53.
P57a. Los soldados quiebran las piernas de los ladrones, pero no las de Jesús. Jn 19:31-37
P57b. El centurión dice que ciertamente este hombre era justo. Lc 23:47-49
P57c. El centurión dice: “¡Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios!” Mt 27:54; Mr 15:39
P57d. Muchas mujeres estaban mirando. Mt 27:55-56
P58. Al llegar la tarde, José de Arimatea pide a Pilato el cuerpo de Jesús. Mt 27:57-58; Jn 19:38
P59a. En el sepulcro de José de Arimatea, José y Nicodemo sepultaron el cuerpo de Cristo y se hizo rodar una piedra sobre el sepulcro. Mt 27:59-61; Mr 15:42-47; Lc 23:50-54; Jn 19:39-42
P59b. Antes del sábado, las mujeres consiguen especias aromáticas. Lc 23:55-56
P59c. Pilato accede a poner una guardia de soldados en el sepulcro. Mt 27:62-65
P60. Sellan el sepulcro y ponen una guardia. Mt 27:66
P: En los Evangelios, ¿cuáles fueron los supuestos fundamentales que se hicieron para la armonía de la Semana de la Pasión?
R: Si alguien usara estos supuestos, debería poder producir una armonía muy parecida de la Semana de la Pasión de Jesús.
a) Jesús salió de Jerusalén más de una noche.
b) Jesús echó fuera a los cambistas al menos dos veces.
c) Jesús maldijo la higuera el día antes de que se secara, y también al día siguiente.
d) Todo en los evangelios va en orden cronológico para la Semana de la Pasión, salvo Mateo 26:6-13; Marcos 14:3-9; Lucas 22:46; Lucas 22:54-62 y Lucas 23:38.
P: En Mt 21:1-3, Mr 11:4-7, Lc 19:30 y Jn 12:13-15, ¿montó Jesús un pollino o un asno?
R: No es la respuesta: Algunos se han preguntado si era un animal o dos, ya que la palabra griega kai puede significar “y” o “esto es/a saber”. La palabra hebrea de Zacarías 9:9 significa también “y” u “o”. Véase Arndt en Bible Difficulties and Seeming Contradictions p.180 para más sobre esto. Sin embargo, como muestra la parte siguiente, realmente había dos animales.
La respuesta: Había dos animales, porque en el relato de la entrada triunfal, Mateo 21:4-7 dice que la madre y el pollino estaban allí los dos. El pollino debía de ser bastante joven, porque nadie lo había montado antes. Al parecer no separaron a la madre del pollino, sino que trajeron también a la madre. Desde un punto de vista natural, así es como se hace para calmar a un animal joven. Si estaba con su madre, y la madre no se inquietaba por que montaran al pollino, entonces el pollino tampoco se inquietaría. ¿Qué mejor manera de guiar a un animal joven y nervioso que hacer que siga a su madre?
Fuera de la Biblia, Justino Mártir (que escribió hacia el 138-165 d.C.) menciona también que trajeron a la asna junto con el pollino, en su Diálogo con Trifón el judío cap.53 (ANF vol.1 p.222).
P: En Mt 21:12-13, Mr 11:11-17 y Lc 19:37-46, ¿echó Jesús a los cambistas un domingo o un lunes?
R: Mateo 21:12-13 y Lucas 19:37-46 no especifican si Jesús echó a los cambistas el mismo día de la entrada triunfal (domingo) o al día siguiente. Sin embargo, Marcos 11:11-17 muestra que fue al día siguiente.
P: En Mt 21:12-13, Mr 11:12-19 y Lucas 19:43-48, en la purificación del templo por Jesús, ¿cómo pudo Jesús volcar aquí las mesas de los cambistas, si ya lo había hecho al comienzo de su ministerio, en Jn 2:13-19?
R: Porque hubo dos purificaciones del templo. Jesús hizo esto dos veces porque su sentir sobre aquel comercio en el templo no cambió. Imagínese a Jesús al comienzo de su ministerio volcando mesas, haciendo un azote y echando fuera a los cambistas. Imagínese después a Jesús llegando a la misma situación al final de su ministerio y diciendo “no pasa nada”, o pasando en silencio por alto lo que antes había combatido activamente. No: hacia el final de su ministerio Jesús tuvo una reacción semejante ante una situación esencialmente igual a la del comienzo de su ministerio.
En realidad no había una sola cosa mal, sino tres, en los cambistas del templo.
1. No eran siervos de Dios y, sin embargo, hacían dinero dentro del templo de Dios.
2. Aunque la gente pudiera venir con una actitud de adoración, tenía que ponerse a pensar en regateos y en otras preocupaciones económicas sobre “pagar para adorar a Dios”.
3. Además, robaban a la gente cobrando precios muy altos. Por ejemplo, no dejaban que la gente usara moneda corriente para comprar aquellos animales. Tenían que cambiar su dinero por monedas especiales del templo con las que comprar los animales.
P: En Mt 21:12-19, ¿maldijo Jesús la higuera el día después de purificar el templo, o antes, como parece dar a entender Mr 11:12-14,20-24?
R: Jesús maldijo la higuera después de echar fuera a los cambistas, como dice Mateo. Marcos no da tanto detalle, pero incluso Marcos dice “al día siguiente” para mostrar que fue después.
P: En Mt 22:37 y Mr 12:29-30, ¿lleva el obedecer el mayor mandamiento a la unidad de las religiones del mundo, como afirman algunos de la Nueva Era?
R: No. En primer lugar, esto son dos mandamientos, no uno. En segundo lugar, el primer mandamiento, amar a Dios con todo el ser, es mayor que el segundo mandamiento, amar a los demás como a uno mismo. Al contrario de lo que creen los de la Nueva Era, NO todas las religiones llevan a Dios. En el Juicio Final Jesús dirá a los que afirmaron seguirlo pero no lo hicieron: “Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad”. Sin duda usted no quiere que Jesús le diga “apartaos de mí”.
P: En Mt 24-25 y Mr 13:5-30, ¿cuándo se cumplirán estas cosas?
R: Se cumplen a lo largo de un período de tiempo. En Mt 24:2, el templo fue destruido en el 70 d.C. Otras partes esperan la Segunda Venida de Jesús. Los sucesos de los últimos tiempos son “inminentes”, lo cual significa que no hay nada que diga que hayan de ocurrir en un futuro próximo, pero podrían llegar en cualquier momento.
P: En Mt 24:6 y Mr 13:7: Justino Mártir, en el Diálogo con Trifón el judío 35:3, escribe que hay un dicho atribuido a Jesús según el cual “habrá tumultos y conflictos”, que no aparece en los evangelios, pero que sí está escrito en el texto siriaco de la “Didaché” (6, 5) y en las Homilías clementinas (2, 17 y 16, 21), y también en el Evangelio de Tomás copto (16). Y estas fuentes están separadas y no guardan relación entre sí. ¿Cómo podemos explicar eso?
R: Jesús dijo que habrá guerras y rumores de guerras en Mateo 24:6 y Marcos 13:7; guerras y sediciones en Lucas 21:9. La Didaché es un escrito cristiano primitivo que o bien parafraseó esto, o bien recogía una frase que Jesús dijo y que no está en los cuatro evangelios (Juan 20:30-31; 21:25). Las Homilías clementinas son ebionitas, no cristianas. Sin embargo, los ebionitas leían los evangelios y probablemente leían también la Didaché, de modo que pudieron tomarlo de ahí. El Evangelio de Tomás gnóstico no se conocía antes de que Hipólito escribiera contra él entre el 222 y el 235/236 d.C., y contiene toda clase de afirmaciones inventadas.
Así pues, en resumen, no doy ningún peso a las “falsificaciones” de las Homilías clementinas ni del Evangelio de Tomás. Sin embargo, Juan nos dice también que Jesús hizo y dijo cosas que no están registradas en los cuatro evangelios. Quizá la Didaché y el Diálogo con Trifón el judío recojan una de esas cosas, o bien la Didaché simplemente estaba parafraseando lo que también estaba en los cuatro evangelios.
P: En Mt 24:19 y Mr 13:17, ¿por qué será tan difícil para las mujeres encintas y las que crían?
R: Podría haber dos razones. En primer lugar, una huida apresurada por un camino difícil resulta especialmente dura para las mujeres encintas y para las que llevan bebés. Durante el invierno en Palestina el tiempo es más frío, pero no extremadamente frío. Sin embargo, los ríos van desbordados y son difíciles de cruzar.
En segundo lugar, podría ser terrible para las madres a las que atraparan, por lo que les ocurriría a los niños pequeños o a los bebés no nacidos.
P: En Mt 24:24 y Mr 13:22, ¿cómo pueden ser engañados aun los escogidos?
R: Los escogidos no son [ya] creyentes. Más bien, los escogidos son todos aquellos que llegarán a ser creyentes. Por supuesto, si un bebé muere y va al cielo, también él o ella será creyente en el cielo.
Estos versículos dicen que los escogidos pueden ser engañados, pero no dicen que lo sean para siempre. Conocí personalmente a alguien que, según creo, era un cristiano genuino, que después se unió a la Iglesia mormona y que, poco después, dejó el mormonismo y volvió al cristianismo.
P: En Mt 24:28, ¿hablaba Jesús de un “cuerpo muerto”, o era solo un cuerpo, vivo o muerto, como dice el griego de Lc 17:37?
R: No hay ninguna prueba de que ninguno de los dos escritores citara exactamente todo lo que Jesús dijo; a menudo parafraseaban. Quizá Jesús no usó ninguna de las dos palabras griegas si, como es probable, dijo esto en arameo.
P: En Mt 24:29, ¿vendrá Jesús inmediatamente después de la Gran Tribulación, o habrá un “tiempo de los gentiles”, como indica Lc 21:24,27?
R: Ambas cosas. La Gran Tribulación pone fin al tiempo de los gentiles.
P: En Mt 24:30-31 y Mr 13:26-27, ¿se reúne a los escogidos antes de que Cristo vuelva en las nubes con gran gloria, o después?
R: Aunque en ambos pasajes se menciona primero el regreso de Cristo, ninguno de los dos pasajes especifica el orden.
P: En Mt 24:34 y Mr 13:30, ¿qué ocurriría antes de que pasara esta generación?
R: Primero lo que no es la respuesta, y después la respuesta.
No es la respuesta: Jesús dijo esto hacia el año 33 d.C. En el pensamiento hebreo se consideraba que una generación eran 40 años. La crucifixión, la resurrección y la ascensión de Cristo ocurrirían muy pronto, y la destrucción del templo ocurriría en el 70 d.C., que quedaba justo dentro de los 40 años. Los cristianos preteristas parciales sostienen esta postura. Sin embargo, una dificultad es que Jesús dijo “todas estas cosas”, lo cual implica también las profecías de su segunda venida.
La respuesta: Probablemente se trató de un error de copista, ya que las palabras griegas para “raza” y “generación” se diferencian en una sola consonante. Jesús estaba diciendo que la raza judía no pasaría hasta la Segunda Venida de Cristo.
P: En Mt 24:42 y Mr 13:35-37, ¿cuándo deben los cristianos empezar a velar esperando las señales del regreso de Cristo?
R: Jesús les mandó velar de inmediato. Así pues, la iglesia debería haber estado velando durante 2.000 años. Este concepto, llamado “el regreso inminente de Cristo” —que siempre debemos velar, porque no sabemos el día ni la hora—, Dios nos lo dio para que fuéramos diligentes con la palabra del Señor.
P: ¿Por qué Mt 26:6-13, Mr 14:1-11 y Jn 12:1-11 difieren de manera significativa de Lc 7:36-50 en cuanto a la unción de Jesús con aceite?
R: Lucas 7:36-50 registra un suceso distinto. En concreto, Lucas registra la unción de los pies de Jesús por una mujer pecadora en casa de un fariseo, justo después de que los discípulos de Juan el Bautista preguntaran cuándo revelaría Jesús que era el Mesías. Los otros tres pasajes registran la unción hecha por María Magdalena en casa de un leproso sanado, estando presente Lázaro, justo antes de la Pascua.
Uno de los primeros en responder a esta pregunta fue Agustín de Hipona (354-430 d.C.) en su Concordancia de los evangelistas libro 2 cap.79:154 (NPNF1 vol.6 p.173-164.).
P: ¿Quién era exactamente aquella mujer que derramó el ungüento sobre Jesús? Porque Mateo dice (Mt 26:7-): “vino a él una mujer, teniendo un vaso de alabastro de ungüento de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa”, mientras que Lucas (Lc 7:37) dice: “Y he aquí una mujer que había sido pecadora en la ciudad, como entendió que estaba a la mesa en casa de aquel fariseo, trajo un alabastro de ungüento”, y Juan dice: “(Y María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y limpió sus pies con sus cabellos)” (Jn 11:2), “Entonces María tomó una libra de ungüento de nardo líquido de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y limpió sus pies con sus cabellos” (Jn 12:3).
R: Todos estos relatos se refieren a una María; María, la hermana de Marta, es probablemente la misma que María Magdalena, aunque eso no es seguro.
P: ¿Por qué Mt 26:6-13 dice que fue ungida la cabeza de Jesús, mientras que Juan 12:1-11 dice que fueron los pies?
R: María Magdalena ungió primero lo uno y después lo otro.
P: En Mr 14:1, ¿ungió María a Jesús dos días antes de la Pascua, o seis días antes, según Jn 12:1?
R: Ambas cosas. Este único suceso ocurrió evidentemente el día 8 de Nisán, que es dos días antes del comienzo de la celebración de la Pascua, de cuatro días de duración, que terminaba con la cena pascual, como muestra Éxodo 12:1-11.
P: Al narrar el episodio de la Última Cena en Lucas, y también en 1 Corintios 11:24 de Pablo, Jesús dice: “haced esto en memoria de mí”. Pero esta misma frase no aparece en Marcos (Mr 14:22) ni en Mateo (Mt 26:26), sino que ellos dicen solamente: “Tomad, comed; esto es mi cuerpo”. ¿Por qué?
R: Los evangelistas no pusieron por escrito todos los detalles, ni tenían obligación de hacerlo.
P: ¿Por qué encontramos cuatro relatos distintos de la Cena del Señor en los evangelios? ¿Se debe al efecto de las meditaciones eclesiásticas y de la vida litúrgica?
R: No. La Última Cena fue una parte crucial de la vida de Jesús y de su ministerio a los discípulos. Sería más bien sorprendente que ninguno de los cuatro escritores la mencionara. No estoy seguro de qué tendrían que ver las meditaciones eclesiásticas con nada de esto. La vida litúrgica de la iglesia —es decir, las liturgias oficiales, las órdenes monásticas, etc.— llegó siglos después de los evangelios y de los manuscritos que de ellos conservamos.
¿Cuándo empezaron los monjes y los ermitaños?
Aunque Filón el judío dice que en su tiempo había ermitaños paganos en Egipto (antes del 50 d.C.), los primeros ermitaños cristianos fueron Pablo el Ermitaño y otros que huyeron al desierto durante la persecución de Decio, en el 250-251 d.C. Antonio fue un ermitaño famoso, del 270 al 356 d.C. Más tarde, la enseñanza de Atanasio, Hilario, Ambrosio de Milán, Juan Casiano y otros contribuyó a difundir los monasterios (para hombres) y las abadías (para mujeres).
¿Cuándo se copiaron los manuscritos de los evangelios más antiguos que se conservan?
El p52 es un fragmento de Juan 18:31-33 por una cara y de Juan 18:37s-38 por la otra. Se escribió antes del 138 d.C. aproximadamente.
El p66 (c.125-175 d.C.) contiene el 92% del evangelio de Juan
El p75 (175-225 d.C.) contiene 1.166 versículos de Lucas y Juan
El p45 (200-225 d.C.) contiene 833 versículos de los cuatro evangelios más Hechos.
Aparte de los manuscritos bíblicos, los propios escritos cristianos primitivos citaron el 87% de los versículos de los evangelios antes del 325 d.C.
¿Qué cristianos primitivos escribieron sobre la Cena del Señor antes del 250 d.C.?
Antes de la persecución de Decio, los siguientes cristianos primitivos escribieron sobre la Cena del Señor.
Ignacio de Antioquía (m. 107/116 d.C.): “Cuidad, pues, de tener una sola Eucaristía. Porque una sola es la carne de nuestro Señor Jesucristo, y uno solo el cáliz para [manifestar] la unidad de su sangre; un solo altar; como hay un solo obispo, junto con el presbiterio y los diáconos, mis consiervos; para que todo cuanto hagáis, lo hagáis conforme [a la voluntad de] Dios.” Carta de Ignacio a los filadelfios [griego] cap.4 p.81
La Didaché (=Doctrina de los doce apóstoles) (c.60-120 d.C.) vol.7 cap.9-10 p.379-380 trata de tomar la Cena del Señor. Sin embargo, la llama “Acción de gracias” en dos lugares, pero nunca la llama Eucaristía.
Justino Mártir (c.150 d.C.) explica cómo participan de la Cena del Señor en la Primera Apología de Justino Mártir cap.65 p.185.
Ireneo de Lyon (182-188 d.C.), fragmento 37 p.574, dice: “…para que él presente este sacrificio, tanto el pan, que es el cuerpo de Cristo, como el cáliz, que es la sangre de Cristo, a fin de que los que reciben estos antitipos [antitopon] alcancen la remisión de los pecados y la vida eterna.”
Clemente de Alejandría (193-202 d.C.) describe cómo Jesús celebró la Última Cena. Stromata libro 1 cap.10 p.310. (y otros lugares)
Tertuliano (198-220 d.C.): “A esta [la Iglesia] la sella con el agua (o bautismo), la reviste del Espíritu Santo, la alimenta con la Eucaristía, la alienta con el martirio, y contra una disciplina así (mantenida) no admite contradictor alguno.” Prescripción contra los herejes cap.36 p.261 (y otros lugares)
Hipólito de Porto (222-235/236 d.C.) menciona el alimento sacramental en Comentario al Génesis 49:12-15 p.168.
Orígenes (225-253/254 d.C.): el pan de la Eucaristía es símbolo de gratitud a Dios. Orígenes contra Celso libro 8 cap.58 p.661
P: En Mt 26:17, Mr 14:12, Lc 22:1 y Jn 13:1-2, ¿fue la Última Cena el viernes por la noche o el jueves por la noche?
R: Fue el jueves por la noche.
Había una celebración de una semana de duración de los panes sin levadura (Números 28:17; Deuteronomio 16:3)
La Pascua era el viernes por la noche, después de la puesta del sol. Era el día catorce del primer mes, según Éxodo 12:1,6-8; Levítico 23:5; Números 9:5; 28:16. Esto significa desde la puesta del sol del viernes por la noche hasta la puesta del sol del sábado por la noche.
Los judíos (y también los discípulos) se preparaban para la Pascua y mataban el cordero pascual el primer día de los panes sin levadura, que era un jueves (Mateo 26:17; Marcos 14:12; Lucas 22:7).
Como Jesús fue crucificado el viernes durante el día, esta es la razón por la que los judíos querían que su cuerpo fuera bajado antes de que empezara el sábado.
Juan 19:14 dice de la crucifixión: “Y era la víspera (paraskeue) de la Pascua”. La víspera de la Pascua va desde la puesta del sol del jueves por la noche hasta la puesta del sol del viernes por la noche, es decir, incluye la mayor parte del viernes. Como nota al margen, la palabra griega moderna para viernes es paraskeue. Tertuliano (198-220 d.C.), en de Corona cap.3 p.94, trató de cómo los primeros cristianos celebraban la Cena del Señor.
Véase When Critics Ask p. 343-344,375, Hard Sayings of the Bible p.448-449 y Encyclopedia of Bible Difficulties p.375-376 para más sobre por qué Jesús fue crucificado un viernes.
Sobre que la cena pascual se celebrara un día antes de lo normal, un jueves por la noche, véase Hard Sayings of the Bible p.448-449
P: Los cuatro evangelios coinciden en que la Última Cena fue el jueves por la tarde y en que la crucifixión de Jesús fue el viernes. Pero no coinciden en si la Última Cena fue una cena pascual. ¿Qué opina usted? ¿Fue una Pascua o una cena corriente y ordinaria?
R: Dada la naturaleza de la conversación, no fue una cena ordinaria. Fue la Pascua, celebrada un día antes. Primero algunos antecedentes, y después la razón.
Había una celebración de una semana de duración de los panes sin levadura (Números 28:17; Deuteronomio 16:3)
La Pascua era el viernes por la noche, después de la puesta del sol. Era el día catorce del primer mes, según Éxodo 12:1,6-8; Levítico 23:5; Números 9:5; 28:16. Esto significa desde la puesta del sol del viernes por la noche hasta la puesta del sol del sábado por la noche. Algunos, como los esenios, la celebraban sin embargo el jueves por la noche. Jesús deseaba verdaderamente celebrar la Pascua con sus discípulos antes de padecer (Lucas 22:15). No la celebraron a la hora habitual porque Jesús estaría ocupado en otra cosa.
P: En los Evangelios, ¿fue Jesús crucificado el jueves, el viernes o el sábado?
R: Las conjeturas de la gente han ido del miércoles al sábado. En resumen, el miércoles y el sábado no funcionarían. El viernes encaja con el resto de la cronología, pero el jueves encajaría también. Sin embargo, los cristianos primitivos dicen que fue el viernes, con la excepción de Orígenes, que dijo que fue ese día o el anterior.
Justino Mártir (151-155 d.C.): Jesús fue crucificado el día antes del sábado [viernes] y resucitó el día después del sábado [domingo]. Primera Apología de Justino Mártir cap.67 p.186
Victorino de Petavio (martirizado en 304 d.C.): “En el día sexto [es decir, viernes], …. En este día también, a causa de la pasión del Señor Jesucristo, hacemos o bien una estación a Dios, o bien un ayuno. En el día séptimo…” Sobre la creación del mundo p.341
Pedro de Alejandría (306, 285-311 d.C.) trata del día cuarto y de que Jesús padeció por nosotros en el día sexto [viernes]. Después dice: “Pero el día del Señor lo celebramos como día de gozo, porque en él resucitó, día en el cual hemos recibido por costumbre no doblar siquiera la rodilla.” La Epístola canónica canon 15 p.278
Orígenes (225-254 d.C.): “aquel de quien hablaron los profetas, y también a las demás naciones paganas, que el que fue crucificado ayer o anteayer sufrió esta muerte voluntariamente en favor del género humano,” Orígenes contra Celso libro 1 cap.31 p.409.
Sin embargo, de los unos 80 escritores posteriores a la Biblia y anteriores a Nicea, tres escritores con una misma postura no son muchos. Véase la pregunta anterior para la discusión.
P: En Mt 12:40, ¿estuvo Jesús en el sepulcro tres días y tres noches, o resucitó después de tres días en Mr 8:31, o en tres días en Mr 14:58, o en tres días en Jn 2:19, o es hoy ya el tercer día en Lc 24:21?
R: “Después de tres días” era un modismo hebreo conocido en la Biblia que significaba una parte de tres días o los tres días completos.
El día y la noche se cuentan aunque sea solo una parte. El rabino Eleazar ben Azarías (siglo I d.C. o c.100 d.C.) afirma: “Un día y una noche son una onah [una porción de tiempo], y la parte de una onah es como su totalidad” (Misná, Talmud de Jerusalén: Shabat, capítulo IX, párrafo 3; Talmud de Babilonia: Pesajim 4a)
Una parte de un día cuenta como un día entero. Además de la cita anterior, el rabino Simeón ben Gamaliel trató también esto con otros. “¿Y cuánto dura una ’onah completa? El rabino Simeón ben Gamaliel explicó: una noche y medio día. Pero ¿acaso exigimos que una ’onah sea tan larga? ¿No resulta [tal exigencia] más bien incongruente con lo siguiente: si los lagares o las almazaras de una persona estaban inmundos y deseaba preparar su vino y su aceite respectivamente en condiciones de pureza, cómo ha de proceder? Enjuaga las tablas, las varas y las artesas;” Talmud de Babilonia, tratado Nidá, folio 65a
Algunos han intentado decir que una ’onah se refería únicamente a los días de impureza de una mujer, pero la cita anterior muestra que una ’onah es un período de tiempo general.
A veces hoy usamos el cómputo inclusivo. En http://www.apologeticspress.org/apcontent.aspx?category=6&article=756 se menciona que aun hoy, si alguien se registra en un hotel por la noche y no se marcha antes de la hora de salida, se le cobran dos días completos.
Un ejemplo bíblico es la aplicación de Levítico 12:2-3. Dice que los niños judíos habían de ser circuncidados al octavo día. Entonces, si un niño judío nacía un lunes, ¿cuándo había de ser circuncidado? Había de ser circuncidado el lunes de la semana siguiente. ¿Y si nacía un lunes a las 11:59 de la noche? Aun así sería circuncidado el lunes de la semana siguiente. Eso es cómputo inclusivo.
He aquí otros nueve ejemplos bíblicos de cómputo inclusivo.
1. En Génesis 42:17, José encarceló a sus hermanos durante tres días. Pero en el versículo 18 soltó a diez de ellos al tercer día.
2. Roboam, en 2 Crónicas 10:5, dijo al pueblo: “Volved a mí de aquí a tres días”. Y sin embargo, en 2 Crónicas 10:12 el pueblo volvió “al tercer día, como el rey les había mandado”.
3. En 1 Samuel 30:12, un esclavo egipcio enfermo dijo a David que no había comido ningún alimento ni bebido agua en tres días y tres noches. Y sin embargo una persona no podría sobrevivir a la intemperie en el desierto sin nada de agua durante 72 horas. Sin duda el esclavo se refería a parte de tres días.
4. En Ester 4:16, Ester dice que ayunen por ella “en tres días, noche ni día”, y que ella haría lo mismo. Y sin embargo Ester 5:1 dice que fue “al tercer día” cuando Ester dio un banquete, de modo que es un tiempo equivalente.
5. Mateo 27:63-64: “diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré. Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el día tercero,”
6. Refiriéndose a la muerte y resurrección de Cristo, el propio Jesús dijo, en Mateo 12:40, “tres días y tres noches”; Marcos 8:31 dice “después de tres días”; Marcos 14:58 dice “en tres días”; Juan 2:19 dice “en tres días”, y Lucas 24:21 dice “hoy es ya el tercer día”.
7. Así pues, “tres días y tres noches” en Mt 12:40 (y cabe suponer que en Jonás 1:17) equivale a “al tercer día” en Mateo 16:21; 17:23; 20:19 y Lc 13:32. Equivale a “hoy es ya el tercer día” en Lucas 24:21.
8. Pero no hay aquí nada especial en cuanto al número tres. Las expresiones “siete días” y “al séptimo día” son igualmente intercambiables. 1 Reyes 20:29a dice: “Siete días tuvieron asentado campo los unos delante de los otros, y al séptimo día se dio la batalla”.
9. La expresión “cuatro días” de Hechos 10:30 significa partes de cuatro días en Hechos 10:3,9,23,24.
P: En Lc 22:3-4,7, ¿entró Satanás en Judas cuando este fue a los principales sacerdotes para entregar a Jesús, o fue en la Última Cena, cuando Jesús le dio el pan, según Jn 13:27?
R: Ocurrieron ambas cosas. Satanás entró en Judas cuando Judas decidió actuar y hablar con los principales sacerdotes sobre entregar a Jesús, y Satanás entró de nuevo en Judas cuando Judas volvió a los principales sacerdotes para decirles dónde estaría Jesús.
P: En Mt 26:34, Mr 14:30-71 y Lc 22:34, ¿cuántas veces negó Pedro a Cristo y cuántas veces cantó el gallo?
R: Mateo 26:34, Lucas 22:34 y Juan 13:38 dicen que antes de que el gallo cantara (un número no especificado de veces) Pedro negaría a Jesús tres veces. Marcos 14:30 dice que antes de que el gallo cantara 2 veces, Pedro negaría a Jesús 3 veces.
1. La primera negación está en Mateo 26:70, Marcos 14:68 y Lucas 22:57.
2. La segunda negación está en Mateo 26:72, Marcos 14:70 y Lucas 22:58
3. La tercera negación está en Mateo 26:74, Marcos 14:71 y Lucas 22:60.
El gallo cantó por segunda vez en Mateo 26:75, Marcos 14:72 y Lucas 22:60. La Escritura no especifica si el gallo cantó las dos veces después de que Pedro negara la tercera vez, o si el gallo cantó una vez antes y la segunda después de la tercera negación de Pedro. En cualquier caso, en realidad no importa.
P: En Mt 26:40,42,44 y Mr 14:27,40,41, ¿por qué dormían los discípulos, si Jesús les había pedido expresamente que no lo hicieran, sino que velaran y oraran por él?
R: No debían haber estado durmiendo. Los discípulos probablemente estaban muy cansados después de la tensión de encontrarse donde sabían que los dirigentes querían prender a Jesús. Probablemente pensaron que el huerto era un lugar seguro y, en aquel ambiente apacible, estaban cansados.
Jesús no recibió ni siquiera la ayuda de su preocupación y sus oraciones: solo sus ronquidos.
P: En Mt 26:69-75, Mr 14:66-72, Lc 22:54-62 y Jn 18:15-18,25-27, ¿cómo se armonizan estos cuatro relatos, especialmente la segunda negación?
R: No hay ningún problema si se recuerda que las multitudes por lo general no están calladas. Veamos primero una secuencia de sucesos, después eliminemos lo que no es la respuesta y por último demos la respuesta.
Secuencia de sucesos:
1. Como “este discípulo” [Juan] era conocido del sumo sacerdote, entró en el patio. Después volvió a salir, habló con la muchacha/criada/portera que estaba de guardia y metió a Pedro por la puerta. Jn 18:15-16
2. Primera acusación: En el patio, una muchacha/criada/sirvienta del sumo sacerdote que estaba en la puerta se acercó a él (Mt), pasó por allí (Mr) y miró a Pedro a la luz del fuego, y le dijo a Pedro que él había estado con Jesús. Pedro se estaba calentando en el patio. Mt 26:69; Mr 14:66-67; Lc 22:54-56; Jn 18:17a
3. Primera negación: Pedro negó a Jesús, diciendo “Mujer, no le conozco” (Lc), “No sé lo que dices” (Mt) o “No conozco, ni sé lo que dices” (Mr), delante de todos ellos (Mt). Mt 26:70; Mr 14:68; Lc 22:57; Juan 18:17
4. Segunda ronda de acusaciones: Entonces Pedro salió a la entrada (Mt), y otra muchacha [allu] dijo a los que estaban allí: “También este estaba con Jesús Nazareno” (Mt). A Pedro lo acusaron: “Y tú de ellos eras” (Lc). La criada (Mr), viendo otra vez a Pedro, dijo a los que estaban allí: “Este es de ellos” (Mr). A Pedro le preguntaron: “¿No eres tú de sus discípulos?” (Jn) Mt 26:71; Mr 14:69; Lc 22:58a; Jn 18:25a
5. Segunda negación: Pedro, con juramento, dijo: “No soy” (Jn), “Hombre [anthrope], no soy” (Lc), “No conozco al hombre” (Mt), y negó a Jesús por segunda vez. Mt 26:72; Mr 14:70a; Lc 22:58b; Jn 18:25b
6a. Tercera ronda de acusaciones: Como una hora después (Lc), los que estaban allí [¿un pequeño grupo?] dijeron que Pedro era uno de ellos y mencionaron su acento galileo. Mt 26:73; Mr 14:70b; Lc 22:59
6b. Antes o después de 6a, uno de los siervos del sumo sacerdote, pariente del hombre a quien Pedro había cortado la oreja, le reprochó a Pedro que lo había visto en el olivar. Jn 18:26
7. Tercera negación: Pedro maldijo y dijo: “Hombre, no sé qué dices” (Lc), “No conozco al hombre” (Mt) o “No conozco a este hombre que decís” (Mr, Jn), y negó a Jesús por tercera vez. En seguida, estando aún en la casa, cantó el gallo. Jesús miró a Pedro (Mt 26:74-75; Mr 14:71-72; Lc 22:60-62; Jn 18:27).
Lo que no es la respuesta:
Un orden distinto no es la respuesta, porque los relatos de los evangelios usan palabras como “tarde”, “después” y “como una hora después”.
Que hubiera más de tres negaciones es remotamente posible, como alguien sugirió, pero no hay ninguna razón de peso para que Jesús dijera que Pedro lo negaría tres veces y fueran más de tres.
La respuesta: (las multitudes no están calladas)
Después de la primera negación de Pedro, un poco más tarde una segunda muchacha habló a los que estaban allí acerca de Pedro. El patio estaba dentro de una casa, y probablemente no era tan grande. ¿Esperaría usted que la primera muchacha se quedara callada? Casi con seguridad no. Repetiría lo que le había dicho a Pedro. ¿Esperaría usted que los presentes guardaran silencio ante una acusación tan grave? Muy poco probable. Un hombre no acusó a Pedro, sino que le preguntó si estaba con Jesús. Por eso, aunque las mujeres acusaron a Pedro, él le respondió al hombre.
Del mismo modo, en la tercera negación, ¿esperaría usted que alguien hablara a los presentes y que nadie entre ellos dijera nada? Además de estas dos cosas que se dijeron, probablemente se dijeron más cosas todavía.
P: En Mr 14:1, ¿cómo ungió la mujer (María Magdalena) a Jesús dos días antes de la fiesta de la Pascua, si esto ocurrió seis días antes de la cena pascual?
R: Las palabras “la fiesta de” de la traducción King James no están en el griego original, ni en las traducciones más modernas.
P: En Mr 15:25, ¿fue Jesús crucificado a la hora tercera, o fue su juicio a la hora sexta, como dice Jn 19:14?
R: Primero un dato que no forma parte de la respuesta, y después la respuesta.
Dato que no forma parte de la respuesta: como señalaron Eusebio y otros, la manera griega de escribir el tres y el seis se diferenciaba en un solo trazo, de modo que pudo tratarse de un error de copista. Esta no es la respuesta, porque la parte siguiente muestra por qué las dos horas deben ser distintas.
La respuesta:
Marcos usó el día judío, que comenzaba a las 6:00 de la mañana, así que Jesús fue crucificado hacia las 9:00 a.m. Juan, que escribía principalmente para lectores gentiles, usó el día romano (Juan 1:39; 4:6; 19:14), que empezaba a medianoche, de modo que el juicio comenzó hacia las 6:00 a.m.
Como nota histórica, los romanos y los griegos comenzaban el día a medianoche. El famoso astrónomo Claudio Ptolomeo (siglo II d.C.) empezaba cada medio día a la medianoche y al mediodía, y de ahí parece que nos vinieron el A.M. y el P.M., según The Expositor’s Bible Commentary vol.2 p.619.
P: El escéptico Bart Ehrman dice que Jesús era apocalíptico (centrado en los últimos tiempos) en Marcos, pero no en Juan (Jesus, Interrupted p.81)
R: Jesús fue apocalíptico (habló de los últimos tiempos) en tres evangelios: Mateo 24-25, Marcos 13 y Lucas 17:20-37. En general se reconoce que Juan se escribió después que los otros evangelios. Juan tiene aproximadamente la misma extensión que los demás evangelios. Aporta mucho detalle sobre los discursos que no están en los otros evangelios, pero al parecer no vio necesidad de repetir lo que los otros evangelios ya habían expuesto con bastante claridad. Por supuesto, el libro con más material apocalíptico de la Biblia no es un evangelio, sino el libro de Apocalipsis, puesto por escrito por Juan.
P: En Mt 26:14-16, Mr 14:43-45, Lc 22:1-6 y Jn 18:2, Ehrman piensa que el que Judas dijera a los judíos dónde estaba Jesús no era demasiado significativo; más bien, Judas dijo a los judíos que Jesús se consideraba a sí mismo rey de los judíos, y ellos podían usar eso para conseguir que los romanos lo ejecutaran. Él admite que esta “es una interpretación más inusual”. [¿y qué hay de la entrada triunfal?] (Jesus, Interrupted p.170-171)
R: Es la única persona de la que he oído que sostenga esta interpretación novedosa. Ehrman está diciendo que los dirigentes judíos podrían haber seguido a Jesús y haberlo atrapado, pero que no tenían un cargo lo bastante fuerte para que los romanos lo condenaran. Así que Ehrman está diciendo, en el fondo, que para los dirigentes judíos era importante: a) probar que Jesús afirmaba ser rey, y b) poder atrapar a Jesús cuando las multitudes no pudieran protegerlo. ¿Y cómo iba a ser un testimonio creíble el que Judas afirmara por sí solo que Jesús había dicho esto?
¿Y qué hay de las palmas y la entrada triunfal? Eso ya les daría motivo para un cargo que pudieran presentar. En cuanto a seguir a Jesús cuando desaparecía cada noche entre sus seguidores, necesitarían un espía, alguien que se mezclara entre los seguidores y les informara a ellos. Los dirigentes judíos tenían un espía: Judas.
P: En Mt 26:26-29 y Mr 14:22-23, ¿comió Jesús mismo realmente el pan y bebió de la copa en la Última Cena?
R: Sí, Jesús comió con ellos, según Lucas 22:15-16. A los discípulos les habría parecido muy extraño estar comiendo una comida completa mientras Jesús no comía nada.
P: En Mt 26:26-29, Mr 14:17-26, Lc 22:15-38, Jn 13:3-29 y 1 Co 11:24-25, ¿qué dijo exactamente Jesús durante la Última Cena?
R: Ningún relato pretende ser una descripción textual.
Esto es lo que podemos ver.
Antes de la Cena
Jesús lavó los pies de sus discípulos y habló del servicio (Juan 13:3-20).
Primera declaración
“En gran manera he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca; porque os digo que no comeré más de ella, hasta que se cumpla en el reino de Dios.” (Lucas 22:15-16) Esto también pudo decirse justo antes o después de la quinta declaración.
Segunda declaración
“De cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.” (Mateo 26:21)
“De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me ha de entregar.” (Marcos 14:18b)
“De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.” (Juan 13:21b)
Tercera declaración
“El que mete la mano conmigo en el plato, ese me ha de entregar…” (Mateo 26:23-24)
“Es uno de los doce que moja conmigo en el plato. A la verdad el Hijo del hombre va, como está de él escrito; mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera a aquel hombre si nunca hubiera nacido.” (Marcos 14:20b-21)
Jesús respondió: “A quien yo diere el pan mojado, aquel es.” (Juan 13:26a)
Cuarta declaración
“Tú lo has dicho.” (Mateo 26:25)
Quinta declaración
“Lo que haces, hazlo más presto.” (Juan 13:27f)
Sexta declaración
“Tomad esto, y partidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.” (Lucas 22:17b-18)
Séptima declaración
“Tomad, comed. Esto es mi cuerpo.” (Mateo 26:26)
“Tomad, esto es mi cuerpo” (Marcos 14:22).
“Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí.” (Lucas 22:19b)
“Esto es mi cuerpo que por vosotros es partido: haced esto en memoria de mí.” (1 Corintios 11:24)
Una oración
Dio gracias por la copa (Mateo 26:27)
Octava declaración
“Bebed de él todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.” (Mateo 26:27b-29)
“Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada. De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beberé nuevo en el reino de Dios.” (Marcos 14:24b-25)
“Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. Con todo eso, he aquí la mano del que me entrega, conmigo en la mesa. Y a la verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado; empero ¡ay de aquel hombre por el cual es entregado!” (Lucas 22:20b-22)
“Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre: haced esto todas las veces que bebiereis, en memoria de mí.” (1 Corintios 11:25b)
Disputa sobre quién era el mayor (Lucas 22:25-31)
Decirle a Pedro que el gallo cantará cuando Pedro lo niegue tres veces (Lucas 22:34)
Conversación sobre la bolsa y las espadas (Lucas 22:35-38)
Cantar un himno (Mateo 26:30; Marcos 14:26)
Las Escrituras se citan de la Reina-Valera 1909.
P: En Mt 26:26-28, Mr 14:22-24, Lc 22:19-21 y 1 Co 11:23-26, un escéptico propuso que la Última Cena, tal como se describe en la Biblia, fue completamente inventada, porque los judíos detestaban la idea de participar del “cuerpo y la sangre”, de modo que no solo Jesús lo habría sabido, sino que sus discípulos y otros judíos se habrían indignado ante esta institución y habrían rechazado su enseñanza. ¿Hay algo detrás de esta afirmación?
R: No, nunca he oído la afirmación de que la Última Cena fuera inventada. Sin embargo, examinémoslo.
Si todos los judíos se hubieran sentido repugnados, ¿qué decir entonces de Pablo, el antiguo fariseo? En primer lugar, como cristiano no se sintió repugnado, y además siguió enseñando esto a otros, incluidos judíos.
En la Pascua, la sangre del cordero se ponía en el poste de la puerta, de modo que los judíos conocían muy bien el sacrificio de sangre y el sacrificio de corderos.
Juan el Bautista sí llamó a Jesús el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, en Juan 1:29.
Esto suena a una acusación novedosa del siglo XX, sin ningún contexto histórico. Deberían encontrar primero en el Talmud, en escritos judíos posteriores, en escritos cristianos primitivos y posteriores, en escritos romanos o en alguna parte, al menos alguna prueba de que los judíos rechazaron esto, de que los cristianos no lo practicaban, etc. Alguien podría afirmar que Jesús vino en realidad de Nueva Zelanda pero, sin presentar ninguna prueba real, ¿se lo creería también la gente?
En cualquier caso, he aquí una prueba, aparte de la Biblia, de que la Última Cena se practicó efectivamente. Miles de cristianos primitivos murieron por su fe. Se los acusaba de ser ateos (porque no creían en los dioses de los romanos) y de ser caníbales (una distorsión, porque comían y bebían el cuerpo y la sangre de Cristo durante la Cena del Señor). Ahora bien, ¿por qué se los iba a acusar falsamente de ser caníbales si no participaban de la Cena del Señor?
Ignacio, discípulo del apóstol Juan que murió antes del 116 d.C., menciona la Cena del Señor en su Carta a los romanos capítulo 7 p.77: “Deseo el pan de Dios, el pan celestial, el pan de vida, que es la carne de Jesucristo, el Hijo de Dios, que después vino a ser de la simiente de David y de Abraham; y deseo la bebida de Dios, esto es, su sangre, que es amor incorruptible y vida eterna.”
“Cuidad, pues, de tener una sola Eucaristía. Porque una sola es la carne de nuestro Señor Jesucristo, y uno solo el cáliz para [manifestar] la unidad de su sangre;” Carta de Ignacio a los filadelfios capítulo 4 p.81.
Justino Mártir, en su Primera Apología (147-151 d.C.) cap.66 p.185: “Y a este alimento lo llamamos entre nosotros Eucharistia [la Eucaristía], del cual a nadie le está permitido participar sino al hombre que cree que son verdaderas las cosas que enseñamos, y que ha sido lavado con el lavamiento que es para remisión de los pecados y para regeneración, y que vive como Cristo mandó. Porque no recibimos estas cosas como pan común y bebida común, sino que, así como Jesucristo nuestro Salvador, hecho carne por la Palabra de Dios, tuvo carne y sangre para nuestra salvación, así también se nos ha enseñado que el alimento bendecido por la oración de su palabra, y del cual se nutren por transmutación nuestra sangre y nuestra carne, es la carne y la sangre de aquel Jesús que fue hecho carne.”
Ireneo de Lyon (182-188 d.C.), en su obra Contra las herejías libro 5 capítulo 2 p.528, escribió: “Pero si esta [carne] en verdad no alcanza la salvación, entonces tampoco el Señor nos redimió con su sangre, ni el cáliz de la Eucaristía es la comunión de su sangre, ni el pan que partimos es la comunión de su cuerpo.”
Así pues, o bien
a) Jesús tuvo realmente la Última Cena, o bien
b) Mateo, Marcos, Lucas, Pablo, Ignacio, Justino Mártir, Ireneo y todos los demás escritores de la iglesia primitiva se equivocaron por completo.
c) Ellos no escribieron esto; a lo largo de los siglos se ha ido añadiendo sistemáticamente a sus escritos.
Para abordar la objeción c) necesitamos conocer las fechas de los manuscritos más antiguos que contienen los versículos en cuestión. Estos son los versículos concretos de la Última Cena que mencionan expresamente el cuerpo y la sangre de Jesús.
Mateo 26:26-28
p45 Chester Beatty I (los cuatro evangelios y Hechos) (100-150 d.C.) (antes se pensaba que era de finales del siglo II o principios del III d.C.) (Mt 20:24-32; 21:13-19; 25:41-26:39)
p37 (=Ann Arbor 1570) Mt 26:19-52 (mediados del siglo III)
El Vaticano (325-350 d.C.) y el Sinaítico (340-350 d.C.) contienen todo Mateo. En el New International Dictionary of the Bible p.2004 hay una fotografía de una página del evangelio de Mateo del Códice Sinaítico.
El Alejandrino [A] (c.450 d.C.) ha conservado solamente desde Mateo 25:7 hasta el final.
Marcos 14:22-24
El Vaticano [B] (325-350 d.C.), el Sinaítico [Si] (340-350 d.C.) y el Alejandrino [A] (c.450 d.C.) tienen todo Marcos.
Lucas 22:19-21
p75 papiros Bodmer 14/15 (la mayor parte de Lucas y Juan). Contiene Lucas 3:18-22; 3:33-4:2; 4:34-5:10; 5:37-6:4; 6:10-7:32; 7:35-39,41-43; 7:46-9:2; 9:4-17:15; 17:19-18:18; 22:4-24:53. Suele datarse en el 175-200 d.C., o en el 175-225 d.C. Sin embargo, su escritura es muy parecida a la de otro documento, el Papiro Fuad XIX, que se sabe que fue escrito en el 145-146 d.C.
El Vaticano [B] (325-350 d.C.), el Sinaítico [Si] (340-350 d.C.) y el Alejandrino [A] (c.450 d.C.) contienen todo Lucas.
1 Corintios 11:23-26
p46 Chester Beatty II, 100-150 d.C. 1 Co 1:1-9:2; 9:4-14:14; 14:16-15:15; 15:17-16:22
El Vaticano [B] (325-350 d.C.), el Sinaítico [Si] (340-350 d.C.) y el Alejandrino [A] (c.450 d.C.) contienen toda 1 Corintios.
P: En Mt 26:27b-29, Mr 14:24b-25, Lc 22:20b-22 y 1 Co 11:25b, ¿tomaron la copa después del pan, o antes del pan, como muestra claramente Lc 22:17b-18?
R: Ambas cosas. Durante la Pascua judía se tomaban cuatro copas en distintos momentos de la comida. La última copa, después de la comida, fue donde Jesús dijo “esta es la sangre del nuevo pacto…”. Aun sin conocer las costumbres judías, se podría ver la respuesta, ya que Lucas 22 menciona tanto la copa antes del pan como la copa después del pan.
Nótese que en Mateo Jesús manda a todos ellos beber de la copa. Esto va en contra de la práctica católica romana anterior de que los que no eran sacerdotes recibieran solamente el pan.
Además, F.L. Godet, en su comentario a 1 Corintios p.63, dice que la Cena del Señor es “el vínculo entre sus dos venidas; el monumento de una, la prenda de la otra”.
P: En Lc 22:31,34, ¿dijo Jesús que Pedro lo negaría durante la Pascua, o después de que salieron, como dicen Mt 26:34, Mr 14:30 y Jn 13:38?
R: Esta afirmación habría dejado tan asombrado a Pedro que probablemente habría supuesto que no había oído bien, si Jesús no la hubiera repetido después de la Pascua. Por cierto, la Escritura tampoco dice que Jesús dijera esto solamente dos veces.
P: En Mt 26:57-68 y Mr 14:53-65, ¿fue el juicio de Jesús de noche, o fue por la mañana, como dicen Lc 22:54-71 y Mt 27:1,2,11-26?
R: Ambas cosas, porque hubo un juicio ante el Sanedrín judío y el juicio ante Pilato.
El juicio ante el Sanedrín judío, en Mateo 26:57-68 y Marcos 14:53-65, comenzó en mitad de la noche y terminó al amanecer. Por cierto, era contrario a la ley judía celebrar un juicio de noche.
Lucas no cuenta el juicio, salvo desde la perspectiva de Pedro, que estaba fuera. Jesús entró en la casa del sumo sacerdote, y después él y los sacerdotes salieron de la casa.
El gallo cantó un poco antes del amanecer, en Mateo 26:74-75, Marcos 14:72 y Lucas 22:60-62.
Después llegó el amanecer, en Mateo 27:1, Marcos 15:1 y Lucas 22:66.
Jesús tuvo entonces el juicio ante el gobernador romano Poncio Pilato, en Mateo 27:1-2,11-26, Marcos 15:1-5 y Lucas 23:1-5. Véase también la pregunta siguiente.
P: En Mt 26:57-68, Mr 14:53-65 y Lucas 22:60-62, ¿cuál fue la secuencia anterior al juicio del Sanedrín?
R: Esta es la secuencia.
1. Fueron primero a la casa de Anás, suegro de Caifás, el sumo sacerdote, justo después de que Jesús fuera prendido en Getsemaní (Lucas 22:54; Juan 18:12-13).
2. En Juan 18:24 o antes, Jesús fue enviado a casa de Caifás. Mateo 26:56-57 y Marcos 14:51-53 se saltan el detalle anterior y solo mencionan que fueron a casa de Caifás.
3. Pedro negó a Jesús una vez (Mateo 26:70; Marcos 14:68; Lucas 22:57; Juan 18:17).
4. Un poco después Pedro negó a Jesús por segunda vez (Mateo 26:71; Marcos 14:69; Lucas 22:58; Juan 18:25).
5. Como una hora después Pedro negó a Jesús por tercera vez. Seguían en la casa cuando cantó el gallo (Mateo 26:74; Marcos 14:71-72; Lucas 22:59-62; Juan 18:27).
6. Al amanecer, el concilio judío preguntó a Jesús (o le preguntó de nuevo): “¿Eres tú el Cristo? Dínoslo”. Y tomaron una decisión (Mateo 27:1; Marcos 15:1; Lucas 22:66-71).
7. Para entonces era de madrugada, y Jesús, acompañado de los sacerdotes, salió de la casa de Caifás y fue al juicio ante el gobernador romano Pilato (Mateo 27:2; Marcos 15:1; Lucas 23:1; Juan 18:28-38).
8. Pilato envió a Jesús a Herodes, en Lucas 23:7-11a.
9. Herodes devolvió a Jesús a Pilato, en Lucas 23:11b-12.
10. La noche anterior, la mujer de Pilato había tenido un sueño sobre no tener nada que ver con la condena de Jesús. Mateo 27:19
11. Pilato les preguntó si querían que soltara a Barrabás o a Jesús (Mateo 27:15-27; Lucas 23:18-25; Juan 18:39-40).
P: En Mt 27:2, ¿por qué se llama gobernador a Poncio Pilato, si en realidad era prefecto?
R: Prefecto (praefectus) era un término más específico para designar al gobernador de un territorio pequeño y difícil de gobernar.
P: En Mt 27:2,11-26, puesto que se sabe fuera de la Biblia que Pilato era un gobernante cruel e injusto, ¿por qué los Evangelios lo presentan como débil y muy preocupado por las apariencias de justicia?
R: Hay dos explicaciones complementarias.
Terreno inestable: Quizá el comportamiento de Pilato había cambiado para el año 33 d.C., porque por entonces Pilato se dio cuenta de que su posición ante el emperador era muy inestable. Pilato mandó colocar en el palacio de Herodes, en Jerusalén, unos escudos con el nombre del emperador. Los judíos apelaron al emperador romano, y Tiberio mismo ordenó directamente a Pilato retirar los escudos.
Una segunda inseguridad era que Pilato había sido colocado en su puesto por influencia de su mentor, el antisemita Sejano. Sejano fue ejecutado por Tiberio el 18 de octubre del 31 d.C., y Pilato probablemente ya había recibido la noticia para el 33 d.C. Antes de esto, Tiberio no mostraba vacilación alguna en castigar a otros romanos por extorsión y traición. El propio Pilato fue destituido del cargo en el 36/37 d.C.
Dos caras: Además, The Expositor’s Bible Commentary volumen 8 p.559-560 menciona también un segundo factor: “Psicológicamente, una persona que en el fondo es débil, insegura y egoísta, cuando se la coloca en una posición de poder, puede resultar despótica e insensible”. Dicho de otro modo, el carácter de Pilato no cambió; simplemente estaba mostrando otra cara. El comportamiento de Pilato, aunque pudiera parecer en cierto modo “a favor de Jesús”, en realidad no lo era, como muestran la tortura y la crucifixión de Jesús. Más que estar “a favor de Jesús”, Pilato estaba en realidad “en contra del Sanedrín”.
Poncio Pilato no era un hombre seguro. Después de que Tiberio lo destituyera del cargo en el 36/37 d.C., Pilato se suicidó, según Eusebio.
P: En Mt 27:2-14, Mr 15:2-15, Lc 23:1-24 y Jn 19:1-15, fuera de la Biblia, ¿qué pruebas hay de que Poncio Pilato existió?
R: Hay seis pruebas independientes fuera de la Biblia.
1. El historiador romano no cristiano Tácito (100 d.C.), en Anales 15:44, escribe: “Cristo, de quien los [cristianos] tomaron su nombre, había sido ejecutado por sentencia del procurador Poncio Pilato cuando Tiberio era emperador;”
2. The Bible As History p.373 tiene una imagen del anverso y el reverso de una moneda acuñada por el procurador romano Poncio Pilato.
3. En 1961 se encontró en el teatro romano del puerto de Cesarea una inscripción que menciona a Poncio Pilato. Hay una fotografía de ella en el Wycliffe Bible Dictionary p.1343, en el Wycliffe Dictionary of Biblical Archaeology p.456 y en The Archaeology of the New Testament (Finnegan) p.138-139. Las partes conservadas dicen:
Al pueblo de Cesarea
Tiberieum
Poncio Pilato
Prefecto de Judea
El Dictionary of New Testament Background p.534 y The Archaeology of the New Testament (Blaiklock) p.58 lo mencionan también.
4. Filón el judío dice también que Poncio Pilato había llevado unos escudos de oro con el nombre del emperador Tiberio y los había colgado en el palacio de Herodes. Los judíos lo consideraron ofensivo y apelaron a Tiberio, quien ordenó a Pilato retirar los escudos, lo cual probablemente hizo que Pilato quedara en mal lugar. (Sobre la embajada a Gayo 38-39 (299-306) p.784-785.)
5. Josefo, en Antiquities of the Jews 18.3.1 (escrito hacia el 93-94 d.C.) y en Wars of the Jews 2.9.2, menciona también a Poncio Pilato como gobernador.
6. Escritores cristianos primitivos.
Ignacio (muerto en 107/116 d.C.), en la Carta a los magnesios cap.11-12 p.64, menciona a Poncio Pilato
Jesús fue verdaderamente perseguido bajo Poncio Pilato, verdaderamente crucificado, murió y resucitó de entre los muertos. Carta de Ignacio a los tralianos cap.9 p.70
Justino Mártir (c.150 d.C.): Jesucristo, crucificado bajo Poncio Pilato. “…y con razón lo adoramos, habiendo aprendido que él es el Hijo del Dios verdadero mismo, y teniéndolo en el segundo lugar, y al Espíritu profético en el tercero, y lo probaremos.” Primera Apología de Justino Mártir cap.13 p.166-167
Crucificado bajo Poncio Pilato. Primera Apología de Justino Mártir cap.61 p.183
Melitón de Sardes (170-180 d.C.), Ante-Nicene Fathers vol.8 cap.4 p.757, dice que Jesús fue condenado por Pilato.
Ireneo, Contra las herejías (182-188 d.C.) libro 3 cap.4.2 p.417, dice que Jesús, que “unió al hombre consigo mismo con Dios”, padeció bajo Poncio Pilato y resucitó. Jesús es el Juez de los que son juzgados.
Clemente de Alejandría (193-217/220 d.C.) cita 1 Timoteo 6:13 y menciona a Poncio Pilato. Fragmento 4 p.579 (Historia eclesiástica de Eusebio libro 6 cap.14)
Tertuliano (198-220 d.C.) menciona a Poncio Pilato en el Apologético de Tertuliano cap.21 p.35
Hipólito, obispo de Porto (222-235/236 d.C.), menciona a Caifás, a Herodes y que Pilato lo mandó azotar. Contra la herejía de un tal Noeto cap.18 p.230
Orígenes (225-254 d.C.) dice que las multitudes habrían influido en Pilato para que condenara a Jesús. Menciona también su hostilidad hacia Herodes y la aparente amistad entre ambos. Comentario de Orígenes a Mateo libro 12 cap.1 p.449-450.
Cipriano de Cartago (c.246-258 d.C.): “finalmente lo prendieron [a Jesús] y lo entregaron a Poncio Pilato, que era entonces procurador de Siria en nombre de los romanos, exigiendo con violenta y obstinada insistencia su crucifixión y su muerte.” Tratados de Cipriano tratado 7 cap.13 p.468
Pedro de Alejandría (306, 285-311 d.C.) menciona que Jesús fue entregado a Pilato. La Epístola canónica canon 9 p.273
Lactancio (c.303-c.325 d.C.) menciona que, después de que Judas entregara a Jesús, los judíos llevaron a Jesús ante Poncio Pilato. Las instituciones divinas libro 4 cap.18 p.119. Menciona a Herodes en el cap.18 p.120.
Atanasio (331 d.C.) menciona que Pilato, en el juicio de Cristo, se lavó las manos. Historia de los arrianos cap.68 p.295
Eusebio, el historiador de la iglesia cristiana (318 d.C.), menciona a Poncio Pilato y dice que, después de ser destituido del cargo, se suicidó.
Poncio Pilato fue gobernador de Judea, sucediendo a Grato, desde el 26 hasta el 36/37 d.C.
P: En Mt 27:2-14, Mr 15:2-15, Lc 23:1-24 y Jn 19:1-15, aparte de la Biblia, ¿qué más sabemos sobre Poncio Pilato?
R: “Poncio” era una familia romana. “Pilatus” significa el que va armado con un pilum, o jabalina. La mayor parte de lo que sabemos sobre Poncio Pilato procede de Josefo. El emperador Tiberio César tenía un amigo llamado Sejano, que quería destruir a todos los judíos, y Poncio Pilato y su contemporáneo Flaco eran probablemente protegidos de Sejano. Cuando Poncio Pilato llegó a ser gobernador (o procurador) de los judíos en el 26 d.C., fue el primero en introducir en Jerusalén los estandartes con la imagen del César. Cuando los judíos pidieron formalmente que se retiraran, Pilato los rodeó de soldados y amenazó con matarlos. Josefo recoge que los judíos se echaron al suelo para demostrar que preferían morir antes que quebrantar su ley. Pilato trasladó los estandartes a Cesarea.
Después Pilato tomó el dinero del tesoro del templo para construir un acueducto que llevara agua a Jerusalén. Cuando los judíos protestaron, Pilato puso entre la multitud soldados vestidos de civil, que mataron a muchos de los presentes. Lucas 13:1 recoge también que Pilato mató a algunos galileos, cuya sangre mezcló con sus sacrificios.
Cuando unos samaritanos se reunieron en un monte para ver los recipientes sagrados que supuestamente Moisés había puesto allí, Pilato envió tropas para emboscarlos y matarlos. Los samaritanos apelaron a Vitelio, legado de Siria, quien envió a Marcelo a hacerse cargo temporalmente de Judea y ordenó a Pilato ir a Roma en desgracia, en el 36/37 d.C., para dar cuenta de sus actos al César. Sejano había sido ejecutado el 18 de octubre del 31 d.C., y Tiberio intentaba revertir las políticas antisemitas. Tiberio César murió el 16 de marzo del 37 d.C., mientras Pilato iba camino de Roma. Pilato nunca volvió a Judea. Las tradiciones dicen que se suicidó ahogándose, en lo que hoy es Austria o Suiza.
Filón el judío dice que Herodes Agripa I llamó a Pilato “inflexible por naturaleza, una mezcla de obstinación e implacabilidad”.
Today’s Handbook for Solving Bible Difficulties p.60 conjetura que la posición de Pilato ante el emperador era especialmente precaria. Mientras que el emperador (César) quería estabilidad, Pilato había estado a punto de provocar revueltas tres veces. El emperador Tiberio había mandado ejecutar recientemente a varios funcionarios por traición. Si se veía que Pilato toleraba a alguien que afirmaba ser rey, o que no pagaba impuestos, o que quería su propio reino, Pilato sería uno más de los muchos que Tiberio había hecho ejecutar. Esto no se les escapó a los judíos, que dijeron audazmente a Pilato que, si soltaba a este rey, no era amigo del César.
P: En Mt 27:19-26, Mr 15:7-15, Lc 23:23-25 y Jn 18:38-40, ¿cuánta gente había en la multitud delante de Pilato, Jesús y Barrabás?
R: Los arqueólogos excavaron la zona situada delante del tribunal de Pilato y dijeron que en ese espacio cabían como máximo 150 personas, según The Olive Tree Connection p.48. Durante la Pascua podía haber un par de cientos de miles de personas en Jerusalén, pero solo 150 podían estar delante de Pilato. A los sacerdotes les resultaría fácil escoger a dedo a las personas que querían delante de Pilato cuando este ofreció soltar a un preso.
P: En Mt 27:26; Mr 15:15; Lc 23:20-25; Jn 19:16; Hch 2:23; Heb 12:2, ¿qué sabemos sobre la crucifixión antes de Cristo?
R: La crucifixión era una forma de ejecución espantosa, pero común entre muchos pueblos.
Quiénes y cuándo: La practicaron los fenicios, los cartagineses y los egipcios. Heródoto, en su Historia 3.125, menciona que los persas crucificaban a personas vivas. En su Historia 3.159, Heródoto dice también que Darío (512-485 a.C.) crucificó a 3.000 ciudadanos principales de Babilonia. El Anchor Bible Dictionary volumen 1 p.1207 menciona también que otras fuentes antiguas, no necesariamente fiables, mencionan que la crucifixión fue usada por los pueblos de la India, los asirios, los escitas, los tauros, los tracios, los celtas, los germanos y los britanos. Julio César informó de que los númidas usaban la crucifixión. Cuando Alejandro Magno conquistó finalmente la ciudad fenicia de Tiro en el 332 a.C., mató de inmediato a entre 6.000 y 8.000 personas y después crucificó a 2.000.
Judíos fueron crucificados por el seléucida Antíoco IV (167 a.C.), según Josefo en Antiquities of the Jews libro 12 cap.5 p.257. En Antiquities of the Jews libro 13 cap.14.2 p.285, Josefo dice también que el gobernante saduceo Alejandro Janeo (103-76 a.C.) crucificó a 800 fariseos en Jerusalén, después de matar a sus mujeres y a sus hijos ante sus ojos.
Entre los romanos, Plauto (muerto en 184 a.C.) fue el primer escritor que aporta pruebas de la crucifixión romana, y se trataba de personas crucificadas antes de su época. Por ejemplo, 25 esclavos varones conspiradores fueron crucificados en Roma en el 217 a.C. Josefo dijo que había tres formas principales de ejecución romana: la decapitación o ser arrojado a las fieras, la hoguera y la crucifixión. Dijo también que morir quemado se consideraba más leve que la crucifixión.
Dónde la aprendieron los romanos: Tanto los griegos como los romanos tomaron prestada la crucifixión de los fenicios. (A los cartagineses se los puede considerar “fenicios occidentales”.) Numerosas fuentes atestiguan la crucifixión cartaginesa, y que los romanos pudieron adoptar esta práctica de ellos.
Restos arqueológicos: Aunque la crucifixión se mencionaba y practicaba ampliamente, solo tenemos un resto arqueológico de una crucifixión, según The Resurrection of Christ p.36 nota 28. El único objeto son los huesos de un hombre llamado Yehohanán Ben Hagkol. Uno de los clavos seguía incrustado en su tobillo, pues al parecer quienes lo sepultaron no pudieron sacarlo. Está catalogado como Israel Antiquities Authority, 95-2067/5.Crucifixion
Como símbolo cristiano: Hay algunos descubrimientos arqueológicos muy interesantes sobre el uso de la cruz como símbolo. Por supuesto, Pablo (hacia el 52 d.C.) “predicaba a Jesús crucificado” en 1 Corintios 2:2, se “gloriaba en la cruz” en Gálatas 6:14, y fue perseguido por causa de la cruz en Gálatas 5:11; 6:12. Pero ¿cómo sabemos con certeza qué aspecto tenía la cruz?
Cuando Herculano fue destruida por la erupción del monte Vesubio en el 79 d.C., una casa excavada muestra una cruz (una cruz latina, como una t minúscula).
En Talpiot, un suburbio de Jerusalén, se encontraron osarios (que guardaban huesos) anteriores al 70 d.C. con cuatro caras marcadas con una cruz que parecía un signo más.
Justino Mártir (c.138-165 d.C.) comparó el crucifijo con la letra griega ji (como una X) en su Primera Apología capítulo 60.
La cruz tenía el aspecto de la letra griega tau, según los Cinco libros de Tertuliano en respuesta a Marción libro 3 v.120 p.153.
Atanasio (323-326 d.C.) dijo en La encarnación 25:3 que es solamente en la cruz donde un hombre muere con los brazos extendidos.
Además, se encontraron en Roma, en el monte Palatino, unos grafitis romanos que ridiculizan a los cristianos. Muestran una cruz con los brazos extendidos, según The Archaeology of the New Testament (Blaiklock) p.99.
P: En Mt 27:15-19, Mr 15:6-7, Lc 23:16-18 y Jn 18:39-40, ¿por qué se consideró a Jesús, que todavía no había sido declarado culpable, para “el programa de indulto”?
R: Nadie ha dicho que la justicia romana fuera siempre justa. Puesto que al parecer la condena de Jesús era casi una conclusión anticipada, supongo que a Pilato le pareció razonable proponer para el indulto a un hombre que aún no había sido declarado culpable. A veces incluso los actos de misericordia pueden usarse con fines injustos.
P: En Mt 27:19, ¿por qué estaba en Jerusalén la mujer de Pilato?
R: Las esposas acompañaban a menudo a los gobernadores romanos. Antes de esta época, Tácito, en Anales 3:34-35, menciona que el Senado debatió una propuesta de Severo Cecina para prohibir que las esposas acompañaran a los magistrados, pero la propuesta fue rechazada.
P: En Mt 27:34 y Mr 15:23, ¿le ofrecieron otros de beber a Jesús y él lo rechazó, o dijo Jesús “Sed tengo” y aceptó de beber, como da a entender Jn 19:28-29?
R: Los crucificados llegaban a tener muchísima sed, y al parecer Jesús no fue aquí una excepción, pues dijo que tenía sed. Le ofrecieron una esponja empapada en vinagre. La bebida contendría hiel, que embotaría el dolor. Jesús aceptó al principio la esponja y probó la bebida, pero después rehusó tomar más. Jesús no quiso usar un analgésico cuando padecía por nuestros pecados.
P: En Mt 27:35-36; Mr 15:24; Lc 23:34b; Jn 19:23-24. Mi esposa quiere
ir a un casino en Luisiana por nuestro décimo aniversario. (Como cristiano me
siento incómodo, pero he cedido a sus deseos.) Hemos acordado no gastar más de
200 dólares en el juego. Esta es solo la segunda vez que vamos a un casino en
10 años. (La última vez que estuvimos en un casino gastamos como mucho unos 100
dólares, y eso fue hace 3 años.) ¿Estamos cometiendo pecado, según la Palabra
de Dios?
Personalmente, no encuentro ningún lugar en las Escrituras que trate
directamente del juego. Y estoy de acuerdo en que la industria del juego está
haciendo que la gente se vuelva adicta, y en que es una industria sin la cual
Estados Unidos podría vivir. Sin embargo, dudo que esté cometiendo pecado de
verdad si juego una cantidad tan pequeña de dinero y solo habré visitado dos
casinos en 10 años. Incluso le dije a mi esposa que lo que ganemos deberíamos
darlo a obras de caridad. Hasta voy a llevar folletos de Chick para dejarlos en
el casino. Imagino que algo bueno podría salir de este viaje. (Gn. 50:20) =)
(Aun así, no hace que me sienta mejor con ir.)
Pero… he aquí un ejemplo paralelo: ¿deberían todos los cristianos dejar de comprar y beber vino (para ocasiones especiales o bodas), puesto que la industria del alcohol está haciendo que millones se vuelvan adictos a esta bebida?
Pero, por otra parte, ¿qué clase de ejemplo estoy dando a mis hijos? ¿Y si mi hijo crece creyendo que ir a casinos está bien y después se vuelve adicto al juego? Pero, por otro lado, mi hijo podría volverse adicto al vino; ¿acaso su adicción sería culpa mía por beber yo vino o cerveza en contadas ocasiones? (y no soy adicto)
R: En la Biblia no hay ningún versículo directo que prohíba a los creyentes jugar, y tampoco hay nada que diga que esté bien. (Sí hay versículos del Antiguo y del Nuevo Testamento que dicen que beber vino con moderación está bien.)
Por supuesto, como cristianos no hemos de leer los mandamientos de la Biblia e intentar alejarnos todo lo posible sin llegar a quebrantar un mandamiento. Más bien, hemos de querer conocer el centro de la voluntad de Dios para nosotros y estar allí. El juego es un terreno en el que hemos de obedecer a Dios con nuestra conciencia y con nuestro entendimiento de lo que le agrada.
Cosas que indican que algo de juego podría estar bien
Otras diversiones están bien: Usted dice que no es adicto y que no gastará más de 200 dólares. Uno podría gastar 200 dólares en un parque temático (como Disneylandia), y eso no es necesariamente pecado.
Testimonio cristiano. Puesto que mencionó que llevaría folletos de Chick para que la gente los lea, podría fijarse en si Chick tiene algún folleto especialmente apropiado sobre personas que pierden todo su dinero en el juego.
Agradar a su esposa: Si esto es lo que su esposa quiere hacer, y no está prohibido, deberían hacer algo que los dos disfruten juntos.
Cosas que indican que su juego podría no agradar a Dios
Ejemplo para los hijos: ¿Se volverá su hijo (y los hijos que puedan venir) adicto al juego, o jugarán aunque sea una sola vez perdiendo neciamente grandes sumas de dinero? Para ver si esto es o no un problema, ¿por qué no “practican” usted y su esposa, en privado, cómo le explicarían su visita al casino a su hijo, ya que de todos modos tendrán que hacerlo más adelante? Vean cómo va a sonarle a él.
Inmoralidad inevitable: ¿Habrá algún espectáculo indecente que vayan a ver en el lugar donde jueguen? Si es así, entonces no deberían estar jugando, ni haciendo ninguna otra cosa, en ese lugar.
Qué otra cosa podrían hacer: Si no juegan, hay otros recorridos y atracciones (y algunos restaurantes excelentes) que podrían disfrutar en su lugar.
Convicción: ¿Cree usted que su inquietud es el Espíritu Santo convenciéndolo, o simplemente otra cosa?
Quizá se le ocurran más razones “en contra”.
Procure seguir a Dios: Ore acerca de lo que Dios desearía para usted en esta situación. No tengo ningún mandato ni permiso directo que mostrarle, pero pido que tome la mejor decisión.
P: En Mt 27:38, Mr 15:32 y Lc 23:39, ¿injuriaron los ladrones a Jesús, o se arrepintió uno de ellos y se volvió a Jesús, en Lc 23:40-43?
R: Ambos ladrones injuriaron a Jesús al principio. Sin embargo, el ladrón que estaba a la derecha de Jesús cambió después de parecer y creyó en Jesús. Jesús le dijo que aquel mismo día estaría con él en el paraíso.
P: En Mt 27:44 y Mr 15:31-32, ¿en qué momento exactamente injuriaron los ladrones a Jesús?
R: La Escritura no lo dice con exactitud. Mateo y Marcos mencionan cada uno tres grupos de personas que injuriaron a Jesús: los que pasaban, los sacerdotes y los ladrones. Sin embargo, estos versículos no especifican ni el orden, ni si lo dijeron una sola vez, ni cuántas veces. En general, no es habitual que alguien diga una sola frase fea y se quede ahí.
Hoy los cristianos pueden ser ridiculizados por su fe por delincuentes, por completos desconocidos e incluso por falsos líderes religiosos.
P: En Lc 21:7, ¿enseñó Jesús sobre los últimos tiempos en el templo, o en el monte de los Olivos, como muestran Mt 24:3-44 y Mr 13:3-37?
R: Jesús enseñó esto en el monte de los Olivos, y posiblemente mientras iban de camino allí. Lucas 21 nunca dice que Jesús estuviera en el templo cuando enseñó esto.
P: En Mt 27:32, Mr 15:21 y Lc 23:26, ¿llevó Simón de Cirene la cruz de Jesús, o la llevó Jesús, como muestra Jn 19:17?
R: Ambas cosas. Por lo general era costumbre que el condenado llevara su propia cruz, como dice Jn 19:17. Sin embargo, Jesús estaba tan débil después de los azotes y los golpes que no pudo llevar su cruz todo el camino. Por eso los romanos obligaron a un transeúnte, Simón de Cirene, a llevarla el resto del camino.
P: En Mt 27:32, Mr 15:21 y Lc 23:26, ¿tenemos alguna prueba extrabíblica sobre Simón de Cirene?
R: Es muy probable que sí. Se encontró un osario (caja para huesos) anterior al 70 d.C., procedente del valle de Cedrón, en Jerusalén, con la inscripción “Alejandro (hijo) de Simón”, “Alejandro el cireneo”. Para más información, véase:
E. L. Sukenik, BASOR 88 (1942): 38. Inscripciones no publicadas hasta 1962: N. Avigad, “A Depository of Inscribed Ossuaries in the Kidron Valley”, IEJ 12 (1962): 1-12 + láms. 1-4.
No publicadas en formato divulgativo hasta 2002-03. “Treasures in the Storeroom: Family Tomb of Simon of Cyrene”, Biblical Archaeology Review, julio-agosto de 2003.
P.
W. van der Horst, Ancient Jewish Epitaphs: An Introductory Survey of a
Millennium of Jewish Funerary Epigraphy (300 a.C.-700 d.C.) (Kampen: Kok
Pharos, 1991), 140-41.
Biblical Archaeology Review, julio-agosto de 2003, p.51. Cf. http://israelpalestineguide.files.wordpress.com/2010/06/alexander-simon-ossuary-a-second-look-from-bar.pdf
P: En Mt 27:48, Mr 15:23, Lc 23:36 y Jn 19:29, ¿qué le dieron exactamente de beber a Jesús en la cruz?
R: Mateo 27:48 dice “vinagre”; Marcos 15:23 dice “vino mezclado con mirra”; Lucas 23:36 dice “vinagre”, y Juan 19:29 dice “vinagre”. Sin embargo, “hiel/vinagre” no es una sustancia, sino la descripción de algo amargo, y la mirra era amarga.
P: En Mt 27:37, Mr 15:26, Lc 23:38 y Jn 19:19, ¿qué estaba escrito exactamente en el letrero sobre la cabeza de Jesús?
R: Primero cinco datos relacionados con la respuesta, y después dos respuestas.
1. En primer lugar, no hubo un solo mensaje, sino tres mensajes, ya que Juan 19:20 dice que el letrero estaba escrito en arameo, latín y griego.
2. Esto es lo que registran los evangelistas.
Mateo 27:37 dice: “Este es Jesús el Rey de los judíos.”
Marcos 15:26: “El Rey de los judíos.”
Lucas 23:38: “Este es el Rey de los judíos.”
Juan 19:19: “Jesús Nazareno, Rey de los judíos”
3. Los escritores antiguos parafraseaban a menudo sus palabras. Lo que aquí tenemos es exacto, pero no preciso. Así, por ejemplo, si un escritor decía “Este es Jesús el Rey de los judíos” y otro decía “el Rey de los judíos”, ambos podrían estar registrando la misma frase. El primer escritor simplemente registró más de la frase que el segundo.
4. Papías, discípulo del apóstol Juan, recoge que Mateo se escribió originalmente en la lengua de los hebreos (¿arameo?) y después se tradujo al griego. Los otros escritores escribieron en griego. Así pues, hay una traducción de por medio entre los dichos y lo que escribieron los evangelistas.
5. Al margen de las diferencias entre los tres letreros, Marcos parece registrar sencillamente lo que es común a todos ellos.
Primera respuesta: Los tres mensajes en tres lenguas distintas están registrados en Mateo, Lucas y Juan. Marcos registra lo que es común entre ellos. Pilato probablemente no sabía arameo, así que se escribiría en latín y se traduciría al griego y al arameo para que todos pudieran leerlo.
Segunda respuesta: Puesto que los evangelistas registran palabras traducidas, y algunas cosas como “Este es” frente a “El” suelen fundirse en una traducción, estamos seguros del mensaje de los letreros, pero no estamos seguros de las palabras exactas. Sin embargo, lo importante aquí es el mensaje, no las palabras exactas.
P: ¿Cuáles fueron exactamente las siete cosas que Cristo habló en la cruz, y en qué orden?
R: Aunque el orden que se da en el evangelio no es necesariamente el orden en que se dijeron, lo más sencillo es suponer que iban en orden cronológico, que es:
1. Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Lucas 23:34a
2. Mujer, he ahí tu hijo; he ahí tu madre. Juan 19:25-27
3. De cierto te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso. Lucas 23:43b
4. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Mateo 27:46; Marcos 15:34
5. Sed tengo. Mateo 27:48; Juan 19:28-29
6. Consumado es. Juan 19:30
7. Justo antes de morir, Jesús dijo: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.” Lucas 23:46a
Por supuesto, Jesús pudo decir también otras palabras.
P: En los Evangelios, ¿murió Jesús realmente en la cruz, o sustituyó Dios milagrosa e indetectablemente a otra persona, como afirma el Corán musulmán?
R: Las distintas posturas de cristianos y musulmanes son una diferencia fundamental entre sus dos religiones.
Los cristianos dicen que fue realmente Jesús, porque todos los relatos, tanto cristianos como no cristianos, dicen que fue Jesús. El Alá de los musulmanes es distinto del Dios de la Biblia, y Alá ha burlado y engañado a todo su pueblo haciéndole pensar que Alá puso a otro en su lugar.
Los musulmanes dicen que Alá es el mismo que el Dios de la Biblia. El cambio de Jesús hecho por Alá no sería detectable por nadie y, por tanto, no habría ninguna prueba histórica del cambio.
Ambos pueden coincidir en dos cosas: 1) Al menos pareció que Jesús murió en la cruz. 2) En algún momento, el dios del islam burló por completo y engañó deliberadamente al propio pueblo de Alá.
P: En Mt 27:45, Mr 15:33 y Lc 23:44-45, ¿qué pruebas extrabíblicas hay de que “hubo tinieblas sobre toda la tierra” durante la crucifixión de Jesús?
R: No es razonable esperar que todas las culturas registraran unas tinieblas. Por ejemplo, se ha calculado que un eclipse solar oscureció Egipto el 12 de diciembre del 504 a.C., y sin embargo no hay ningún registro histórico sobre esto, ni entre los egipcios, tan civilizados, ni entre nadie más. Véase http://www.informationblast.com/500s_BC.html para más información. Esto ocurrió durante la Pascua (es decir, con luna llena), de modo que no pudo ser un eclipse solar normal: fueron unas tinieblas inusuales. Además, las tinieblas fueron desde la hora sexta hasta la novena. Los eclipses naturales no duran tres horas. Lo máximo que teóricamente podría durar un eclipse son unos siete minutos, según https://www.wku.edu/eclipse/duration.php.
No obstante, el historiador samaritano no cristiano Talo escribió en el 52 d.C., menos de 20 años después de la crucifixión. Escribió que unas tinieblas acompañaron a la crucifixión de Jesús.
El historiador samaritano Talo, que no debe confundirse con el filósofo griego Tales, era bastante conocido.
El Discurso exhortatorio a los griegos del Pseudo-Justino Mártir (posterior al 165 d.C.) cap.9 p.277 menciona a Talo, Filón, Josefo y otros.
Teófilo, A Autólico cap.29 p.120 menciona a Talo, así como al historiador caldeo anterior Beroso en la p.121.
El Octavio de Minucio Félix cap.22 p.186 menciona al historiador Talo.
El Apologético de Tertuliano cap.19 p.33 menciona a Talo y a Josefo.
Julio Africano, fragmento 18 p.136.
Flegón fue un escritor griego de Caria que escribió poco después del 137 d.C. Escribió que en el cuarto año de la Olimpiada 202 [33 d.C.] hubo “el mayor eclipse de sol” y que “se hizo de noche a la hora sexta del día [las 12:00 del mediodía], de modo que incluso aparecieron estrellas en el cielo. Hubo un gran terremoto en Bitinia, y muchas cosas fueron derribadas en Nicea”. (The Case for Christ p.111.) Orígenes (225-254 d.C.) menciona también que Flegón escribió sobre las tinieblas en el libro 13 o 14 de dicho escritor. Orígenes contra Celso libro 2 cap.14 p.437; libro 2 cap.33 p.445; libro 2 cap.59 p.455.
El Diatésaron de Taciano (c.172 d.C.), sección 51 p.123, dice que hubo tinieblas cuando Jesús fue crucificado, desde la hora sexta hasta la novena. El Diatésaron de Taciano, sección 52 p.123, dice que hubo un terremoto cuando Jesús murió.
Melitón de Sardes (170-177 d.C.) dice que la tierra tembló, el sol huyó y el día cambió, porque no podían soportar a su Señor colgado de un madero. Del discurso sobre el alma y el cuerpo cap.2, Ante-Nicene Fathers vol.8 p.756
Ireneo, en Contra las herejías (182-188 d.C.) libro 4 cap.34 p.512, dice: “Y los hechos relacionados con la pasión del Señor, que fueron predichos, no se cumplieron en ningún otro caso. Porque en la muerte de ningún hombre de la antigüedad ocurrió que el sol se pusiera a mediodía, ni se rasgó el velo del templo, ni tembló la tierra, ni se partieron las rocas, ni resucitaron los muertos, ni ninguno de aquellos hombres [de antaño] resucitó al tercer día ni fue recibido en el cielo… Por tanto, los profetas no hablaron de ningún otro sino del Señor, en quien concurrieron todas estas señales antes dichas.”
Tertuliano (c.200 d.C.), en Sobre el ayuno cap.10 vol.4 p.109, menciona también las tinieblas que acompañaron a la crucifixión de Jesús. Lo menciona también en Respuesta a los judíos cap.12 p.170.
Hipólito fue obispo de Porto (222-235/236 d.C.). Menciona que por causa de Jesús “el sol se oscurece, el día se queda sin luz, las rocas se hacen pedazos, el velo se rasga, los cimientos de la tierra se estremecen, los sepulcros se abren y los muertos resucitan”. Contra la herejía de un tal Noeto cap.17 p.230
Las Recogniciones de Clemente, ebionitas (c.211-250 d.C.), libro 1 cap.42 p.88, dicen que Jesús padeció por nosotros, que el sol se oscureció y que los montes se partieron cuando fue a la cruz. Y resucitó.
Orígenes (que escribió entre el 225 y el 254 d.C.) menciona las tinieblas sobre la tierra y los sepulcros que se abrieron, en Contra Celso libro 2 capítulo 33 p.445.
Cipriano de Cartago (c.246-258 d.C.): “La Palabra de Dios es llevada en silencio al matadero. Y cuando en la cruz del Señor las estrellas se turban, los elementos se alteran, la tierra tiembla, la noche excluye al día, el sol,…” Tratados de Cipriano, tratado 9 cap.7 p.486
Dionisio de Alejandría (246-265 d.C.) menciona el terremoto en Mateo. Carta al obispo Basílides canon 1 p.94.
Arnobio (297-303 d.C.), en Contra los gentiles libro 1 cap.53 p.428, menciona las tinieblas durante la muerte de Jesús.
Atanasio (318 d.C.) (implícitamente) dice que el sol se oscureció y la tierra se estremeció cuando el Salvador murió. La encarnación del Verbo cap.49.4 p.63
Lactancio (260-325 d.C.) menciona un terremoto a la misma hora en que Jesús murió, y que el sol retiró de pronto su luz y hubo tinieblas desde la hora sexta hasta la novena. Las instituciones divinas libro 4 cap.19 p.122.
Alejandro de Alejandría (313-326 d.C.) menciona cómo los sepulcros se abrieron, la tierra se sacudía, las lumbreras se atemorizaron, el sol y la luna desaparecieron y las estrellas retiraron su resplandor cuando Jesús padecía en la cruz. Epístolas sobre la herejía arriana, epístola 5.6 p.301
Después de Nicea (325 d.C.)
Hilario de Poitiers (355-367/368 d.C.) (parcial): “La creación queda libre por la mediación de esta ofrenda por el pecado; las rocas mismas pierden su solidez y su fuerza.” Sobre la Trinidad libro 3 cap.11 p.65
Atanasio (c.371 d.C.) dice: “el sol retiró sus rayos, la tierra tembló y las rocas se partieron,…” Carta personal 61 (a Máximo) cap.2 p.578
Atanasio (356-360 d.C.) menciona que el velo se rasgó, el sol se ocultó, las rocas se partieron y los muertos que estaban en los sepulcros resucitaron. Cuatro discursos contra los arrianos, discurso 3 cap.29 p.424
Efrén el Sirio (350-378 d.C.) dice que hubo tinieblas y terremoto cuando Jesús murió. Himnos de la Natividad, himno 3 p.273.
Cirilo de Jerusalén (c.349-386 d.C.) mencionó que el sol retrocedió en tiempos de Ezequías, y que el sol se eclipsó por Cristo. (Primera catequesis 2, Nicene & Post-Nicene Fathers p.12)
Cirilo de Jerusalén (c.349-386 d.C.) dice que el sol se oscureció durante la crucifixión. Primera catequesis 4 cap.10, Nicene & Post-Nicene Fathers p.21, y que las rocas se partieron. Catequesis 4 cap.11 p.22
Gregorio Nacianceno (330-391), al tratar de la crucifixión de Jesús, dice: “Envolvió el mundo visible en tinieblas” y “…porque las puertas misteriosas del cielo se abren; las rocas se hienden, los muertos resucitan. Él muere, pero da vida, y con su muerte destruye la muerte.” Sobre el Hijo. Tercer discurso teológico cap.20 p.309
Teodoro de Mopsuestia (392-423/429 d.C.) dice que el sol y la luna se oscurecieron realmente en tiempos de Cristo. Menciona también “la sangre salvadora de Cristo el Señor”. Comentario a Joel cap.2 p.119
Agustín de Hipona (388-430 d.C.) menciona las tinieblas que hubo cuando Jesús fue crucificado. La ciudad de Dios libro 3 cap.15 p.51.
P: En los Evangelios, ¿es la mención de las tinieblas, el terremoto y el velo rasgado cuando Cristo fue crucificado solamente figurada, y no ocurrió realmente, porque no se registró en ninguna otra parte, como afirma Some Answered Questions p.37-38?
R: No. Véase la pregunta anterior para las pruebas de las tinieblas, y la pregunta sobre Mt 27:51 para las pruebas del terremoto.
P: En Lc 23:45-46, el escéptico Bart Ehrman dice que el velo del templo se rasga mientras Jesús está vivo, pero que en Marcos se rasga después de que murió. (Jesus, Interrupted p.68) Después pregunta si el velo rasgado representa que Dios rechaza el sistema judío de adoración, o si simboliza que Jesús expía por nosotros. (también en Jesus, Interrupted p.52)
R: Dos puntos que considerar en la respuesta. 1) Por supuesto, el velo rasgado puede representar más de una cosa, sobre todo cuando ambas están estrechamente relacionadas. Sin embargo, en realidad no simboliza que Dios rechazara el sistema judío de adoración, sino que, ahora que Jesús había expiado los pecados, el sistema judío de adoración había terminado. (De hecho, el templo sería destruido en menos de 40 años.)
2) Lucas no especifica el momento en que el velo se rasgó en dos. Lucas 23:44-46 dice que hubo tinieblas desde la hora sexta hasta la novena, que el velo del templo se rasgó en dos y que Jesús clamó antes de morir. No especifica el orden.
P: Sobre Lucas, el escéptico Bart Ehrman dice en Jesus, Interrupted p.46-47: “La muerte de Jesús es importante tanto para Marcos como para Lucas. Pero para Marcos su muerte es una expiación; para Lucas es la razón por la que la gente se dio cuenta de que es pecadora y necesita volverse a Dios en busca de perdón. La razón de la muerte de Jesús es, pues, bastante distinta según qué autor se lea”. (también en Jesus, Interrupted p.94)
R: Ehrman intenta fabricar una diferencia de creencia entre Marcos y Lucas donde no la hay. Incluso Ehrman reconocería que Lucas y Hechos son del mismo autor. Probablemente una de las declaraciones más claras de la expiación hechas por Lucas está en Hechos 5:30-31: “El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, al cual vosotros matasteis colgándole de un madero. A este ha Dios ensalzado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y remisión de pecados.” (subrayado añadido para mostrar dónde se equivoca Ehrman).
P: En Mt 27:54 y Mr 15:39, ¿dijo el centurión “este era el/un Hijo de Dios”, o “este hombre era justo”, como dice Lc 23:47?
R: Ambas cosas. El centurión no estaba limitado a pronunciar una sola frase. Los evangelios con frecuencia no citaban textualmente, y no incluían todas las palabras, de modo que el centurión probablemente dijo también otras cosas.
La mayoría estaría de acuerdo en que, durante todo el tiempo transcurrido desde que Jesús murió hasta que quisieron asegurarse de que estaba muerto y bajaron su cuerpo de la cruz, el centurión tuvo tiempo de sobra para decir más de una frase. Sería bastante extraño que el centurión hubiera guardado silencio absoluto salvo por una sola frase.
P: ¿Cómo es una armonía de los Evangelios después de la Resurrección?
R: En primer lugar debo reconocer que aquí no he hecho más que “reinventar la rueda”. Ya en el 246-265 d.C., Dionisio, obispo de Alejandría, mostró que los evangelistas no “discrepan ni se contradicen entre sí” y ofreció una armonía buena y bastante completa de los evangelios posteriores a la resurrección en su Carta 5, al obispo Basílides, canon 1, Ante-Nicene Fathers vol.6 p.94-95. En cualquier caso, esta es una armonía de estos 29 sucesos, y concuerda con la suya.
Los números remiten a sucesos que han de ir en orden, y las letras a, b, c remiten a sucesos que podrían ocurrir en cualquier orden. Las palabras en negrita indican marcas de tiempo, orden y lugar. Los versículos subrayados señalan los pasajes que no van en orden cronológico.
Después de que Jesús resucitó de entre los muertos: Mt 28, Mr 16, Lc 24, Jn 20-21
R1a. Pasado el sábado, María Magdalena, la otra María [la madre de Jacobo], Salomé y las mujeres se ponen en camino hacia el sepulcro. Mt 28:1b; Mr 16:1-3; Lc 24:1; Jn 20:1
R2a. Hubo un terremoto cuando el ángel arrojó a un lado la piedra. Los guardias quedaron como muertos. Mt 28:2-4
R2b. El ángel arrojó a un lado la piedra. Mr 16:4; Lc 24:2
R1b. No se encuentra el cuerpo, y dos “varones” hablan con las mujeres. Lc 24:3-8; Jn 20:2
R3. La mañana en que Jesús resucitó, un ángel se aparece a las mujeres y les dice que digan a los discípulos que vayan a Galilea. Mt 28:5-7; Mr 16:5-8
R4a. Mientras las mujeres volvían de prisa, Jesús se aparece también a las mujeres y les dice que digan a los discípulos que vayan a Galilea. Mt 28:8-10
R4b1. Cuando las mujeres volvieron del sepulcro, los discípulos no les creen. Lc 24:9-11
R4b2. Pedro y Juan corren al sepulcro; Juan llega primero. Lc 24:12; Jn 20:3-9
R4b3. Entonces los discípulos vuelven a sus casas [en Jerusalén]. Jn 20:10
R4c. Los guardias avisan a los sacerdotes; los sacerdotes entonces los sobornan. Mt 28:11-15
R4d. Mientras María lloraba, dos varones y después Jesús se aparecen a María Magdalena. Mr 16:9-11; Jn 20:11-18
R5. El mismo día, camino de Emaús, Jesús se aparece a dos discípulos (que no eran de los once). Se queda con ellos hasta la tarde. Mr 16:12; Lc 24:13-29
R6. En seguida los dos discípulos volvieron corriendo a Jerusalén (a 11 kilómetros, 7 millas) y se lo contaron a los 11 discípulos. Mr 16:13; Lc 24:33-35
R7. En Jerusalén, la tarde del mismo día en que Jesús resucitó, mientras los dos hablan con los discípulos, Jesús se aparece, por primera vez, a diez discípulos. Jn 20:19-23
R8. Otros discípulos dicen a Tomás que han visto a Jesús. Jn 20:25
R9. Ocho días después, Jesús se aparece, por 2.ª vez, a los once discípulos, incluido Tomás. Mr 16:14; Jn 20:19,26-31
R10. Jesús se les aparece (3.ª vez) junto al mar de Tiberíades [Galilea]. Pescaron 153 peces. Mt 28:19-20; Jn 21:1-14
R11a. Tres veces Jesús pregunta a Pedro si Pedro lo ama. Jn 21:15-23
R11b1. Jesús se aparece a más de 500 seguidores. 1 Co 15:6
R11b2. Jesús se aparece a Jacobo, su hermano. 1 Co 15:7
R12. En Galilea, Jesús se aparece a los discípulos y les da la gran comisión. Mt 28:16-20; Mr 16:15-18
R13. Vuelven a Jerusalén, quedándose allí o en Betania, un suburbio.
R14. Mientras comen, Jesús les manda quedarse en Jerusalén hasta que reciban poder de lo alto (Lc 24:49; Hch 1:4). Ellos obedecen este mandato. Lc 24:52
R15. Jesús los lleva a Betania, un suburbio de Jerusalén en la ladera del monte de los Olivos. Lc 24:50
R16. Cuarenta días después de la resurrección (Hch 1:3), Jesús asciende al cielo en las nubes en Betania, en la ladera del monte de los Olivos. Mr 16:19; Lc 24:50-51; Hch 1:9-11
R17a1. Al volver a Jerusalén, los apóstoles permanecen en el templo. Lc 24:52-53
R17b. Los 11 apóstoles eligen a Matías para reemplazar a Judas. Hch 1:15-26
R18. En Jerusalén, en Pentecostés (50 días después de la Pascua), los apóstoles son llenos del Espíritu Santo. Hch 2
R19. Después de esto, los apóstoles viajan libremente. Mr 16:20
P: En Mt 28:1, Mr 16:2 y Lc 24:1, ¿estaba María en el sepulcro justo después de salir el sol, o fue de camino al sepulcro cuando aún estaba oscuro, como dice Jn 20:1?
R: Ambas cosas son ciertas. Juan 20:1 dice que fueron caminando al sepulcro cuando aún estaba oscuro, pero Mr 16:2 muestra que llegaron al sepulcro cuando el sol ya había salido. Si se habían quedado en Betania, y el sepulcro estaba justo a las afueras de Jerusalén, habrían tardado algún tiempo en ir del suburbio de Jerusalén a Jerusalén.
P: En Mt 28:1, Mr 16:1-2, Lc 24:1 y Jn 20:1, ¿por qué fueron las mujeres al sepulcro, si había sobre él un sello romano, en Mt 27:62-66?
R: Hay dos respuestas posibles, pero la segunda es más probable.
Las mujeres pensaban que se les permitiría: No era costumbre normal poner un sello y una guardia de soldados romanos sobre un sepulcro. Los principales sacerdotes y los fariseos pidieron expresamente a Pilato que se hiciera así, “para que se asegure el sepulcro hasta el día tercero”, en Mateo 27:64. Las autoridades no querían prohibir las costumbres funerarias, sino solo asegurarse de que nadie robara el cuerpo, de modo que cabía esperar que se permitiera a las mujeres hacer esto.
Las mujeres no sabían del sello ni de la guardia: Custodiar el sepulcro de un criminal y poner a su alrededor un sello romano y una guardia de soldados romanos era muy poco habitual. Lucas 23:55-56 dice que las mujeres siguieron a José para ver dónde ponían el cuerpo de Jesús, y que después se fueron a casa a preparar especias y perfumes. Dicho de otro modo, no se quedaron por allí vigilando el sepulcro. La petición del sello y la guardia no se hizo hasta el día siguiente, según Mateo 27:62. Así que las mujeres probablemente no sabían nada del sello ni de la guardia.
P: En Mt 28:1, Mr 16:1-2, Lc 24:1 y Jn 20:1, ¿por qué fueron las mujeres al sepulcro a envolver el cuerpo, si José de Arimatea y Nicodemo ya lo habían envuelto en Jn 19:39?
R: Jesús murió hacia las 3:00 de la tarde, y habría pasado algún tiempo entre que José de Arimatea pidió el cuerpo, Pilato comprobó que Jesús estaba efectivamente muerto, y bajaron el cuerpo y lo llevaron al sepulcro. No habrían tenido tiempo suficiente antes del anochecer para una sepultura como es debido (piénsese en algo parecido a una momia egipcia). Así que José y Nicodemo, en Juan 19:38-39, hicieron la primera parte, incluidas algunas especias, para evitar que el cuerpo se descompusiera durante unos días, y después volverían para envolverlo debidamente, es decir, enrollar tiras de tela alrededor de sus brazos, piernas, torso y cabeza, a la luz del día del domingo. Puede parecer una tarea algo espantosa, pero era una costumbre común de la época.
Además, aunque no sabemos mucho sobre las prácticas funerarias judías de aquel tiempo, en las prácticas funerarias egipcias parte de la preparación del cuerpo no se hacía hasta unos días después.
P: En Mr 16:1-8, Mt 28:1-8, Lc 24:1-11 y Jn 20:1-12, ¿qué significado tiene que las mujeres vieran el sepulcro vacío?
R: Cuatro puntos que considerar en la respuesta.
a) Aunque los judíos no embalsamaban a sus muertos, sí usaban especias cuando los sepultaban. Esto NO era en absoluto un testimonio de que las mujeres creyeran que Jesús resucitaría. Más bien, era que las mujeres venían amorosamente a cumplir con su deber, con una mezcla de amor y decepción. ¿Seguiría usted sirviendo fielmente a Dios si se encontrara con la decepción?
b) En la cultura griega y romana se tenía a las mujeres en menos que a los hombres. Si alguien hubiera querido cambiar el relato para hacerlo más atractivo a los lectores, sencillamente habría omitido esta parte, o bien habría dicho que fueron los hombres, y no las mujeres, quienes vieron primero el sepulcro. Esto indica que simplemente registraron lo que ocurrió.
c) De manera parecida, en la cultura judía se tenía a las mujeres por importantes, salvo que su testimonio se consideraba sin valor, según la Misná judía, Rosh Ha-Shaná 1.8.
d) Dios podría haber dado a cualquiera el honor de ser el primero en ver a Jesús resucitado, pero optó por dárselo a las mujeres. Quizá esto sea una señal para todas las culturas, incluida la nuestra, de que en general debemos honrar, creer y confiar en las mujeres tanto como en los hombres.
P: En Mr 15:47, ¿vieron María Magdalena y María la madre de José dónde ponían a Jesús, o fueron “las mujeres que habían venido con Jesús desde Galilea”, como dice Lc 23:55?
R: Ambas cosas. Por un lado, “mujeres de Galilea” podría significar mujeres que viajaron con Jesús desde Galilea, no necesariamente nacidas en Galilea. Por otro lado, Magdala era una población de Galilea, en la orilla occidental del mar de Galilea.
P: En Mt 28:1, ¿estaba el sepulcro cerrado, o estaba la piedra removida, como dice Lc 24:2?
R: Lucas 24:2 dice que la piedra ya estaba removida cuando ellas llegaron. Mateo 28:2 menciona también que la piedra fue removida, a modo de explicación de Mateo 28:1. Nada dice que las mujeres estuvieran presentes cuando se removió la piedra.
P: En Mr 16:4, el escéptico Bart Ehrman pregunta si la piedra ya había sido removida, o si la removió un ángel [supuestamente] cuando las mujeres estaban allí (Mt 28:2).
R: En ambos evangelios la piedra fue removida antes de que el ángel hablara con las mujeres. Mateo 28:2 no dice que las mujeres estuvieran presentes en el momento en que se removió la piedra.
P: En Mt 28:1-8, Mr 16:1-8, Lc 24:1-10 y Jn 20:1-8, ¿qué ocurrió cuando Jesús fue resucitado?
R: Jesús estaba vivo de nuevo dentro de su cuerpo físico. Su cuerpo físico real, con las cicatrices, aún podía ser tocado (Juan 20:27; Mateo 28:9; Lucas 24:39) y comer (Lucas 24:41-43). Jesús dijo que su cuerpo después de la resurrección tenía carne y huesos, en Lucas 24:39, ¡y creo que estará usted de acuerdo en que Jesús lo sabría mejor que nadie! Sin embargo, el cuerpo de Jesús era un cuerpo físico glorificado que podía atravesar paredes (Juan 20:19-20) y desaparecer (Lucas 24:31).
Tertuliano (198-220/240 d.C.): Cristo murió por nuestros pecados y resucitó en su carne. Es el fundamento mismo del evangelio, de nuestra salvación. Cinco libros contra Marción libro 3 cap.8 p.328
Novaciano (250/254-256/7 d.C.): “Que él [Jesús] resucitó en la misma sustancia corporal en la que murió queda probado por las heridas de ese mismo cuerpo, y así muestra en su carne las leyes de nuestra resurrección, en que restauró en su resurrección el mismo cuerpo que había recibido de nosotros.” Tratado sobre la Trinidad cap.10 p.620.
Adamancio (c.300 d.C.) trata de qué pasaría si Jesús solo hubiera padecido en apariencia. “Si padeció en apariencia y no en realidad, Herodes se sentó a juzgar solo en apariencia; en apariencia Pilato se lavó las manos de él, y en apariencia Judas lo entregó. Del mismo modo Caifás lo entregó en apariencia; los judíos lo prendieron en apariencia, y los apóstoles…. Incluso su sangre fue derramada en apariencia; los evangelistas predicaron el Evangelio en apariencia; Cristo vino del cielo en apariencia, y ascendió en apariencia. La salvación del género humano fue también en apariencia, y no en verdad. Entonces, ¿por qué dice Cristo: ‘Yo soy la verdad’?” Diálogo sobre la fe verdadera quinta parte cap.851a p.149
P: En Jn 20:1, ¿vino María Magdalena sola al sepulcro, o vinieron María Magdalena y la otra María (Mt. 28:1), o Magdalena, María la madre de Jacobo y Salomé, en Marcos 16:1, o Magdalena, Juana, María la madre de Jacobo y otras mujeres, en Lucas 24:10?
R: María Magdalena, Juana, María la madre de Jacobo y las demás mujeres vinieron todas. Juan 20:1 NO dice que María viniera sola. Si vinieron varias mujeres, sigue siendo exacto, aunque no tan preciso, mencionar a una, dos o tres de ellas. Si algunas llegaron antes y otras justo después, sigue siendo exacto que un relato diga que vinieron algunas y que otro relato mencione al grupo entero.
P: En Mt 28:2-5 y Mr 16:5, ¿había un solo ángel, o había dos ángeles, como dicen Lc 24:4 y Jn 20:12?
R: Si había dos o más ángeles, entonces también es correcto que había un ángel. Este es uno de los muchos ejemplos en que los relatos de los evangelios son exactos, pero no precisos.
P: En Mt 28:8, ¿se lo dijeron las mujeres a los discípulos, o no se lo dijeron a nadie, como dice Mr 16:8? (Jesus, Interrupted p.48)
R: Es evidente que Marcos no quería decir que las mujeres no se lo dijeran a nadie durante el resto de su vida. Desde luego, no se lo dijeron a nadie con quien se cruzaran mientras huían del sepulcro. Si se lee todo Mateo 28:8-10, las mujeres corrieron sin decírselo todavía a nadie, y entonces Jesús salió a su encuentro. Jesús dijo que se lo dijeran a sus hermanos (es decir, a los discípulos). Si uno quiere hilar fino, en rigor Mateo 28 no dice realmente que las mujeres obedecieran y se lo dijeran a nadie. Sin embargo, las acciones de los discípulos dan a entender claramente que las mujeres se lo dijeron.
P: En Mt 28:9, ¿reconoció María Magdalena a Jesús cuando este se le apareció por primera vez, o no lo reconoció, como dice Juan 20:14?
R: Mateo 28:9 no dice cuán pronto reconoció María a Jesús; simplemente cuenta que finalmente sí lo reconocieron. En Juan 20:14 María no supo al principio que era Jesús. Pero Juan 20:15-17 muestra también que después SÍ reconoció a Jesús.
P: En Jn 20:29, ¿son bienaventurados los que creen sin ver, o son bienaventurados los que ven, según Lc 10:23?
R: Jesús está diciendo dos cosas distintas en contextos distintos, y ambos son bienaventurados, pero de maneras distintas.
En Juan 20:29 Jesús NO dijo que quienes vieron personalmente una aparición de la resurrección no fueran bienaventurados. Más bien, Jesús dijo a Tomás, que dudaba: “Porque me has visto, Tomás, creíste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.” (RV 1909) Tomás estaba haciendo de la aparición de Jesús resucitado el fundamento de su fe. Jesús decía que son más bienaventurados (muy encomiables) aquellos que, teniendo los milagros como apoyo de su fe, no hacen de los milagros el fundamento de su fe, como hizo Tomás.
En Lucas 10:23 Jesús está diciendo a los discípulos (incluido Tomás) que eran bienaventurados (mostrados como muy favorecidos) al ver de primera mano las cosas que vieron.
¿Cuál es el fundamento de su fe en Cristo? Si son solo milagros, ¿qué pasaría si Satanás obrara un milagro falsificado? Si es solo la apologética, ¿qué pasaría si se encontrara con un no cristiano que fuera mejor polemista? Si es solo tener una respuesta para toda objeción bíblica, ¿qué pasaría si alguien presentara una nueva objeción bíblica para la que usted no tuviera respuesta? El fundamento de nuestra fe debe ser nuestra relación con Cristo; todas estas otras cosas son buenas para apoyar nuestra fe, pero no deben ser el fundamento de ella.
P: En Lc 24:44, ¿dividían los judíos la Biblia en tres secciones, o solo en dos, como muestra Mt 5:17?
R: Los judíos se referían a ella de ambas maneras, igual que Jesús.
La Ley y los Profetas: Los judíos llamaban al Antiguo Testamento la Ley y los Profetas, según Mateo 5:17-18; Lucas 24:27 (Moisés y los Profetas); Zacarías 7:12 (la Ley o los profetas anteriores); 2 Macabeos 15:9; Manual de Disciplina de Qumrán 9.11.
División tripartita (Ley, Profetas, Escritos): Prólogo del Eclesiástico (ca.132 a.C.); Filón de Alejandría (ca.40 d.C.): “…estudiando allí las leyes y los sagrados oráculos de Dios enunciados por los santos profetas, e himnos, y salmos, y toda clase de otras cosas…” La vida contemplativa 25 p.700; Josefo (37-100 d.C.), Contra Apión 1.8, y el Talmud de Babilonia (siglo IV d.C.). El prólogo del Eclesiástico dice “la Ley, los Profetas y los demás libros de los padres”. Eclesiástico 39:1 dice “ley, sabiduría, profecía”. La Carta haláquica de Qumrán dice “el libro de Moisés, los Profetas y David, y la historia de la generación” (4QMMT).
Al parecer, a Jesús no le preocupaba demasiado la división exacta, con tal de que los lectores supieran a qué se refería, ya que habló de la Ley, los Profetas y los Salmos en Lucas 24:44.
P: En Lc 24:49, ¿debían los discípulos quedarse en Jerusalén, o fueron a Galilea, en Mt 28:10,16?
R: Primero se les dijo que fueran a Galilea, cosa que hicieron tras una demora de ocho días. Después volvieron a Jerusalén, y Jesús les dijo que permanecieran allí hasta que recibieran el poder de lo alto. Este es el orden de los sucesos de los 40 días que Jesús estuvo en esta tierra, después de su resurrección y antes de su ascensión.
R2. Id a Galilea: esto es lo que un ángel les dijo la mañana en que Jesús resucitó (Marcos 16:7). Jesús se apareció también a las mujeres y les dijo que dijeran a los discípulos que fueran a Galilea (Mateo 28:9-10).
R7. En Jerusalén, la tarde del mismo día en que Jesús resucitó, mientras los dos hablaban con los once, Jesús se apareció a diez discípulos (Juan 20:19-23).
R9. Ocho días después, Jesús se apareció de nuevo a todos los discípulos, incluido Tomás (Juan 20:19,24-29).
R10. Fueron a Galilea, junto al mar de Tiberíades [Galilea] (Mateo 28:19-20; Juan 21:1-24).
R14. Volvieron a Jerusalén, quedándose allí o en Betania, un suburbio. (implícito)
R15. Mientras comían, Jesús les mandó permanecer en Jerusalén hasta que recibieran poder de lo alto (Lucas 24:49; Hechos 1:4). Ellos obedecieron este mandato (Lucas 24:52).
R16. Jesús los llevó a Betania, un suburbio de Jerusalén en la ladera del monte de los Olivos (Lucas 24:50).
R17. Cuarenta días después de la Resurrección (Hechos 1:3), Jesús ascendió al cielo en las nubes (Marcos 16:19; Lucas 24:50-51; Hechos 1:9-11).
R19. Fueron llenos del poder del Espíritu Santo en Pentecostés, que fue 50 días después de la Pascua (Hechos 2).
R20. Después de eso, iban libremente entre Jerusalén y otras ciudades.
Véase la pregunta sobre la armonía posterior a la Resurrección para la secuencia completa de los sucesos.
P: ¿Es históricamente fiable el “Testimonium Flavianum” de Josefo en Antiquities of the Jews 18.63-64?
R: Primero lo que dice en griego, y después una discusión. Dice: “Por este tiempo vivió Jesús, un hombre sabio, si es que en verdad se le debe llamar hombre. Porque fue autor de hechos sorprendentes y maestro de aquellas personas que reciben la verdad con agrado. Se ganó a muchos judíos y a muchos de los griegos. Él era el Cristo. Cuando Pilato, al oírlo acusado por hombres de la más alta posición entre nosotros, lo hubo condenado a ser crucificado, los que en un principio habían llegado a amarlo no dejaron de quererlo. Al tercer día se les apareció devuelto a la vida, porque los profetas de Dios habían profetizado estas y otras innumerables cosas maravillosas acerca de él. Y la tribu de los cristianos, así llamada por él, no ha desaparecido hasta el día de hoy.”
Michael J. Wilkins y J.P. Moreland, en Jesus Under Fire: Modern Scholarship Reinvents the Historical Jesus p.212-213, dicen: “La opinión de los eruditos sobre este pasaje puede dividirse en tres campos: (1) los que defienden la autenticidad esencial del pasaje; (2) los que rechazan el pasaje entero; (3) los que creen que el pasaje tiene un núcleo auténtico pero incluye además interpolaciones cristianas. La erudición más reciente se ha inclinado por esta última opinión.” La versión árabe, de Agapio, obispo melquita de Hierápolis en Siria en el siglo X, dice “buena conducta” en lugar de “milagros”, después de tres días aparece la palabra “informe”, y se inserta “quizá” antes de “él era el Mesías”. Eusebio de Cesarea (fl. 325 d.C.) cita este pasaje, pero Orígenes (225-254 d.C.) observa que Josefo habló de Jacobo, pero NO habló de Cristo, en Orígenes contra Celso libro 1 cap.47 p.416; libro 2 cap.13 p.437.
P: ¿Qué escritores primitivos se refirieron a los evangelios como los evangelios?
R: Esta es la lista.
A Diogneto (c.130-200 d.C.) cap.11 p.29: “…se establece la fe de los evangelios, y se conserva la tradición de los apóstoles…”
Justino Mártir (151-155 d.C.): “Porque los apóstoles, en las memorias por ellos compuestas, que se llaman Evangelios, nos han transmitido así lo que se les mandó;” Primera Apología de Justino cap.66 p.185
Teófilo, A Autólico (168-181/188 d.C.) libro 3 cap.12 p.114 dice: “se halla tanto en los profetas como en los Evangelios, porque todos hablaron inspirados por un solo Espíritu de Dios”.
Hegesipo (c.170 d.C.), Cinco libros de comentarios sobre los Hechos de la Iglesia cap.3 vol.8 p.764, menciona la Escritura de los Evangelios.
Claudio Apolinar (160-180 d.C.) menciona a Mateo, los Evangelios y la ley. Ante-Nicene Fathers vol.8 cap.772
Ireneo de Lyon (182-188 d.C.): “No es posible que los Evangelios sean ni más ni menos en número de los que son. … la ‘columna y apoyo’ de la Iglesia es el Evangelio y el espíritu de vida; conviene que ella tenga cuatro columnas, que exhalen inmortalidad por todos lados.” Ireneo contra las herejías libro 3 cap.11.8
Ireneo menciona “examinar los evangelios” en Ireneo contra las herejías libro 2 cap.22.3 p.390.
Canon de Muratori (c.190-217 d.C.): el tercer libro de los evangelios es Lucas. Canon de Muratori 1. (Así pues, Mateo y Marcos, no nombrados, se cuentan como dos.)
Clemente de Alejandría (193-217/220 d.C.) menciona las profecías, los evangelios y las palabras apostólicas en ¿Qué rico se salvará? cap.42 p.604
Tertuliano (198-220 d.C.) dice que Marción “se esfuerza muchísimo por destruir el carácter de aquellos Evangelios que se publican como genuinos y bajo el nombre de los apóstoles, a fin, claro está, de asegurar para su propio Evangelio el crédito que a ellos les quita.” Cinco libros de Tertuliano contra Marción libro 4 cap.3 p.348. También libro 5 cap.2 p.432 y Sobre la resurrección de la carne cap.33 p.568
Tertuliano (c.213 d.C.): “O quizá, después de todo, solo estaba reprochando a los Evangelios una mentira, diciendo de hecho: ‘¡Fuera Mateo; fuera Lucas!’” Contra Práxeas cap.1 p.597
Hipólito (225-235/236 d.C.) menciona los Evangelios en La refutación de todas las herejías libro 6 cap.24 p.85.
Orígenes (225-254 d.C.) dedica dos capítulos enteros a por qué los evangelios, y ningún otro libro, se llaman así, en el Comentario a Juan libro 1 cap.7,8, p.300,301
Orígenes (225-254 d.C.) habló del Nuevo Testamento y dijo que solo había cuatro evangelios. Comentario de Orígenes a Juan (225-231 d.C.) libro 1 cap.1 p.299.
Novaciano (250-257 d.C.): “Porque tanto las antiguas profecías como los Evangelios testifican que él es hijo de Abraham e hijo de David” Tratado sobre la Trinidad cap.9 p.618
Tratado sobre el rebautismo cap.17 p.677 (250-258 d.C.): “Porque de este bautismo adúltero, más aún, homicida, si hay algún otro autor, es entonces ciertamente un libro ideado por estos mismos herejes en favor de este mismo error, que lleva por título La predicación de Pablo, en cuyo libro, contra todas las Escrituras, hallarás tanto a Cristo confesando su propio pecado —aunque él solo no cometió pecado alguno— como casi obligado por su madre María, de mala gana, a recibir el bautismo de Juan. También que, cuando fue bautizado, se vio fuego sobre el agua, lo cual no está escrito en ninguno de los Evangelios.”
Cipriano de Cartago (246-258 d.C.) menciona los Evangelios en la Carta 72 cap.17 p.383
Dionisio de Alejandría (246-265 d.C.) menciona por su nombre a los cuatro “evangelistas”. Carta al obispo Basílides canon 1 p.94
Adamancio (c.300 d.C.) menciona a cuatro que predicaron el evangelio, pero que predicaron lo mismo, de modo que los cuatro evangelios son un solo evangelio. Diálogo sobre la fe verdadera primera parte cap.6 p.43.
Victorino de Petavio (martirizado en 304 d.C.) dice que el mundo se compone de cuatro elementos, igual que hay cuatro evangelios, cuatro generaciones de Adán a Noé, de Abraham a Moisés, cuatro ríos en el paraíso, cuatro soldados en la crucifixión, cuatro seres vivientes y cuatro estaciones. Sobre la creación del mundo p.341
Metodio (280-312 d.C.): “Por lo cual también se han dado cuatro Evangelios, porque Dios ha dado cuatro veces el Evangelio al género humano,” Banquete de las diez vírgenes discurso 10 cap.2 p.348
Atanasio (318 d.C.) cita Lucas 19:10: “como él [Jesús] dice de sí mismo en los Evangelios: ‘Vine a buscar y a salvar lo que se había perdido’.” La encarnación del Verbo cap.14 p.43
Atanasio (318 d.C.) cita Lucas 19:10. “Él [Jesús] dice de sí mismo en los Evangelios: ‘Vine a buscar y a salvar lo que se había perdido’.” La encarnación del Verbo cap.14 p.43
Alejandro de Alejandría (313-326 d.C.) menciona a Dios, que nos dio la Ley, los profetas y los Evangelios. Epístolas sobre la herejía arriana epístola 1 cap.12 p.295
Después de Nicea
La Historia eclesiástica de Eusebio (318 d.C.) libro 3 cap.24 p.152 trata de los cuatro evangelios: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Nicene and Post-Nicene Fathers Second Series vol.1 p.152
Juvenco (329 d.C.) (parcial) escribió un poema épico usando los cuatro evangelios, pero no los llamó evangelios.
Hegemonio (siglo IV) menciona los “evangelios” en la Disputa con Manes cap.5 p.182
Diodoro (262-278 d.C.) apela a “el apóstol Pablo y los Evangelios” Disputa con Manes cap.45 p.221
Hilario de Poitiers (355-367/368 d.C.): “De nuevo, los Evangelios completan lo que falta unos en otros: unas cosas las aprendemos de uno, otras de otro, y así sucesivamente, porque todos son la proclamación del mismo espíritu.” La Trinidad libro 10 cap.42 p.193
Atanasio (367 d.C.): “Tampoco resulta pesado hablar de los [libros] del Nuevo Testamento. Estos son: los cuatro Evangelios, según Mateo, Marcos, Lucas y Juan.” (Carta festal 39 de Atanasio, cap.5 p.552)
Synopsis Scripturae Sacrae (350-370 d.C. o siglo V)
Canon de Cheltenham (=Catálogo de Mommsen) (ca.360-370 d.C.) menciona los evangelios.
Efrén/Efraín, himnógrafo sirio (350-378 d.C.)
Basilio de Capadocia (357-378/379 d.C.)
El Sínodo de Laodicea (en Frigia) (343-381 d.C.), canon 60 p.159, enumera los libros del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento. El canon 59 p.158 dice que solo los libros canónicos del Antiguo y del Nuevo Testamento pueden leerse en la iglesia.
Cirilo de Jerusalén (c.349-386 d.C.) dice que solo había cuatro evangelios, en la Catequesis 4:36 p.27
Gregorio Nacianceno (330-391 d.C.)
Paciano de Barcelona (342-379/392 d.C.)
Anfiloquio, Iambi ad Seleucum (anterior al 394 d.C.)
Gregorio de Nisa (c.356-397 d.C.) menciona los Evangelios en Contra Eunomio libro 2 cap.4 p.104, y en Sobre la muerte de los niños pequeños p.378
Catálogo siriaco de Santa Catalina (ca.400 d.C.) menciona los evangelios.
Epifanio de Salamina (360-403 d.C.) menciona los cuatro evangelios, 14 cartas de Pablo, Santiago, Pedro, Juan, Judas, Hechos, el Apocalipsis de Juan, la Sabiduría de Salomón y el Sirácida (=Eclesiástico).
El papa Inocencio I de Roma (ca.405 d.C.) menciona los cuatro evangelios.
El Comentario al Credo de los Apóstoles de Rufino (374-406 d.C.) menciona los cuatro evangelios.
Juan Crisóstomo (muerto en 406 d.C.) trata de por qué hay cuatro evangelios y no uno solo, en El evangelio de Mateo, homilía 1.6 p.3. (vol.10)
Orosio/Osio de Braga (414-418 d.C.) menciona los evangelios. Defensa contra los pelagianos cap.7 p.123
Concilio de Cartago (218 obispos) (393-419 d.C.)
Sulpicio Severo (363-420 d.C.) menciona los Evangelios en Sulpicio Severo, Diálogo 1 cap.26 p.37 y Diálogo 2 cap.13 p.45
Jerónimo (417-420 d.C.) menciona por su nombre cada uno de los cuatro evangelios como el tiro de cuatro del Señor, en la carta 53.9 p.101.
Sozomeno (370-380/425 d.C.) menciona los evangelios en la Historia eclesiástica de Sozomeno libro 2 cap.14 p.267.
Agustín de Hipona (388-430 d.C.) menciona las Epístolas de Pablo y después los cuatro libros del Evangelio. Sobre la utilidad de creer cap.7 p.350
Juan Casiano (419-430 d.C.)
Vicente de Lerins (c.434 d.C.)
La Historia eclesiástica de Sócrates (c.400-439 d.C.) libro 3 cap.16 p.87 dice que Apolinar expuso los evangelios.
La Historia eclesiástica de Sócrates (c.400-439 d.C.) libro 3 cap.20 p.89 menciona a los judíos, la Ley de Moisés y a Cristo en los santos evangelios.
Testimonio de herejes y libros espurios
El hereje encratita Taciano (c.172 d.C.) escribió una armonía de los cuatro evangelios llamada el Diatésaron, que significa “por medio de [los] cuatro”.
Megecio (c.300 d.C.), que se declaraba seguidor de Marción, dice en su debate con Adamancio que rechaza los cuatro evangelios. Diálogo sobre la fe verdadera primera parte cap.1 p.36
El hereje pelagiano Teodoro de Mopsuestia (392-423/429 d.C.) cita Mateo 5:23-24 como dado por el Señor en los Evangelios. Comentario a Malaquías cap.2 p.410
El hereje pelagiano Teodoro de Mopsuestia (392-423/429 d.C.) cita Marcos 10:2-9 como dicho “por el Señor en los evangelios”. Comentario a Malaquías cap.2 p.412
El hereje pelagiano Teodoro de Mopsuestia (392-423/429 d.C.) alude a Lucas 11:42 como “en los evangelios”. Comentario a Oseas cap.5 p.63
por Steven M. Morrison, PhD.